Si los mexicanos logramos repoblar los mares con prácticas óptimas y mantenerlos con niveles sanos en el tema de sobrepesca, estos espacios podrán dotarnos de un billón de comida al día.

Esta es una oportunidad sin duda, no sólo para salvaguardar algo tan preciado como los océanos, sino para voltear a verlos como una fuente de abastecimiento de alimento, dice Gary Alazraki, escritor y director quien contribuye en Oceana, organización internacional dedicada exclusivamente a la protección de los océanos.

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En una nueva faceta como emprendedor de este tipo de iniciativas, el productor de Club de Cuervos, comparte con Forbes México su participación e interés por este tema.

“Una vez acabé por alguna invitación bizarra en una cena en Los Ángeles donde de repente Hillary Clinton se subió a presentar Oceana. Mientras nos mostraban un video sobre cómo estábamos sobrepescando los mares usando técnicas que destruían las bases del mar, al igual que la velocidad a la que estábamos pescando y no les estaba dando tiempo a los peces de reproducirse. Cómo estábamos colapsando pesquerías, esto me impresionó”, dijo el director.

Oceana es la mayor organización internacional dedicada exclusivamente a la protección de los océanos. Llegó a México en 2018, con el propósito de restaurar la abundancia de los océanos y garantizar la existencia de alimentos nutritivos para una creciente población humana, en México y el mundo.

Sin embargo esto no será posible si el planeta completo sigue elaborando malas prácticas, incluido el engaño, tal y como lo señala GatoXLiebre, una investigación realizada por Oceana, en la que detalla que en el complicado tránsito de la red o de la pesca a nuestro plato, ocurre un fenómeno preocupante.

“Las especies que salieron del mar cambian de nombre, como por arte de magia, y llegan disfrazadas de otra cosa a los menús de nuestros restaurantes y a los mostradores de nuestras tiendas y mercados. El comensal que pide, entusiasmado, un filete de mero en México a menudo recibe un basa de Vietnam, o cuando pide un delicioso huachinango llega a recibir un filete de tiburón (eso sí, a precio de huachinango)”, señala la investigación.

El productor coincide en estos puntos y hace un énfasis en que si no volteamos a ver este tipo de problemas, las cosas en un futuro podrán tener malos resultados.

“Para el 2030 se anticipa que van a ser 10 billones de personas en el mundo y si se considera darles una buena calidad de vida y que puedan comer proteína animal pues viene la pregunta de, ¿cuál va a ser esa proteina animal? porque pollo y ganado es muy caro además que contaminan mucho y tienes que cortar mucho bosque y gastar mucha energía como agua y gasolina para transportarlo. El mar si no lo tocas si no lo jodes, te da los peces. Es la proteína más amigable en ese sentido”, señala Alazraki.

Una cena sin gato por liebre

Para dar a conocer esto y más, el próximo 9 de abril Alazraki de la mano de familiares, amigos y algunas personalidades como Miguel Bosé, Luis Gerardo Méndez, Ximena Sariñana, Benny Ibarra, Sofia Niño de Rivera, entre otros, llevarán a cabo un evento en donde aparte de dar a conocer las iniciativas que mueven a Oceana, se realizará una cena privada con la que se espera reunir fondos para potencializar su presencia en México.

“Esto es para mantener las oficinas de México abiertas y operando. Oceana hace una gran labor en contratar a gente extremadamente conocedora en las diversas áreas en las que tiene que trabajar. En esencia este dinero se puede gastar en una campaña como la de GatoXLiebre o se puede utilizar para fondear expediciones donde llevamos a inversionistas que quieran invertir en salvar los mares y que vayan y conozcan los diferentes puntos biológicos del país”, detalla Alazraki.

 

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