Nos sentamos a platicar con Alejandro Barrón y Vidal Cantú dos de los productores de ‘Cantinflas’ y cabezas de Kenio Films sobre la sustentabilidad del tipo de cine al que apuntan.

 

Hace unos cuantos días la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) anunció que Cantinflas (2014) era la producción nacional elegida para intentar conseguir una nominación al Oscar, el premio más prestigioso de su contraparte norteamericana. Para ese momento la cinta inspirada por la vida de Mario Moreno ‘Cantinflas’ ya había recaudado unos 6 millones de dólares en las taquillas de Estados Unidos y había estrenado con fuerza en territorio mexicano.

Consumar el proyecto y llegar a ese punto fue un proceso de varios años para la novel productora Kenio Films, tiempo en el que diversos intentos por levantar la película fueron infructuosos, recibieron críticas por la elección de un actor español para el papel protagónico y debieron enfrentar el dilema de cómo abordar la vida del hombre sin esconder al personaje, al mismo tiempo que intentaban plasmar su visión como empresa de crear “cine inspiracional”.

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Por eso nos sentamos a platicar con Alejandro Barrón y Vidal Cantú dos de los productores de Cantinflas y cabezas de Kenio Films sobre la sustentabilidad del tipo de cine al que apuntan, los retos de las películas biográficas y la nueva estrategia de estreno primero en Estados Unidos y después en México.

 

¿Cómo inició el proyecto de Cantinflas?

Alejandro Barrón (AB): Iniciamos hace un tiempo, hubo varios intentos de proyectos biográficos. Nosotros –Kenio Films– íbamos a ser productores ejecutivos en uno de ellos y se cayó. Contactamos a Mario Moreno Ivanova hace unos cuatro años y llegamos a un acuerdo con él para que nos hiciera un contrato de licencia, así empezamos a tomar control del proyecto. Nosotros como productora tenemos el objetivo de hacer películas inspiradoras, a la hora que se nos dio la oportunidad de poder hacer una película de un mexicano tan talentoso y tan famoso que trascendió tanto, decidimos tomarlo. Es el objetivo hacer este tipo de películas.

Vidal Cantú (VC): Cuando Mario Moreno Ivanova nos ofrece los derechos no dudamos ni un minuto en tomarlos. Sabes que una película de corte biográfico, los derechos de la marca y los de vida son fundamentales, cuando hubo el acercamiento inmediatamente aceptamos y nos pusimos a trabajar.

 

¿Hubo alguna regla por parte de la familia sobre cómo abordar la vida de Cantinflas?

AB: No. Nosotros le platicamos desde el principio cuál era nuestra intención y el enfoque que le queríamos dar a la película, que es la parte que nosotros consideramos más exitosa en su carrera –ganar el Globo de Oro–. Al contrario, Mario Moreno Ivanova nos ayudó, no tanto con la historia porque la película es años antes de que nazca, más bien en temas de cómo era su papá día a día.

VC: Mario Moreno Ivanova nos extendió una licencia para usar la marca y en el acuerdo se nos dio la libertad creativa, era 100% responsabilidad de nuestra compañía. En el proceso creativo con el guión y todo llegó un momento en que al final, cuando se iba a filmar, hubo un acercamiento por parte del actor que tuvo una entrevista con Ivanova, lo conoció unos días antes de firmar. Incluso al principio Mario no lo conocía, dudaba de la calidad de Jaenada por su nacionalidad, después él mismo reconoció que al seleccionarlo habíamos acertado.

 

¿No hubo trabas para la producción?

VC: No, evidentemente nosotros tenemos una responsabilidad muy grande. Más que con Mario, con Cantinflas y el pueblo de México. Sabíamos muy bien que teníamos que abordar el personaje de una manera responsable, hicimos una investigación y las escenas de la película son históricas. Nosotros no hubiéramos permitido, de ninguna manera, en ninguno de nuestros proyectos, recibir línea de nadie. De hecho hay una cláusula perfectamente clara, los departamentos creativos son responsabilidad de nosotros. El corte final es hecho por Kenio Films, particularmente por un servidor. De Mario recibimos la confianza.

 

¿Fue difícil encontrar un punto medio entre el personaje y el hombre detrás de éste?

