La característica fuerza de Khal Drogo y el Rey de Atlantis cobró vida durante la premiere de Aquaman, cuando Jason Momoa y el reparto de la película sorprendieron a todos los asistentes con una estruendosa danza, mejor conocida como Haka.

Este ritual ancestral maoríe, que inició como una danza de guerra para intimidar al enemigo, se compone de energéticos cantos y sonidos, percusión corporal y expresiones faciales exageradas e incluso teatrales, como sacar la lengua.

En la actualidad, la Haka se ha convertido en una poderosa herramienta de team building. Equipos deportivos como los All Blacks de Nueva Zelanda la han popularizado como un ritual antes de cada partido, para ganar presencia ante su rival y empoderarse como equipo.

Te presentamos tres beneficios de implementar esta divertida danza con tus compañeros de trabajo:

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Fomenta la unidad y la sinergia: esta actividad tiene el propósito de enaltecer el sentido de pertenencia y hacer que todos los miembros conecten con un objetivo en común. El producto final es una clara manifestación de la fuerza que tienen los resultados cuando se trabaja en equipo.

Refuerza la comunicación: al hacer un Haka, la “tribu” tiene que decidir en conjunto una serie de aspectos, desde el líder al que se seguirá, la formación, los movimientos, entre otras cosas.

Refuerza la confianza: a nivel individual, los cánticos y los movimientos de la Haka te sacarán de tu zona de confort. Es un momento para olvidar las inhibiciones que te limitan en el día a día.

 

 

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