La cena en Palacio Nacional a la que Andrés Manuel López Obrador convocó a 100 empresarios con “dimensión social” a muchos les parece, acertadamente, una nueva versión del “pase de charola” que inmortalizó Carlos Salinas de Gortari con quienes luego serían el génesis de los padrinos de la “mafia del poder” en palabras del actual presidente.

El motivo en esta ocasión no es convertir a unos cuantos amigos empresarios, y embajadores del capitalismo de cuates, en “soldados del PRI”. Ahora se trata, y de frente a los ojos de la nación, de un exhorto (algunos refieren chantaje, extorsión, hasta “manita de puerco”) para que los empresarios apoquinen y entren a la compra de boletos para la infame rifa de 100 millones de pesos y que usa como pretexto el TP-01, el avión maldito asignado a la Presidencia de la República.

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Hay muchas consideraciones al respecto. En primera, ¿por qué AMLO invita a 100 empresarios? ¿Por qué no a 500 o a 1,000? ¿Hay tan pocos empresarios en el país o son pocos los que muestran “dimensión social”? O quizá sea que en los otrora pomposos y ahora austeros salones de Palacio no caben tantos capitanes de industria.

En todo caso, AMLO ni se inmuta al referir que de las arcas de muchos de los bolsillos (0 de las empresas más bien) de estos personajes saldrán millones de pesos para apuntalar la ocurrencia de rifar dinero. Quien no entre al aro, seguramente no perderá nada, pero se enemistará con el presidente en momentos en que por un lado ataca al sector, pero por el otro les pide ayuda en este y otros proyectos (como la casa del polémico Zhenli Ye Gon que adquirió Carlos Bremen).

Más allá de momentos que seguramente se recordarán por décadas (como sigue vigente la imagen salinista del pase de charola, la de René Bejarano, eterno operador de AMLO y sus célebres ligas ahumadas), seguramente tendremos versiones de lo dicho en la cena por parte del presidente y su visión de lo que es la riqueza y su distribución.

Ya lo contamos acá en Forbes México el año pasado, pero vale la pena retomarlo. ¿Qué piensa AMLO de la riqueza? “Se necesita crear riqueza, pero debe distribuirse con equidad. No se trata nada más de acumular riqueza, sino de crearla y que haya una distribución”. Dijo a una reportera de este medio en una conferencia matutina.

AMLO dijo que debe haber una distribución justa y que “no se acumule” la riqueza. En su maniquea cosmovisión, dice que hay que crearla, pero tiene que repartirse. Inclusive como concepto está mal. Si se crea la riqueza y se reparte, ¿hay riqueza o no? Es simple distribución de lo creado, pero no es riqueza como tal. Quizá lo que quiso decir es que hay fortunas mal habidas que se tienen que combatir y, en todo caso, repartir esos recursos.

Esta noche se verá una nueva edición del capitalismo de cuates y del pase de charola. Porque, ni modo de decirle no al presidente… eso sí, quizá no falte por ahí alguna petición en contrapartida, como concesiones, participación en licitaciones, gracia en algunos juicios mercantiles… porque sabemos perfecto que no hay cosas gratis en la vida.

*Editor en Jefe de Digital de Forbes México

Twitter: @alex_angeles

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