VC: Cuando tú vas a buscar una historia sobre alguien que tiene esa dualidad, esa combinación, tiene un grado de dificultad porque hay mucho material, sobre todas las películas que están a la vista de todo el mundo. También hay muchos estudios sobre el propio Cantinflas, desde el punto de vista sociológico e histórico que te dan una perspectiva muy buena. Muchos familiares de Mario Moreno han hecho una recopilación exhaustiva de documentos de la época del actor. Entonces, lo abordamos de esa manera: contar una historia entretenida, no deja de ser una película cuyo fin es mantener la atención del espectador. No es un documental. No es una serie de televisión de siete capítulos. Hay que condensar en pocos minutos, todo lo que queríamos contar. En este caso la génesis de Cantinflas, hasta un punto donde pudiéramos contrastarlo y ése es La vuelta al mundo en 80 días. Eso es histórico, no inventamos nada.

AB: Como cualquier persona famosa tuvo sus altibajos, sus problemas familiares. Al final, creo que todo mundo lo recuerda como una persona exitosa y famosa, vale la pena contar de él cómo fue su origen e irse transformando hasta ser exitoso, incluso en Hollywood. Desde el inicio estábamos alineados en que el objetivo era plasmar la parte buena de la vida de Mario Moreno Reyes. Claro, su vida da para cinco o seis películas, aquí lo más importante, profesionalmente, fue cuando ganó el Globo de Oro. Consideramos que era una buena base para contar la historia de cómo surgió el personaje más allá de problemas que no trascendieron en su vida.

 

¿Cómo fue que eligieron a Sebastián del Amo como director?

VC: Yo tengo un amigo, se llama Daniel Eilemberg, él tiene un portal que se llama Animal Político. Ellos acababan de entrevistar a Sebastián y me dijo “Vidal yo creo que tienes que echarle una mirada a la película de Sebastián –El fantástico mundo de Juan Orol–”, le habían mandado mucho material y estábamos buscando un director. Así lo hice, revisé la entrevista y me puse en contacto con él. Nos mandó su película en DVD, la vimos y nosotros le mandamos el guión que había escrito Edui Tijerina y le pedimos que nos mandara las notas que él creyera fueran interesantes. Alegremente coincidieron con las que ya habíamos estado trabajando, fue un proceso de 48 horas y ya estaba contratado. Nos dio gusto poner la producción en sus manos.

 

Y en el caso de Oscar Jaenada…

AB: Para ese momento ya habíamos elegido a Sebastián como director, por lo que hizo en El fantástico mundo de Juan Orol, porque es la misma época y es un gran trabajo. Se metió mucho con el proyecto y ahí estaba el gran tema de cómo elegir al personaje de Mario Moreno y de Cantinflas. Son dos personajes en uno. A Oscar ya lo habían elegido en uno de los proyectos anteriores, él ya tenía en la mente que algún día iba a interpretar a Cantinflas. Además siempre lo habían comparado gracias a su parecido físico. Él se enteró de que había un proyecto más en forma, con recursos, se le contactó y lo invitamos a mandar su casting por video, él tomó un avión y vino a México a hacer el casting con Sebastián, Vidal y –Adolfo– Franco. Nos convencimos de que era la persona ideal, sin importar su nacionalidad, hicimos casting con otros actores mexicanos y la verdad es que fue un tema de capacidad más que de nacionalidad. El de Oscar fue el mejor por mucho y la verdad tomamos la decisión porque es mejor tener un actor que pueda interpretar dignamente el papel, independientemente de donde venga, a otro que sólo por su nacionalidad lo pueda hacer. Nunca fue un tema trascendente su nacionalidad.

 

La película se estrenó primero en Estados Unidos y después vino a México, ¿cuál es el beneficio de seguir esta estrategia?

AB: El estreno mundial fue en México, en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara. Sí es la tercera, cuarta, película que sigue esta estrategia, la más exitosa es la de Derbez. Es una estrategia que es dictada por la distribuidora, con la idea de ir consolidando el mercado hispano. Las películas mexicanas o latinas se exhibían en los cines de Estados Unidos sin tanto análisis geográfico y cultural y, aunque el cine sigue siendo una idea inexacta, la idea es ir viendo cómo va funcionando el mercado. El éxito en Estados Unidos ayuda mucho en la difusión en Latinoamérica, puede ser un arma de doble filo pero en este caso funcionó para México.

VC: Cuando firmas con una distribuidora por el tiempo por el que cedes la explotación comercial ellos toman todas las decisiones. A ellos les ha funcionado bastante bien con un par de películas, nosotros decidimos que primero la tenía que ver el público mexicano y en el festival de Guadalajara hubo una proyección. Estamos tan interconectados los dos países y con toda la tecnología y redes sociales, lo que pasa en un país, sobre todo en la comunidad latina, tiene un eco muy profundo en México. Es una estrategia que tiene la suerte de haberle funcionado a Pantaleón –unión de Videocine y Lionsgate en EU– y tiene una lógica de eficiencia de recursos, evidentemente el triunfo comercial de la película en Estados Unidos sigue teniendo un eco en México. Ahora que en México la película fue nominada para el Oscar, la noticia se generó en México y tuvo repercusión en Estados Unidos. En la medida en que funcione allá y puedas reciclar las reacciones de la audiencia norteamericana en México es viable, no sé cómo funcionaría si allá es un fracaso comercial. Seguro se magnifica.

