En entrevista exclusiva con Forbes México el CEO de la empresa para México, Centroamérica y El Caribe asegura que la empresa germana tiene la mirada puesta en compañías mexicanas y de la región. Los países emergentes son estratégicos en su plan de crecimiento.

 

 

Para Henkel la historia de adquisiciones es un libro abierto que todavía no tiene un punto final. La posición financiera de la compañía es envidiable a los ojos de sus directivos, y no quieren perder la oportunidad de adquirir nuevas empresas en México y Latinoamérica.

“Estamos dispuestos a poder incorporar otras adquisiciones… Siempre hay oportunidades y estamos trabajando en ellas”, asegura en entrevista con Forbes México Oriol Bonaclocha, presidente de Henkel para México, Centroamérica y El Caribe.

En 2008, la compañía alemana adquirió el negocio de pegamentos y adhesivos perteneciente a National Starch por un monto de 3,700 millones de euros (mde), lo que hizo que Henkel alcanzará una deuda neta de 5,000 mde. Sin embargo, la empresa ha digerido esta compra y ahora cuenta con una posición neta favorable por 1,000 mde (1,379 millones de dólares al tipo de cambio actual), monto que permite a la germana preparar la cartera para salir de compras.

Cerca del 40% de los mercados en donde tiene presencia Henkel, en América Latina, se encuentra en manos de pequeñas compañías locales que despiertan el interés de la empresa propietaria de marcas como Pritt, Persil y la división de detergentes de Colgate-Palmolive en República Dominicana, dice Bonaclocha.

Las ventas de Henkel durante 2013 ascendieron a 16,355 mde, mientras que en el caso de México fueron por el orden de los 432 mde (594 millones de dólares al tipo de cambio del cierre del año pasado).

México se encuentra dentro de los 10 mercados más importantes para Henkel a nivel mundial, y el de mayor potencial dentro de la región, por lo que el cumpleaños número 55 de la empresa en el país sólo guarda un deseo al apagar las velitas del pastel este año: ganar mayor participación de mercado, así como entrar a nuevas categorías en donde no está presente aún.

 

Una empresa que ‘pegó’

Fritz Henkel, un comerciante alemán de 28 años, decidió junto con otros dos socios lanzarse a la aventura de crear su propia empresa. Así fue como el 26 de septiembre 1876 fundaron, en la ciudad alemana de Aachen, la organización Henkel & CIE, cuyo primer producto fue un detergente en polvo elaborado a base de un silicato de sodio.

Una de las estrategias que adoptó el fundador desde las primeras décadas de vida de la empresa química fue la adquisición de otros negocios que le permitirían diversificar su portafolio.

El silicato de sodio se convirtió en la materia prima que de la mano de Ferdinand Sichel culminaría en la creación, en 1888, de un primer engrudo para papel tapiz,  y la elaboración de otros productos a lo largo de las décadas.

Para 1969, Henkel lanzó al mercado Pritt, primer lápiz adhesivo del mundo. Esta marca se convirtió en insignia de la compañía a nivel mundial con más productos de oficina además del pegamento.

En México, la historia de la empresa se comenzó a escribir 10 años antes, en 1959, cuando se fundó Henkel Mexicana con instalaciones en Naucalpan de Juárez, hecho que marcó la expansión de los negocios en América Latina.

“Estamos cumpliendo 55 años, y es un tiempo relevante para cualquier compañía para estar aquí. Además, México es uno de los países más importantes para el grupo”, asegura Oriol Bonaclocha, quien en 2010 tomó la presidencia del grupo en el país.

A partir de 2000, la empresa retomó su política de adquisiciones y se lanzó a la compra de marcas como Viva, Colgate-Palmolive, Más Color, Resistol y Fester, éstas dos últimas del Grupo Desc, proceso que los llevó en 2008 a culminar la primera etapa moderna de compras con la adquisición de la división de adhesivos de  National Starch, lo que les ha permitido ampliar su portafolio en México.

Después de pasar por momentos complejos que se originaron por la crisis económica de Estados Unidos y Europa, en 2009, la empresa quiere retomar la ruta de las compras y la entrada en nuevos segmentos de mercado.

“La compañía a nivel mundial está en una posición envidiable”, dice sonriente Bonaclocha.

La búsqueda de oportunidades se centra en las economías emergentes, ya que la empresa tiene como prioridad que de los 20,000 mde que quiere generar en 2016 la mitad provengan de estos países.

Actualmente, el 45% de las ventas de la compañía se encuentra en mercados emergentes, y el 55% de la fuerza laboral está en esas economías.

Ahí es en donde México juega un papel clave para el grupo empresarial.

Oriol Bonaclocha, CEO de Henkel para México, Centroamérica y El Caribe

Oriol Bonaclocha, CEO de Henkel para México, Centroamérica y El Caribe

 

México en el mapa

Con 20 años de experiencia dentro del Grupo, el presidente de Henkel para México y Centroamérica observa oportunidades de crecimiento en el país, gracias al desarrollo de industrias como la automotriz, a la cual le suministran pegamentos.

“Tanto los fabricantes de automóviles, así como los fabricantes de autopartes es uno de nuestros negocios más grandes y estamos viendo favorablemente impresionados el desarrollo de la planta productiva y lo que va a tener en los próximos tres o cuatro años”, dice el empresario nacido en Barcelona, España.

Pero no sólo el área de adhesivos les representa oportunidades. El incremento de la población joven, así como la aprobación de reformas estructurales en el país pueden animar el consumo de sus productos en el canal del retail.

Actualmente, Henkel participa en áreas de negocio como Laundry & Home (detergentes y cuidado del hogar), Beauty Care (cosmética y cuidado personal) y Adhesive Technologies (Tecnologías adhesivas).

“México acaba de aprobar un paquete significativo de reformas que van a cambiar el país, van a mover algunas de las estructuras que tenemos, y nosotros somos muy optimistas en cuanto al futuro del país”, comenta Bonaclocha.

Este optimismo se traducirá en nuevas inversiones enfocadas al mantenimiento de sus plantas en el país, así como en el incremento de su capacidad de producción.

Los primeros pasos del plan de inversiones ya se encuentran en marcha desde noviembre pasado: Henkel anunció una inversión de 35 millones de dólares (mdd) en la ampliación de su planta de detergentes en Toluca, Estado de México, que busca incrementar el 70% de su producción, para convertirse así en la primera instalación productora de detergentes con mayor capacidad fuera de Alemania.

Entre 2008 y 2013, la categoría de detergentes y cuidados del hogar de Henkel ha crecido 60% por la demanda de los consumidores.

“Nos faltan algunas categorías por ver y algunas las vamos a traer, eso se encuentra en nuestros planes en los próximos 2 años”, comenta emocionado Oriol.

En América Latina las ventas de Henkel durante 2013 ascendieron a 1,061 millones de euros, impulsadas por sus operaciones en México y Brasil.

Latinoamérica representa cerca del 6% de las ventas de la compañía a nivel global, y su fuerza laboral asciende en el país a 1,350 colaboradores que participan en 5 plantas de producción, 2 centros de distribución y una oficina corporativa, mientras que en territorio latinoamericano la cifra total de colaboradores asciende 3,500 personas.

Oriol Bonaclocha sabe que el futuro de la compañía no sólo tiene una perspectiva favorable en el corto plazo, sino que también en las décadas venideras: “Estamos convencidos del gran potencial que tiene el país y que cuentan con un compromiso de nuestra parte como empresa, no en trimestres, sino pensando en generaciones, y queremos estar muchas generaciones más”.

 

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