El presidente Peña Nieto supo aprovechar sus primeros 100 días de gobierno, especialmente cuando se compara con sus antecesores.

 

Fue Franklin D. Roosevelt quien en 1933 puso de moda el concepto First 100 days, una métrica que ahora usan analistas, políticos y los medios de comunicación para evaluar la capacidad y efectividad de un gobernante o ejecutivo. Usemos está misma métrica para analizar los resultados de los primeros 100 días del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto. Hay lecciones interesantes.

¿Porque son tan importantes los primeros 100 días? Más allá de que a la mayoría de los gobernantes se les otorga una luna de miel ante críticas y ataques, se trata de un pequeño pero importante espacio para que el líder pueda marcar las pautas de cuáles serán sus prioridades. En el caso de Enrique Peña Nieto parecería que uno de sus principales objetivos es ser contundente, en diferenciarse de su antecesor.

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Muchos dirán que comparar la administración de Peña con la de Felipe Calderón es injusto, por el contexto político que vivió el anterior Presidente al ganar con un margen de sólo 0. 5%; además de la crisis económica que enfrentó, la inseguridad y la influenza que afectó a México y al mundo. Pero los primeros 100 días del gobierno del Presidente Calderón vaticinaron su sexenio: parálisis, divisiones partidarias, falta de credibilidad y sobre todo un equipo de asesores inexpertos que se rehusaron a coordinar esfuerzos.

Ante el deterioro que vivió el gobierno de Calderón, especialmente el último año, Peña Nieto y su equipo hicieron un gran esfuerzo por reflejar una realidad completamente diferente desde las primeras horas de su gestión. Hace seis años, la ceremonia de posesión de Calderón fue caótica, sin orden y, ante el cuestionamiento postelectoral, estuvo a punto de no llevarse a cabo en el Congreso.

En contraste, en su ceremonia de posesión Peña Nieto entra al reciento como una estrella, y todo el protocolo tenía el propósito de enviar un mensaje de control, de poder. Y, mientras que uno de los problemas políticos más fuertes que enfrentó Calderón fue la guerra intestina dentro de su partido (algunos argumentan que fue el artífice del derrumbe electoral del PAN durante su sexenio), Peña inició su sexenio con un PRI completamente unificado en apoyo a su Presidencia. Lo que sí supo aprovechar Peña Nieto en estos primeros100 días fue la profunda división en los partidos de oposición, lo que le permitió negociar el Pacto por México y que se firmara 24 horas después de su toma de posesión.

La firma del Pacto por México probablemente fue el acto más inmediato que le permitiría a Enrique Peña Nieto enviar el mensaje más contundente en estos primeros 100 días, de que en su administración sí habría coordinación y cooperación no sólo entre sus Secretarías, sino también con otros partidos y poderes políticos.

En las primeras semanas de su administración creó la Cruzada Nacional contra el Hambre, la Comisión Intersecretarial para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia. Semanas después, anunciaría la creación de un Gabinete Turístico que encabezaría el mismo Presidente de la República.

Y, aunque la creación de estas comisiones y gabinetes envía un mensaje de coordinación y colaboración, la realidad es que muchos ejecutivos y políticos saben que la mejor forma de matar un proyecto o programa es creando una “comisión”. El tiempo nos dirá si esto fue una decisión acertada.

A pesar de todas las intenciones de tratar de distanciar su administración de lo que se percibe como la estrategia fallida de Felipe Calderón, los actos de violencia en estos tres meses van en aumento. El hecho de que el Jefe del Ejecutivo no haga mención a diario en sus discursos del problema de inseguridad y de la urgencia de enfrentar el crimen organizado, no significa que haya un cambio de estrategia. Lo que sí se podría interpretar es que el combate a los violentos dejó de ser una prioridad para el gobierno.

Durante su campaña, el candidato Peña Nieto enfrentó fuertes críticas de que él y su partido representaban un pasado corrupto, represivo y de impunidad política.

En sus primeros 100 días, el Presidente y su gabinete transparentaron sus bienes (aunque se le criticó que fue un ejercicio a medias), se identificó una lista de más de 1,600 desaparecidos (un esfuerzo que también creó confusión de cuantos eran desaparecidos, extraviados o ausentes) y arrestaron a Elba Esther Gordillo. El arresto de la poderosa lideresa del SNTE fue aplaudida, pero con una exigencia de que no sea la única.

Más allá de las críticas normales que empiezan a surgir al concluir la luna de miel del presidente Peña Nieto, lo importante de estos primeros 100 días es que los supo aprovechar, especialmente cuando se compara con sus antecesores.

Hace más de 2,500 años, Sun Tzu dijo en su tratado de estrategia militar: “Los que consiguen que se rindan impotentes los ejércitos ajenos sin luchar, son los mejores maestros del Arte de la Guerra”.

 

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