 

¿Hasta qué punto la validación de ese mercado hispano los impulsa aquí?

AB: En México el cine es mucho de boca en boca. Especialmente después del primer fin de semana, las recomendaciones de amigos y familia son las que hacen que la gente siga yendo al cine. Cuando ya hay antecedentes y muchos comentarios públicos sobre la película ayuda mucho en el inicio.

 

¿Cuál es su estrategia rumbo a la temporada de premios?

VC: Tenemos la fortuna de que nuestro socio en Estados Unidos es Lionsgate, son dueños de Panteleón. Estando en Los Angeles la sede del distribuidor, ellos tienen experiencia en este camino. Típicamente haces una exploración de los Globos de Oro y posteriormente el Oscar, es un tema de relaciones públicas. La estrategia es que Cantinflas no representa sólo a un país, aunque nació en México y la productora es 100% mexicana. Cantinflas representa lo mejor de Latinoamérica, una nominación de Cantinflas tendría repercusión regional y es lo que queremos transmitir. Cantinflas es un embajador de todo lo que significa ser latino.

 

Kenio Films se dedica a hacer películas inspiracionales, ¿qué significa eso?

AB: Como antecedente hicimos una co-producción que se llama El juego perfecto, sobre unos niños beisbolistas y de cómo a pesar de las adversidades llegaron a tener éxito. Eso es un poco lo que nosotros buscamos. Todos los géneros son válidos. Nosotros tenemos la clara misión de hacer películas que la gente salga del cine con un mensaje positivo.

VC: Ésa decisión la tomamos hace algunos años. Creemos que los medios audiovisuales son un vehículo muy poderoso para poder trascender mensajes más allá de otros medios no tan eficientes. Es una decisión personal buscar que las películas sean sustentables y que tengan un sentido positivo, que dejen un sabor de boca correcto, que al terminar de verla puedas salir con la mente puesta a reflexionar sobre el contenido que acabas de ver. Como sabes hicimos El juego perfecto sobre unos niños en los años 50, casualmente Cantinflas también es histórica, pero no tiene que ser así. Una película inspiradora es algo que te motive a la reflexión, te hace elevar tu capacidad de intentar cambiar la realidad, una historia o protagonistas que vencen situaciones que te pueden pasar a ti. La esencia es que sean inspiradoras. Por eso nuestro logotipo es un corazón, queremos tener historias que te lleguen al corazón.

 

¿Por qué no usar apoyos gubernamentales para hacer Cantinflas?

VC: Teníamos que movernos con mucha agilidad. Cuando decidimos buscar inversionistas, decidimos innovar con el modelo económico. Se diseñó un modelo financiero que está basado en tratar de comprobar que el cine puede ser una industria sustentable, que el modelo del subsidio no es el único que permite producir. Nosotros nos concentramos en cuidar el presupuesto, maximizar los recursos. Es una película de 3 millones de dólares y nos han dicho que luce más cara en pantalla. Se hizo con los más altos estándares técnicos, las mejores cámaras, un gran músico, grandes actores, casi 95 en escena.

Espero que los éxitos en taquilla del 2013, que rompieron el récord de El padre Amaro sigan. Este año hay varias películas que han llamado la atención de la taquilla. Espero que sea una tendencia y nuestros amigos productores sigan creando obras de alto contenido y que se consolide la industria.

 

¿Este tipo de cine es rentable?

AB: Cantinflas va camino a ser rentable, es la idea. Hay que buscar temas donde los presupuestos sean responsables, el presupuesto de Cantinflas fue de más de 3 millones de dólares. Hay que ser cuidadosos con los recursos y ver qué mercados se pueden enfocar, si es nada más México está muy determinado el box office que puede llegar. También queremos que las películas se puedan comercializar en el continente, la idea es probar que el modelo de negocio puede ser rentable.

VC: Es un modelo donde si se hacen las cosas con responsabilidad no tienen por qué salirse de presupuesto y puede ser rentable esa producción. Todavía es pronto, apenas llevamos 7 días en México con Cantinflas, pero basados en las proyecciones parece que el modelo funcionó.

 

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