El CEO de Amazon se embarcó en una aventura para sacar del fondo del mar los motores F-1 que impulsaron la misión espacial que conquistó la Luna.
Luego de tres semanas de intensa labor, el Seabed Worker, el barco de Jeff Bezos, mejor conocido como el CEO de Amazon, regresa a Cabo Cañaveral cargado de los restos de los motores F-1 que impulsaron al Apolo 11 fuera de la atmósfera terrestre y lo enviaron en su misión a conquistar la Luna.

El mismo Bezos informó del éxito de la misión dio detalles de lo que encontraron sobre el lecho marino.

A través de un post en el blog de su sitio bezosexpeditions.com, el empresario narró:

Hemos visto un maravilloso mundo submarino, un increíble jardín de retorcidas esculturas de motores F-1 que cuentan la historia de un final ardiente y violento, y que sirve de testimonio del programa Apollo. Tomamos fotografías de muchos objetos hermosos en el lugar y se han recuperado muchas piezas importantes. Cada pieza que traemos en cubierta evoca para mí a los miles de ingenieros que trabajaron juntos hace tiempo para lograr lo que hasta entonces se había pensado que era imposible.

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El trabajo requirió que los vehículos operados a distancia (ROV, por sus siglas en inglés) se sumergieran más de 4,250 metros, impulsados por una corriente de 4,000 volts. “La mayoría de los números de serie se han perdido, lo que dificultará el reconocimiento”, añadió Bezos, y agradeció a todo el equipo la ardua labor en la aventura emprendida.

 

Foto: bezosexpeditions.com

 

Más imágenes de la expedición, aquí.

 

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