Capital privado e inversionistas: ¿A dónde va esta relación?

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Las realidades más duras al crear nuevos fondos y la presión hacia abajo sobre las utilidades son incentivos poderosos para intentar cosas nuevas en la industria del capital privado.

 

Por Hugh MacArthur, Graham Elton, Antonio Martínez, Diego Santamaría y Pino del Sesto*

 

A través de la larga y dinámica historia de auges y quiebras en la industria de capital privado, los términos básicos por los cuales los socios generales (General partners – GPs) y socios limitados (Limited partners – LPs) hacen negocios han permanecido extraordinariamente estables. Pero como lo comentamos en el Reporte 2013 de Capital Privado de Bain & Company, las realidades más duras al crear nuevos fondos y la presión hacia abajo sobre las utilidades han dado tanto a los GPs como a los LPs incentivos poderosos para intentar cosas nuevas. La búsqueda está presentando variaciones intrigantes en el modelo de negocio de Capital Privado.

Los GPs venden a los LPs participación en su firma. Aunque no es un fenómeno nuevo, el año pasado vio diversas instancias en donde los GPs vendieron una participación de su firma a un LP y movieron hacia delante una base de capital más permanente. En septiembre pasado, por ejemplo, CVC Capital Partners, la firma de capital privado global con base en el Reino Unido, vendió una participación de 10% a tres fondos de inversión soberanos con grandes recursos, incluyendo la Corporación de Inversión del Gobierno de Singapur (Government of Singapore Investment Corporation) y la Autoridad de Inversión de Kuwait (Kuwait Investment Authority). Para los LPs, la atracción de convertirse en dueño minoritario de una firma de Capital Privado es la oportunidad de participar en los mismos beneficios económicos que disfrutan los GP, incluyendo una porción del flujo que reciben sobre los fondos que manejan y una porción proporcional del rendimiento que ganan.

Cuentas LP separadas. Pareciera que los GPs han dado con una manera prometedora de ganar en grande. Dicho esquema consiste en generar compromisos de múltiples años con LPs a través de cuentas que los GP administran, frecuentemente por una cuota reducida. En la negociación más grande del año pasado, KKR y Apollo Global Management cada una aterrizó 3,000 de millones de dólares en compromisos del Teacher Retirement System of Texas (TRS). Los GPs retienen una libertad amplia en términos de inversiones que pueden perseguir. A cambio, las cuentas especiales de  TRS pagarán cuotas sustancialmente más bajas que un fondo LP típico, y se les ofreció una primera oportunidad para participar en muchas negociaciones. El capital devuelto a las cuentas puede reinvertirse a discreción de TRS, con el entendimiento de que será comprometido por un periodo de tiempo más largo que el periodo típico de cinco a siete años. Además, para economías más favorables, las cuentas especiales permiten a los LPs hacer un compromiso significativo con un conjunto de estrategias de inversión que encuentran atractivas y también obtienen un mayor acceso a los especialistas GP con los que trabajan. El lado positivo para los GPs, por supuesto, es la oportunidad de aterrizar compromisos más grandes de capital más permanente.

Compra de activos de GPs. Quizás la colaboración nueva más provocativa del 2012 ha sido una compra directa de todos los activos de un fondo llevada a cabo principalmente por un LP. El LP en esta instancia fue Canadian Pension Plan Investment Board (CPPIB), y el fondo en cuestión fue Behrman Capital III LP, un fondo con 11 años, originalmente valuado en 1,200 millones que fue creado por Behrman Capital, una firma de adquisiciones con base en Nueva York. Trabajando con Behrman y otros LPs, CPPIB comprometió hasta 654 millones para formar un nuevo fondo de seis años por 1,000 millones, llamado Behrman Capital PEP LP. Alrededor de 75% del capital del nuevo fondo fue ofrecido para comprar cinco negocios que tenía aún Behrman Capital III LP; el saldo podría usarse para realizar adquisiciones adicionales o inversiones nuevas. Al aceptar la opción de vender, los LPs pre-existentes podían vender sus activos antiguos. Los LPs nuevos en Behrman Capital PEP pudieron comprar cinco negocios en los que ellos veían valuaciones atractivas, mientras que al mismo tiempo invertían en un fondo con una estructura de cuota más baja. La negociación le dio a Behrman Capital un nuevo soplo de vida y reinició el reloj sobre las inversiones del portafolio, permitiendo a Behrman nutrir pacientemente las compañías del portafolio para obtener ganancias sólidas.

Modelos de fondos no tradicionales. Algunos GPs más nuevos estuvieron entre los más innovadores en lo que a acercamientos novedosos para ganar compromisos de LPs se refiere. Uno de esos recién llegados fue Altas Partners, que aspira romper el desorden para obtener fondos que la mayoría de las firmas nuevas encara, ofreciendo a los LPs una propuesta de valor única que llaman “invertir en capital privado central”. Altas planea apuntar a compañías con un modelo de negocio difícil de replicar y que ofrecen el potencial para un período de tenencia más largo que el capital privado tradicional. Confiando en menor apalancamiento para financiar las negociaciones y cobrando cuotas más modestas que el estándar en la industria, los LPs que comprometen capital en el fondo nuevo ganarán retornos netos que son consistentes con la inversión de capital privado tradicional pero con menos riesgo.

Programas de patrocinio directo. La inversión directa no es nada nuevo para los LPs. Sin embargo, el interés en expandir programas de patrocinio directo ha tomado recientemente una vida nueva. Por ejemplo, Teachers’ Private Capital, el brazo de capital privado de Ontario Teachers’ Pension Plan, ha completado 13 inversiones directas desde el 2010, incluyendo seis durante el año pasado. El análisis inicial sugiere que los programas directos tienen de hecho el potencial para generar retornos atractivos. Pero inclusive para los LPs grandes, la inversión directa es un gran salto de la inversión convencional de fondos o inversión conjunta activa. Para establecer un programa creíble se requiere de capacidad de inversión punta a punta que toma mucho tiempo y dinero para construir.

El éxito final de cada una de estas negociaciones no se conocerá por años, pero una cosa ya es clara: más experimentación viene en camino.

 

*Hugh MacArthur es miembro de la práctica de Capital Privado de Bain & Company en la oficina de Boston, Bill Halloran en la oficina de San Francisco & Antonio Martínez, Diego Santamaría y Pino del Sesto en la oficina de México

 

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