A pesar de la alta concentración en trabajos mal pagados, es notable la capacidad de emprender de las migrantes. Datos del censo de 2010 en EU indican que 40% de los negocios de inmigrantes son de mujeres. Esta cifra representa 20% de los negocios de mujeres en general.

 

La participación de las mujeres en la migración internacional se ha incrementado en las últimas décadas. En Estados Unidos, casi la mitad de los inmigrantes son mujeres y desempeñan un papel muy importante en la economía y en la sociedad. Cabe destacar que la mayoría no llega a la comunidad de destino como dependiente con el sólo propósito de acompañar a su pareja, sino como trabajadoras con el objetivo de generar un ingreso.

De acuerdo con el American Community Survey 2013, hay 13.1 millones de inmigrantes trabajadoras en Estados Unidos. Esto representa 7% del total de la fuerza laboral. Alrededor de 50.3% de las mujeres trabajadoras inmigrantes proviene de América Latina, y México ocupa el primer lugar. Sin embargo, las mujeres inmigrantes trabajadoras se concentran en ocupaciones que reciben salarios muy bajos, principalmente empleadas domésticas, servicio de limpieza y cuidado social.

A pesar de la alta concentración en trabajos mal pagados, es interesante notar la capacidad de emprender de las mujeres. De acuerdo con datos del censo de 2010, 40% de los negocios de inmigrantes pertenece a mujeres. Esta cifra representa 20% de los negocios de mujeres en general.

No obstante las condiciones de vulnerabilidad y el enfrentamiento con obstáculos al llegar a Estados Unidos, las mujeres tienen un fuerte espíritu emprendedor. El porcentaje de mujeres inmigrantes que emprende un negocio es mayor que el de las mujeres nacidas en Estados Unidos. Esta tendencia ha ido aumentando en la última década, ya que en 2000, 5% de mujeres inmigrantes y de mujeres nacidas en Estados Unidos eran fundadoras de sus propios negocios. En 2010, la cifra pasó a más de 9% para las mujeres inmigrantes, mientras que las estadounidenses se mantuvieron en 6.5%.

Las tres actividades económicas en las que se concentra la mayor parte de las empresas de mujeres migrantes en Estados Unidos son servicios de salud y asistencia social; otros servicios, excepto administración pública, y comercio al por menor. Las empresas de migrantes hispanas proveen fuentes de empleo para la comunidad; aproximadamente 4% del total del empleo en las empresas de mujeres en Estados Unidos. Asimismo contribuyen notablemente al crecimiento del producto interno bruto.

Sumado a las ventajas económicas, tener un negocio propio en Estados Unidos promueve cambios positivos en las relaciones de género dentro del hogar. Las mujeres se empoderan, ya que además de generar un ingreso y ser independientes, participan activamente en su comunidad. Las oportunidades económicas en los países de destino pueden incrementar el espacio de negociación entre hombres y mujeres. Las mujeres tienen más herramientas para hacer valer sus derechos y no quedarse calladas ante las injusticias.

En el trayecto hacia Estados Unidos en busca de una mejor vida, las mujeres se enfrentan a innumerables peligros y peripecias. Lamentablemente, al llegar a su destino siguen siendo víctimas de abuso y discriminación. Un alto porcentaje son indocumentadas y esta situación legal las hace más vulnerables a la explotación en el lugar de trabajo. No tienen acceso a servicio médico u otro tipo de seguridad social, y sus derechos laborales son constantemente violados. El tráfico de personas es una forma común de maltrato que afecta más a las mujeres y a los niños. Asimismo, las mujeres indocumentadas corren el riesgo de perder a sus hijos nacidos en Estados Unidos al ser detenidas y deportadas.

Las mujeres son una herramienta clave en el combate a la pobreza y el fomento del desarrollo social. Las mujeres inmigrantes de origen hispano en Estados Unidos son una fuente constante de vitalidad económica y contribuyen al crecimiento de las comunidades de origen y de destino. Son jefas de familia, trabajadoras, pagadoras de impuestos y consumidoras. Son un potencial emprendedor que tiene la capacidad de generar empleos y aumentar su ingreso para mejorar la calidad de vida de sus familias. Por esta razón, es importante disminuir las barreras que impiden el desarrollo integral de las mujeres migrantes. Miles de mujeres arriesgan su vida y llegan a Estados Unidos en busca de un sueño, y desde los diferentes sectores debemos impulsarlas para lograrlo.

 

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