El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, encabezó la ceremonia de reapertura de la embajada, un hito en el deshielo diplomático que comenzó con el anuncio realizado por los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Cuba, Raúl Castro, el 17 de diciembre.

 

Reuters

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La bandera cubana fue izada el lunes en la embajada de La Habana en Washington por primera vez en 54 años luego de que Estados Unidos y Cuba restablecieron formalmente sus relaciones, abriendo un nuevo capítulo entre ambos ex enemigos de la Guerra Fría.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, encabezó la ceremonia de reapertura de la embajada, un hito en el deshielo diplomático que comenzó con el anuncio realizado por los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Cuba, Raúl Castro, el 17 de diciembre.

La delegación estadounidense fue encabezada por la subsecretaria de Estado, Roberta Jacobson.

Poco después del izamiento de la enseña cubana, los participantes cantaron el himno nacional de la isla caribeña y exclamaron “¡Viva Cuba, Viva Fidel!”.

“Ratificamos la voluntad de Cuba de avanzar hacia la normalización de las relaciones con los Estados Unidos, con ánimo constructivo, pero sin menoscabo alguno a nuestra independencia, ni injerencia en asuntos que pertenecen a la exclusiva soberanía de los cubanos”, dijo Rodríguez en un discurso tras el izamiento de la bandera.

La embajada de Estados Unidos en La Habana también reabrió oficialmente para negocios. Pero no habrá una ceremonia oficial de izamiento de la bandera estadounidense de barras y estrellas en La Habana sino hasta una visita a la isla del Secretario de Estado, John Kerry, prevista para el próximo mes.

“Queríamos que el secretario estuviera allí para supervisar estos eventos importantes”, dijo un funcionario del Departamento de Estado.

Desde 1977, ambos países sólo tenían en La Habana y Washington una sección de intereses para tratar temas de bajo perfil.

El evento simbólico será seguido por una reunión en el Departamento de Estado entre el Secretario de Estado, John Kerry, y Rodríguez, el primer ministro de Relaciones Exteriores de Cuba en su primera visita oficial a Washington desde la Revolución Cubana de 1959.

Las diferencias no han desaparecido completamente y se espera que los esfuerzos hacia una normalización plena entre Estados Unidos y la isla de Gobierno comunista procedan lentamente. Las medidas del lunes culminaron más de dos años de negociaciones entre ambos gobiernos.

Kerry y Rodríguez se reunieron en abril en la Cumbre de las Américas en Panamá, donde Obama y Castro también sostuvieron conversaciones. Asesores ven el acercamiento a Cuba como un apoyo para el legado de Obama.

El restablecimiento de las embajadas, acordado el 1 de julio, abre un nuevo capítulo en su interacción al relajar los contactos gubernamentales, fuertemente restringidos desde que Estados Unidos rompió relaciones en 1961.

Una misión estadounidense plena en La Habana podría ofrecer cierta tranquilidad a las empresas interesadas en invertir en Cuba y también ayudar a allanar la vía para que los ciudadanos estadounidenses realicen más viajes a la isla.

El proceso de normalización ha sido frenado por disputas persistentes, incluyendo diferencias sobre la situación de los derechos humanos en Cuba, así como el deseo de La Habana de mantener un control estricto sobre su sociedad y la economía dirigida por el Estado.

Un embargo económico de Estados Unidos contra Cuba se mantendrá en vigor, y sólo el Congreso estadounidense puede removerlo.

Aun así, antes del amanecer del lunes, la bandera cubana fue izada en la sede del Departamento de Estado como parte de las acciones por el restablecimiento de los nexos diplomáticos entre los dos países.

La bandera cubana se unió así al resto de las enseñas nacionales de otros países con los que Washington mantiene relaciones.

“Hemos perdido mucho tiempo pero el restablecimiento de relaciones puede abrir un camino para abordar los temas más complejos entre Cuba y Estados Unidos”, dijo Phil Peters, un académico estadounidense experto en el tema Cuba.

 

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