Antes de conducir, hay que detenerse a contemplar los matices estéticos del vehículo. Así comienza un viaje visual que deriva en amor a primera vista. Lo primero que destaca al encender el EQC es el panel frontal, totalmente digital y de una sola pieza, con todos los indicadores a la vista: odómetro, velocímetro, testigos de seguridad, visualización del indicador de regeneración de carga de batería… y más. Sin perder la línea trazada, y ya con el motor encendido, apenas se llega a percibir ese sonido de poder, capaz de entregar 300 Kw (408 HP) de potencia.

Mercedes-Benz EQC
Foto: Cortesía Mercedes-Benz.

Así, llevamos la vista al interior, dando la bienvenida a la segunda pantalla, aquella que presenta el panel de navegación touch frontal, dotado del autoconcepto de info-entretenimiento MBUX, mediante el cual con sólo decir “Hey, Mercedes”, podrás controlar de manera intuitiva muchas acciones a bordo.

Además, al activar la tracción en reversa visualizarás la presentación de su cámara trasera, pero con un agregado para esta sport: la visualización será de 360 grados; sí, podrás identificar cualquier obstáculo alrededor. Podrás verlo todo.

También destacan particularmente la comodidad y los motivos estéticos de los costados interiores, que van de acuerdo con el dinamismo que pretende inspirar Mercedes-Benz, entre ensambles y acabados premium que en todo momento destacan por una iluminación 100 % LED, que va del azul celeste hasta un inquietante tono magenta.

Mercedes-Benz EQC
Foto: Cortesía Mercedes-Benz.

Potencia y Seguridad – EQC

La experiencia en el manejo de la EQC es vibrante. Ya sea en ciudad o en carretera, la composición al volante ya configura a un elegante deportivo en toda forma.

Basta poner las manos al volante y pisar el acelerador para confirmar la entrega de este eléctrico, con sus 765 Nm de torque que se palpan al tomar la pole; envidiable. Basta pisar a fondo el acelerador para dejar que el sistema automático entregue su máxima potencia, o bien, configurar la experiencia a modo sport para permitirte, mediante las paletas de velocidad ubicadas justo detrás del volante, generar tú mismo los cambios que te hagan sentir la potencia catalizada con la incorporación de baterías de alto voltaje.

La seguridad también es parte de la experiencia gracias a múltiples implementaciones tecnológicas que velan por los pasajeros. Una de ellas es la incorporación de un sistema de prevención de invasión de carril presente en la EQC, que sirve para bloquear un rebase no recomendado, o para indicarte que te estás saliendo del carril elegido.

Mercedes-Benz EQC
Foto: Cortesía Mercedes-Benz

La EQC tiene una autonomía de 430 km, dependiendo de su manejo; requiere 8 horas de carga para activar el 100% de su energía futurista.

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