La meta de producción petrolera del presidente Andrés Manuel López Obrador agotará más de la mitad de las reservas probadas (1P) de Petróleos Mexicanos (Pemex) en 2024, estimó Fitch Ratings.

“Los niveles de producción planificados hasta 2023 no son proporcionales a las adiciones de reserva 1P promedio implícitas e históricas de Pemex. Este desajuste puede llevar a una disminución material en la vida útil de la reserva a menos de tres años para 2024, de aproximadamente 7.2 años actuales, si se alcanzan los objetivos de producción”, detalló la calificadora de riesgo crediticio en un reporte.

La nueva administración ha prometido que la producción petrolera será de 2.6 millones de barriles de crudo diarios al final del sexenio.

El plan de inversión de capital de largo plazo, con una tasa de restitución de reservas de 50%, puede provocar  un endeudamiento más elevado de lo esperado, además de una pérdida de efectivo.

Para Fitch, se trata de una meta agresiva si se considera los bajos niveles de inversión comparados con las cifras históricas destinadas a exploración y desarrollo.

“Estimamos que el costo histórico promedio de exploración y desarrollo por barril ha sido de 18 dólares, mientras que el plan de negocios (de Pemex) considera costos de un solo dígito”, agregó la institución.

Aunque la producción de la empresa que dirige Octavio Romero Oropeza es relativamente estable y en línea con sus expectativas para 2019, sigue por debajo de los niveles alcanzados en 2018.

La estimación de la plataforma petrolera para este año es de 1.7 millones de bariles diarios, un declive de 6% anual.

“Estimamos que la producción de Pemex probablemente continue cayendo en 5% anual aproximadamente en el corto y mediano plazo, mientras la inversión en exploración y producción se mantiene en línea con el promedio de los últimos tres años”, agregó.

Por lo tanto, el nuevo plan de negocios de Pemex arriesga el perfil crediticio de la compañía energética ante Fitch.

 

¿Por qué son importantes las reservas para las calificadoras?

Las reservas petroleras sirven como una referencia de garantía para los tenedores de deuda de la compañía sobre su capacidad de pago de sus compromisos financieros.

En abril de 2019, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) informó que las reservas probadas de petróleo y gas en México, que tienen al menos 90% de probabilidad de ser extraídas, cayeron 6.9% anual.

La relación reserva-producción de hidrocarburos, es decir, el tiempo en que se acabará el gas y petróleo por el ritmo productivo es de 8.5 años para reservas probadas (1P), 17.1 años en el caso de las probadas más probables (2P) y 27.1 años para reservas probadas, probables más posibles (3P).

Lee también: Pemex arriesga calificación al producir más sin elevar reservas petroleras

 

 

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