Reuters.- El crecimiento económico de China se desaceleró en el tercer trimestre y fue el más débil desde la crisis financiera mundial, por lo que los reguladores trataban de calmar a inversores nerviosos por los riesgos de la campaña para controlar el endeudamiento y por la guerra comercial con Estados Unidos.

Las autoridades chinas están tratando de hacer frente a numerosos retos, porque los temores a la guerra comercial han provocado una caída de las bolsas y del valor del yuan frente al dólar, lo que aumenta la preocupación por el futuro del crecimiento económico.

La economía creció un 6.5% en el tercer trimestre respecto del año anterior, por debajo de la tasa esperada de un 6.6%, y menos que el 6.7% en el segundo trimestre, dijo el viernes la Oficina Nacional de Estadísticas.

El índice Shanghai Composite, que bajó más de un 1 por ciento en las operaciones de primera hora del viernes, se recuperó con fuerza en la tarde para terminar el día con una ganancia del 2,6 por ciento.

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El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) es el más débil en tasa interanual desde el primer trimestre de 2009, un momento álgido de la crisis financiera mundial.

“La tendencia de desaceleración se está fortaleciendo a pesar del compromiso de las autoridades chinas de alentar la inversión para apoyar la economía. La demanda interna resultó más débil que las inesperadamente sólidas exportaciones”, dijo Kota Hirayama, economista de SMBC Nikko Securities en Tokio.

Yi y los principales reguladores prometieron medidas específicas para ayudar a aliviar los problemas de financiamiento de las empresas y alentar a los bancos comerciales a aumentar los préstamos a las empresas privadas.

 

Las razones

El crecimiento del tercer trimestre se vio afectado por la producción en fábricas de septiembre, la más débil desde febrero de 2016, porque los fabricantes de automóviles redujeron su actividad en más de un 10% ante una desaceleración de las ventas.

“La debilidad proviene en gran medida de la industria secundaria, especialmente de la industria manufacturera. Puede que revisemos nuestros pronósticos para el cuarto trimestre”, dijo Betty Wang, economista de ANZ en Hong Kong.

En base trimestral, el crecimiento se desaceleró del 1.7% del segundo trimestre al 1.6%, lo que cumplió con las expectativas.

“De cara al futuro, el panorama económico no es alentador, ya que las exportaciones se enfrentan a más obstáculos debido al impacto de los aranceles de Estados Unidos y la menor demanda en países emergentes. Es probable que el crecimiento del PIB se desacelere al 6.0-6.2 por ciento el próximo año”, dijo Nie Wen, analista de Hwabao Trust Shanghai.

Los fabricantes de automóviles, en el pasado un motor del crecimiento, están ahora sintiendo el efecto del debilitamiento del consumo.

Las ventas de automóviles registraron en septiembre la mayor caída en casi siete años, según datos publicados la semana pasada, y GM y Volkswagen registraron descensos de más del 10%.

Otros datos mostraron el viernes que el crecimiento de la producción de las fábricas en China se debilitó a un 5.8% en septiembre respecto del año anterior, mientras que la inversión en activos fijos se expandió un 5.4% en los primeros nueve meses del año.

Las ventas minoristas aumentaron un 9.2% en septiembre respecto del año anterior, tras varios meses de crecimiento mediocre.

 

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