Todo empezó en noviembre de 1986. Louis Black y sus amigos soñaban con hacer un festival de música y arte para conectar a las personas e impulsar el trabajo colaborativo entre artistas de todo el mundo.

En ese momento nadie sabía si funcionaría, y mucho menos imaginaron que 32 años después South by Southwest (SXSW) sería el festival de emprendimiento más grande del continente americano con más de 300 mil asistentes de más de 100 países.

Desde sus inicios, el proyecto despegó con personalidades como Guillermo del Toro y Quentin Tarantino entre las alineaciones que presentaba el festival, que primero fue de música, luego de música y cine, y posteriormente la tecnología, la gastronomía, la ciencia y la cultura se fueron uniendo para crear un espacio único entre creadores provenientes de todas partes.

“No se trata de música o de tecnología, se trata del trabajo colaborativo”, un espacio en el que los creadores se reúnan para compartir sus proyectos, conozcan otros artistas y se relacionen para apoyarse entre ellos y así, generen un mayor impacto internacional”, señala Black.

El emprendimiento no entiende de muros

Para el cofundador de 68 años “construir el muro con México es una estupidez” y argumenta que la comunidad artística y el emprendimiento no conocen fronteras.

De acuerdo a información compartida por el cónsul de México en Austin, Carlos González, el número de emprendedores mexicanos no ha disminuido en la ciudad estadounidense a pesar de la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos en 2016 y cuenta como Silicon Valley y Texas comparten una historia similar, pues ambos desarrollaron su ecosistema emprendedor alrededor de las universidades de Stanford y Tillotson, respectivamente.

Este año, tan sólo veinte startups mexicanas de un total de 43 empresas provenientes de Grecia, Noruega, India, Brasil, Chile, China, Francia, Israel, Italia, Rumania y Suiza, concursaron en el International Pitch Competition (IPC) 2019 en las instalaciones de la Universidad de Houston Tillotson.

El concurso, organizado por International Accelerator el 7 y 8 de marzo de este año, eligió a las 10 empresas finalistas del IPC, de las cuales, cuatro resultaron mexicanas y tres obtuvieron los primeros lugares del pódium junto con 50 mil dólares en inversión, un año de aceleración, mentoría y apoyo en la recaudación de hasta 500 mil dólares en recaudación de fondos para expandirse a mercados internacionales.

La startup Strap Technologies, fundada por Diego Roel de 17 años; Homely, una de las 30 Promesas de Forbes, y Winko, una compañía que busca acabar con el hambre y la desnutrición a través del chapulín mexicano, fueron las empresas ganadoras, mientras que Biokaab, una empresa de biotecnología de sanitización industrial, fundada por Daniel Fosado, quedó en séptimo lugar de las finalistas.

Otras empresas mexicanas que se presentaron durante la competencia fueron Robin, Pro Indie Music, Next-e, Tame Traffic, Blankit, Viceen, Eficienty, Apolo Health, CBM Chemical, Collective Academy, Eosis Consulting Inc, Green Hug, Integratec, Ketotrace, Monitor y Thea.

Este es el cuarto año en el que el Tecnológico de Monterrey y su plataforma de emprendimiento INCmty unen esfuerzos para proyectar a México en el mundo a través de Casa México, una plataforma impulsada por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para colocar al país en una vitrina de emprendimiento a nivel mundial y detonar el networking de alto impacto entre emprendedores, incubadoras, aceleradoras, inversionistas y fondos extranjeros.

Foto: Cortesía Tec de Monterrey

Foto: Cortesía Tec de Monterrey

 

Los números del emprendimiento mexicano en EU

De acuerdo a las cifras compartidas por la Greater Austin Hispanic Chamber of Commerce (GAHCC), en la capital texana hay más de 6,000 habitantes hispanos, en su mayoría mexicanos, cuya actividad económica genera cerca de 6 mil millones de dólares al año y un millón de empleos a la ciudad.

Respecto a estas cifras, el presidente del Instituto de Emprendimiento Eugenio Garza Lagüera del Tec de Monterrey, Rogelio de los Santos aseguró que mucho se debe a que el emprendedor mexicano se distingue de otros emprendedores porque “con muy poco hace mucho”, y aseguró que en México “casi todos son emprendedores”.

“El emprendimiento no es nada más abrir una empresa, es ser agente de cambio. Todas las personas que buscan una mejor realidad para ellos, su familia o su comunidad, son emprendedoras: Los inmigrantes, los que empiezan organizaciones civiles para atender a una causa”, comentó el también socio director de Dalus Capital.

Este año, 100 emprendedores fueron vinculados con fondos e inversionistas a lo largo del IPC, 10 startups mexicanas se conectaron con 70 empresarios nacionales e internacionales y otras 10 recibirán en abril un softlanding con la aceleradora texana Tech Ranch. Asimismo, más de 6,870 personas asistieron a las actividades de Casa México, entre las cuales hubo presentaciones de nueve artistas y bandas mexicanas, muestras gastronómicas, proyecciones de cine y catas de vinos de Saltillo, mezcal, tequila y variedad de platillos típicos mexicanos.

 

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