Por Carlos Colombo*

No es ningún secreto que la administración Trump ha asumido una postura que desfavorece a los inmigrantes en todas las maneras posibles. Desde su intento inicial de prohibirle a las personas de los países con mayoría musulmana el ingreso a los Estados Unidos hasta su trabajo más reciente para terminar el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), el presidente Trump y su administración han dado prioridad a reducir la cantidad de inmigrantes (tanto legales como ilegales) al país.

Sin embargo, la política más reciente puede que sea la acción más vergonzosa llevada a cabo por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS): separar familias intencionalmente como manera de desalentar la inmigración ilegal o las solicitudes de asilo. De acuerdo con algunas fuentes, el DHS está apuntando específicamente a separar padres e hijos, a menudo colocándolos en centros de detención de estados distintos, potencialmente a cientos o miles de millas de distancia unos de otros.

Cruzar una frontera estadounidense en forma ilegal es un crimen federal. La primera ofensa es una falta menor, punible con hasta seis meses de cárcel. Una segunda infracción es un delito grave, punible con hasta veinte años de prisión. Históricamente, cuando las personas eran atrapadas entrando al país ilegalmente, simplemente eran deportadas de regreso a su país de origen.

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Ahora, de acuerdo con los abogados penalistas y los defensores de los inmigrantes, el DHS está presentando contra los adultos cargos de un crimen federal por cruzar la frontera. Tan pronto como un padre es acusado, los niños son separados de sus padres. Los agentes de patrulla fronteriza de Texas han admitido que separar a niños de 10 años o más de sus padres es una práctica estándar. Según el DHS, está cambiando procedimientos y políticas para disuadir la inmigración ilegal. Sin embargo, no comenta acerca de si está apuntando específicamente a las familias como un método para alcanzar esta meta.

Al menos algunas de esas personas que han recibido cargos criminales por cruzar una frontera ilegalmente están buscando asilo en Estados Unidos. Bajo la ley federal, si una persona está buscando asilo, su caso debe ser referido a un oficial de asilo, y su caso debe ser considerado por un juez de inmigración. Esto parece no estar sucediendo para la mayoría de los inmigrantes a quienes se les han presentado cargos de un crimen por ingresar al país ilegalmente.

Ya sea que separar a las familias sea una política oficial o no, esta práctica de presentar cargos criminales contra los padres y luego separarlos de sus niños es escandalosamente cruel. Muchos de esos padres y niños ya han sufrido situaciones traumáticas en sus países de origen, habiendo experimentado violencia, pobreza y crimen. Esto sólo se ve agravado por la separación forzada a manos del gobierno de los Estados Unidos. Que un niño sea arrancado por la fuerza de su padre por agentes gubernamentales, transportado a un destino desconocido en un país extraño, y mantenido apartado de su familia, todo en nombre de impulsar una política gubernamental, es moralmente equivocado.

Un niño inmigrante no necesariamente habla y entiende el inglés, y es puesto en una situación en la que tiene que comer comidas nuevas, compartir vivienda con extraños y atravesar procesos legales complejos. La falta de humanidad de esta política no puede subestimarse. También es increíblemente traumático para un padre, que es probable que haya atravesado penurias increíbles sólo para llegar a los Estados Unidos, y ahora pasa angustia y preocupación por su hijo.

Esta política extraoficial también es legalmente equivocada. Además de violar tratados internacionales, presentar cargos criminales contra inmigrantes simplemente por el hecho de intentar ingresar al país es probablemente una violación de sus derechos constitucionales. Un inmigrante que recibe cargos por un crimen en EU puede sentirse presionado para declararse culpable de este crimen para poder reunirse con su hijo. También es probable que sea ilegal presentar esos cargos criminales federales cuando la persona está buscando asilo.

Por último, la Corte Suprema de Estados Unidos ha afirmado repetidamente que la Constitución protege el derecho a la familia. Esto incluye protección de que el gobierno separe a una familia por la fuerza. Esto es exactamente lo que está ocurriendo cuando el DHS usa su poder para procesar criminalmente a los inmigrantes como una manera para separar a los padres de sus hijos y de esa forma disuadir la inmigración ilegal.

Esta nueva política de la administración Trump no es representativa de las tradiciones de EU. Estados Unidos no es un país que debería separar con malicia a los padres e hijos como una manera de fomentar sus metas políticas. Más allá de las creencias personales de los ciudadanos estadounidenses sobre la inmigración ilegal, todos pueden estar de acuerdo con que dañar a los niños forzándolos a ser detenidos, separándolos de sus padres, es cruel e innecesario. Una reforma verdadera no llegará a través de políticas despiadadas como esta, sino que lo hará trabajando juntos para asegurarnos de que nuestro país dé la bienvenida a las personas que necesitan ayuda, y que el país tenga un sistema justo y eficiente para procesar las solicitudes de inmigración.

*Socio fundador de la firma de abogados Colombo & Hurd, PL, en la cual lidera las prácticas de derecho corporativo, internacional e inmigración de la firma.

 

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