Si tienes un perfil que sólo acumula polvo digital, refréscalo con estos sencillos tips.

 

Por Susan Adams

PUBLICIDAD

En diciembre de 2011, Robbie Abed, de 32 años, dejó su trabajo como director de TI en Accretive Solutions, una firma de consultoría de Chicago. “Siempre he tenido la cosquilla de iniciar mi propia empresa y hacer algo mío”, dice. Parte de ese sueño se tradujo en un blog en el que escribía acerca de su carrera y sus propias experiencias en la oficina. Él escribió acerca de renunciar a su empleo, sobre el branding personal y las negociaciones salariales, pero sus publicaciones no obtuvieron mucha tracción hasta que LinkedIn, la red social profesional con 360 millones de miembros, lanzó una función de blogs a finales de 2014. De pronto estaba atrayendo entre 300,000 y 400,000 visitas en un solo puesto. Uno de ellos “Cómo ganar en las políticas de oficina.Cada.Maldita.Vez” registró más de medio millón de visitas.

Esa exposición ayudó a Abed a cambiar de aires y conseguir un empleo en marketing para Y Media Labs, una empresa de desarrollo de aplicaciones móviles. En el año en que blogueaba en LinkedIn mientras ofrecía servicios de consultoría y desarrollaba sus propias apps, él dice que sus publicaciones atrajeron a 10 compañías diferentes que querían contratarlo. Y Media Labs, dirigida por un ex compañero de la universidad de Purdue que había leído sus mensajes en LinkedIn, parecía la que tenía el mejor perfil. Ambos también habían hecho prácticas profesionales juntos en Dell, pero habían perdido el contacto. A Abed le encanta su nuevo trabajo. “Tuve la oportunidad de hacer la transición sin empezar de nuevo”, dice.

“Confieso que soy perezosa cuando se trata de la adopción de mejoras tecnológicas (me aferré a mi BlackBerry descompuesta durante todo el tiempo que pude antes de conseguir un iPhone), por lo que me declaro culpable de haber ignorado algunas nuevas funciones de LinkedIn.” Catherine Fisher, directora senior de la empresa de comunicaciones corporativas y “experta en carreras”, me compartió cinco formas de darle un impulso a mi perfil.

1. Bloguea. Afortunadamente, mi trabajo es publicar en la plataforma de Forbes, que tiene un gran optimizador de motores de búsqueda, pero para la mayoría de la gente, un blog de LinkedIn es una gran manera de mejorar su reputación y una manera fácil de compartir con sus contactos lo que están haciendo. Los mensajes de autoayuda como los de Abed usualmente tienen un gran recibimiento. Escribe acerca de tu área de especialización. Si eres un analista financiero, describe tu visión del mercado. Un contador puede impartir consejos sobre nuevas disposiciones en el código fiscal, y los fotógrafos y videoastas pueden publicar imágenes y videos.

Fisher usa la plataforma para escribir sobre cómo hace frente a ser una persona introvertida. Esa pieza le ayudó a establecer un vínculo cercano con un colega introvertido y entender que cuando se encierra en una sala de conferencias por largos periodos de tiempo está ordenando sus ideas, no eludiendo sus responsabilidades. “Él no está siendo antisocial”, dice ella. “Ésa es la forma en que funciona mejor.”

2. Actualiza tu perfil usando las nuevas funciones. Otra de las novedades de LinkedIn es la capacidad de agregar archivos, como documentos y fotos, directamente a la sección de CV y experiencia. George Corbin, cuyo título es vicepresidente senior de Digital en Marriott International, ha incluido nueve elementos visuales bajo su descripción de trabajo, incluyendo una imagen de una app para Apple Watch con la que podrías pagar por una estancia en el hotel, tomada de un artículo en USA Today en el que Corbin es citado, y un gráfico que muestra el crecimiento del inventario de habitaciones en teléfonos móviles.

3. Incluye una gran fotografía. Éste es un viejo consejo que Fisher dice que la gente aún ignoran. Muchos perfiles de LinkedIn no incluyen una foto del rostro del usuario en absoluto. Una foto que Fisher especialmente admira: la de Natalie Dell O’Brien, estratega de marketing y gerente de operaciones de eHealth.com. O’Brien también es ex medallista olímpica en remo y Fisher señala que podría haber tenido la tentación de incluir una foto de sí misma en traje de baño. En su lugar usa un saco en un llamativo y vibrante azul real sobre un suéter con cuello en V azul marino, sonriendo directamente a la cámara. “Ella exuda confianza”, dice Fisher.

4. Escribe un perfil vibrante, usando fotos, videos y fotos. Ejemplo: Lyndsay Petruny, una presentadora de televisión y periodista que trabaja para el equipo de futbol americano Chicago Bears. Al igual que Facebook, LinkedIn ahora permite a los usuarios publicar gráficos de fondo en la parte superior de sus páginas de perfil y Petruny tiene una colorida fotografía del horizonte de Chicago en la noche. Su foto de perfil le muestra de pie en un campo de juego con un saco color fucsia sosteniendo un micrófono, con banderas de los Osos de fondo. Ha publicado numerosos videos y fotos, incluyendo su demo reel y una toma de ella en los Emmy, en donde fue nominada a dos premios. “Todos esos elementos visuales hacen que desees aprender más acerca de ella”, dice Fisher.

5. Escribe un gran título. Esto también es parte del viejo LinkedIn, pero es algo que, Fisher dice, demasiadas personas pasan por alto. Es la frase que va directamente bajo tu nombre. El mío simplemente dice ‘Editor Senior, Forbes’. Fisher dice que un titular así está bien si, como yo, tienes un título sencillo. Pero Fisher sentía que su título, Director Senior de Comunicaciones Corporativas, no expresaba adecuadamente lo que hace, por lo que ella escribió este titular: “Ayudo a la gente a construir su marca profesional en LinkedIn”, ya que ella también sirve de “experta en carrera” en LinkedIn.

Otro colega de Fisher, Blair Decembrele, trabaja como gerente senior de comunicaciones corporativas en LinkedIn y tiene el título “Empoderando a los líderes y profesionales de los negocios para construir marcas en LinkedIn”. Para mí estos titulares me parecen un poco excesivos porque parecen como lenguaje de marketing, pero Fisher dice que son la mejor manera de promocionarse. Me imagino que en su campo tiene razón.

LinkedIn sigue creciendo y en muchos casos el envío de un perfil de LinkedIn a un director de recursos humanos puede sustituir un currículum. “Los CV son de la vieja escuela”, dice Abed. “Son como máquinas de fax.”

 

Siguientes artículos

10 consejos para tus entrevistas de trabajo
Por

Ponte un paso adelante del reclutador, para que aumentes las probabilidades de ser contratado. Y ensaya antes de tu entr...