Alberto Barrientos, un estudiante de Contaduría del Tec de Monterrey, dejó su negocio de paletas de hielo para crear una startup y desarrollar plataformas educativas con el objetivo de simplificar el aprendizaje de alumnos universitarios.

 

 

 

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Cuando Steve Jobs fundó Apple el 1 de abril en 1976 lo movió el deseo de transformar la visión de la tecnología frente a la sociedad. Para 1983 cuando decidió contratar a John Sculley, (quien hasta ese entonces era CEO de Pepsi) como director ejecutivo, le hizo una oferta que nadie, ni siquiera él pudo rechazar: “¿Quieres vender agua con azúcar el resto de tu vida o quieres venir a cambiar el mundo conmigo?”.

Bajo esa premisa e inspirado por las ideas del visionario de la empresa de la manzana, Alberto, un estudiante de la carrera de Contaduría y Finanzas del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (Tec de Monterrey) dejó un negocio de siete paleterías para intentar cambiar al mundo a través de la tecnología educativa.

“Desde pequeño siempre me gustó hacer negocios. He hecho muchos, pero en pocos me ha ido bien. Uno de ellos fue la venta de paletas tipo La Michoacana, pero cuando leí la frase de Jobs supe que quería hacer algo positivo por la sociedad y dejé de vender agua con azúcar”, cuenta Alberto Barrientos, fundador de TEED (Tecnología Educativa),  startup que desarrolla herramientas tecnológicas para la enseñanza.

En entrevista con Forbes México el emprendedor explica que en junio de 2012 reclutó a cinco programadores, alumnos y exalumnos en su mayoría del Tec de Monterrey, entre ellos José Manuel Martínez, co-fundador y director de tecnología de TEED, para llevarlos a vivir durante dos meses a una casa al poniente de la Ciudad de México.

Durante ese tiempo y gracias a un financiamiento por un millón de pesos, los administradores se dedicaron a programar durante 18 horas diarias ¿El fin? Desarrollar una plataforma de tecnología educativa con contenidos de aprendizaje que estuvieran al alcance de  alumnos universitarios a un bajo costo.

 

Adiós lápiz, hola aplicaciones móviles

Con aplicaciones móviles y softwares pedagógicos, TEED busca facilitar el aprendizaje de los usuarios, así como optimizar el tiempo que dedican a las tareas que sus profesores les encomiendan con el propósito de maximizar la enseñanza.

Una de las ventajas que posee la plataforma de educación es que gracias a que los usuarios almacenan sus trabajos académicos en la nube, pueden realizar sus tareas, suspenderlas y reanudarlas en cualquier momento.

“Nosotros no tratamos de sustituir al profesor. Nosotros llegamos con ellos y les decimos ‘Ustedes son los profesionales en la educación, nosotros desarrollamos tecnología y queremos trabajar con ustedes’. Ambas partes nos nutrimos, ellos nos enseñan con su experiencia y nosotros les creamos herramientas para que sus modelos educativos sean mejores”, señala el emprendedor.

La primera vez que TEED puso en marcha su plataforma digital fue en agosto de 2012, dentro del Tec de Monterrey para la materia Contabilidad I. Al ver la aceptación que tuvo, el instituto les solicitó realizar el diseño para Contabilidad II y III.

Asimismo, otras áreas como humanidades, ingenierías e idiomas le pidieron desarrollar aplicaciones para sus materias.

Actualmente la aplicación de Contabilidad también está en uso en la Universidad de las Américas de Puebla (UDLAP) y en la Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA) del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

El costo de cada curso en las universidades privadas es de 189 pesos y para el caso del IPN, TEED ofrece becas a los estudiantes con el propósito de que les sea más fácil costear las materias digitales.

Otras de las instituciones a las que les desarrollan productos es al Colegio Mexicano de Grafología y el Centro Educativo Anglo Mexicano (CEAM).

A inicios de cada semestre o cuatrimestre comienzan con 4,000 alumnos y conforme pasa el periodo escolar crecen hasta duplicar la cifra.

 

Jobs, su visionario 

El emprendedor de 24 años explica que uno de los retos más grandes a los que se han enfrentado por su edad, es a la desconfianza por parte de las personas a quienes les presentan TEED como un modelo de negocios en donde invertir.

“Se piensa que la juventud está peleada con la responsabilidad, pero no es así. La juventud tiene una mayor cualidad: la credibilidad y ésta ha llevado a muchos a crear grandes empresas. Un claro ejemplo fue Jobs, quien fundó Apple cuando tenía 21 años”, señala.

Para agosto de este año lanzarán aplicaciones para cinco materias más y desarrollarán plataformas educativas para la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a través de la Facultad de Contaduría y Administración.

Durante el mismo mes, Barrientos detalla que desean llevar la plataforma digital a América Latina (Colombia) y a Europa, al tiempo de crear laboratorios virtuales en contabilidad y estadística.

Alberto asegura que los obstáculos a los que se han enfrentado los ha ayudado a fortalecerse y han seguido adelante, pues desean llegar a una meta: “No nos urge ser millonarios, nosotros queremos hacer las cosas bien. Jobs cambió la forma de ver la tecnología, y nosotros queremos hacerlo con la educación, nuestra meta no es ser millonarios, queremos trascender así como lo hizo él con Apple”.

 

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