La empresa Enel Green Power, México sigue siendo interesante para invertir en energías renovables, a pesar de las críticas del nuevo gobierno y su empresa estatal, Comisión Federal de Electricidad (CFE).

«México continúa siendo un país interesante para invertir en renovables», declaró el director general de la compañía en México y América Central, Paolo Romanacci, a medios durante la instalación del primer panel bifacial en el parque solar de Tlaxcala.

El directivo tiene claras las razones: un país en crecimiento que demandará más energía, recursos renovables sobresalientes —70% del territorio nacional tiene potencial solar—, y la competitividad de las fuentes limpias aumentará con el almacenamiento eficiente de electricidad a través de baterías.

Su apuesta por el país se remonta a 2008 con una inversión de 1,800 millones de dólares (mdd) en proyectos renovables previos a la reforma energética. A partir del cambio constitucional, la firma de origen italiano un desembolso de 1,900 mdd adicionales hacia 2020, de los cuales, aún está pendiente una tercera parte (630 mdd, aproximadamente).

Con presencia en 12 estados del país, su portafolio incluye 19 plantas de energía renovables —seis aún en construcción—; 12 parques eólicos, cuatro solares y tres más hidroeléctricas.

Sus proyectos sumarán una generación anual total es de 8,875 GigaWatts-hora (GW-h), equivalentes al consumo eléctrico de 5.5 millones de hogares mexicanos.

El pasado 16 de abril, Enel colocó su primer panel bifacial de la planta solar  Magdalena II, ubicada en Tlaxcala, cuya inversión será de 165 mdd y tendrá una capacidad instalada de 220 MW.

 

El nuevo gobierno

Pero el futuro de la energía renovable ha sido frenado por el nuevo gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien a través de la Secretaría de Energía (Sener) ha cancelado las subastas eléctricas, la licitación para dos líneas de transmisión,  incluso desdeñado el incipiente Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), sin detallar su estrategia para sustituir estas estrategias.

El director general de la empresa productiva del Estado, Manuel Bartlett, ha lanzado una ola de ataques hacia los generadores eléctricos con fuentes renovables, a las que ha calificado de «caras», al tiempo que asegura que la compañía subsidia la transmisión y distribución eléctrica de los productores privados.

Aquí la historia completa: La gran mentira de las energías renovables, según CFE

Además, el árbitro del sistema eléctrico nacional, Cenace, ha asegurado que se hará a un lado la reforma energética y despachará primero la electricidad confiable y segura (como plantas de diésel) antes que la más baratas (como solar y eólica).

«Estoy convencido de que es correcto dar confiabilidad. Las autoridades pueden decidir por un tema de seguridad nacional quién entra y quién no», declaró Romanacci a Forbes México.

El directivo de Enel reconoció que el sistema eléctrico mexicano pasa por un estrés en distintas áreas del país con alta congestión por temas de transmisión, incluso con riesgo de apagones, pero que se trata de una situación normal en un país que crece rápidamente.

«En el corto plazo, veremos plantas más caras que entrarán en operación, pero no lo veo tan escandaloso, tan impresionante como declaración», dijo en referencia a los comentarios de Cenace y descartó un apoyo del órgano energético hacia CFE.

El directivo mencionó que el gobierno  mexicano pretende respetar los acuerdos de París y la meta de generar 40 GigaWatts con energía renovable en los siguientes cinco años.

 

 

 

 

 

 

 

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