Zona euro estudia eliminar monedas pequeñas

Foto: Reuters

Desaparecerlas crearía un dilema entre redondear los precios al alza o a la baja, con el correspondiente impacto sobre la inflación.

 

Reuters

BRUSELAS – Ahorrar unas monedas difícilmente será la solución para la crisis en la zona euro, pero la Comisión Europea cree que eliminar las monedas de menor denominación podría ayudar a los gobiernos a cortar costos.

La Comisión Europea delineó esta semana propuestas para que las 17 naciones de la Eurozona eliminen las monedas de 1 y 2 centavos de euro, dejando las de 5 centavos como las de menor denominación en circulación.

La Comisión dice que el costo de fabricar las monedas ha superado su valor nominal durante los últimos 11 años, con un costo de 1,400 millones de euros (1,800 millones de dólares) para los estados miembros.

Más de 45,000 millones de monedas de 1 y 2 centavos ha sido acuñadas desde que el euro entró en circulación en 2002, pero muchas están enterradas detrás de sofás, perdidas en bolsillos o simplemente tiradas por las calles.

Aunque eliminarlas de una vez parece tener sentido, algunos consumidores temen que redondear los precios al alza hacia cinco centavos acentuará la inflación. Redondear los precios a la baja podría, sin embargo, ser beneficioso.

Los países de la zona euro que dejaron de acuñar las monedas más pequeñas, como Holanda y Finlandia, no registraron fuertes variaciones de precios en uno ni en otro sentido.

“A la gente le gusta estar preocupada”, dijo el economista de ING en Bruselas, Carsten Brzeski. “Pero si uno piensa en la psicología del precio, creo que lo más probable es que veamos un redondeo hacia abajo a 95 centavos en lugar de hacia arriba”, agregó.

Aunque la Comisión, el ejecutivo de la Unión Europea, puede decidir eliminar las monedas de 1 y 2 centavos tras consultas con los estados miembros y con el Parlamento Europeo, hay otras opciones como acuñarlas usando un metal más barato.

En países en donde los consumidores aprecian las pequeñas monedas y precios precisos, como Alemania o Francia, la idea despertó poco entusiasmo, dijo un funcionario de la Comisión.

En esas naciones, los consumidores parecen preocupados con un posible aumento de la inflación.