Por Fernanda Díaz*

El último estudio sobre piratería realizado por American Chamber/Mexico en colaboración con CIDAC, muestra que 8 de cada 10 mexicanos consumen piratería, quienes no consideran que esta práctica sea un delito grave; también arroja que el mercado pirata le cuesta al país más de 43 mil millones de pesos anuales.

Sin embargo, más allá de hablar de costos económicos, es importante generar conciencia sobre la complejidad y amplitud de los daños que este problema multifactorial -tanto en sus causas como en sus efectos- ocasiona para todos.

Antes de hacer una compra, el consumidor tiene derecho de conocer el origen y calidad de los materiales, así como el proceso de producción y distribución del producto. En la piratería, todo este proceso está en la oscuridad y a menudo entrelazado con el crimen organizado, con el sufrimiento y la explotación de las personas.

La piratería afecta la recaudación y las finanzas públicas por el costo que implica su persecución. Además, pone en riesgo la seguridad y salud de las personas que las consumen, pues los productos piratas no cumplen con estándares mínimos de calidad. Los rastrillos infractores, por ejemplo, por la mala calidad de las hojas y demás materiales, muchas veces provocan cortaduras e infecciones por hongos; los fármacos infractores pueden tener efectos extremadamente nocivos, incluso la muerte.

Finalmente, la piratería desincentiva la invención, lo que es muy delicado pues las creaciones de la mente son la base de la innovación y la competitividad, además de ser un derecho para todos. Nuestra inventiva debe ser protegida, valorada y reportar beneficios para quienes invierten en el conocimiento, y con su inteligencia e ingenio desarrollan avances que benefician a la humanidad en su conjunto.

Comprar piratería equivale a intercambiar nuestra seguridad, nuestro bienestar y nuestros derechos por unos cuantos pesos.

En México, existe un grupo de organizaciones del sector privado interesadas en procurar y vigilar los derechos de propiedad intelectual en todos los ámbitos posibles. Desde hace años, hemos forjado vínculos de colaboración con el gobierno para lograr este objetivo.

Desde hace ocho años, el Comité de Derechos de Propiedad Intelectual de American Chamber/Mexico, en alianza con diversas autoridades (SAT, Indautor, Cofepris, Profeco, IMPI, PGR y AGACE), llevamos a cabo al menos cuatro entrenamientos anuales para entrenar autoridades de aduanas en la detección de productos apócrifos. Hoy se han cubierto todas las regiones del país, abarcando al momento 39 de 46  aduanas de México y entrenando a más de 2,000 agentes. En algunas ocasiones, en los entrenamientos ha participado la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO), a través de su representante en México.

Los entrenamientos contribuyen al aumento de aseguramientos y han propiciado nuevas formas de colaboración. Desde hace 3 años realizamos destrucciones de piratería en alianza con el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) y otras asociaciones dedicadas al cuidado de la propiedad intelectual. En la pasada destrucción, en agosto de 2018, participaron la Asociación Mexicana para la Protección de la Propiedad Intelectual (AMPPI), la Asociación Nacional de Abogados de Empresa, Colegio de Abogados (ANADE), el SAT y la PGR, y se destruyeron 4,616,140 productos infractores. Vale la pena destacar que estas destrucciones se realizan bajo un esquema sustentable, es decir, que tras su destrucción se reciclaron la mayoría de los materiales.

Hoy, vemos verdaderos frutos de estas medidas que, si bien importantes, son insuficientes si no se asegura su continuidad en el largo plazo. El pasado nueve de octubre, las organizaciones antes mencionadas y el IMPI, firmamos un convenio de colaboración que asegura la destrucción de productos infractores como un ejercicio institucional.

Además, es indispensable considerar que México tiene diversos retos en materia de propiedad intelectual, en los rubros de invenciones, contencioso litigio, secretos industriales, signos distintivos y denominaciones de origen.  Para reforzar y continuar con todo el trabajo desarrollado a través de los años, fortalecer el Estado de Derecho y proteger las creaciones de la mente, es necesario atenderlas todas con un enfoque integral.

Por este motivo, frente al cambio de gobierno que estamos viviendo en México, la AmCham recogerá los puntos de vista de varios sectores de comercio que comunicarán su situación con respecto a la violación de sus derechos de propiedad intelectual. El documento que agrupará las principales necesidades detectadas se hará entrega al próximo gobierno, con la confianza de que será una base para entender y valorar puntos esenciales para la continuidad de la protección de la propiedad intelectual en México.

*Vicepresidenta del Comité de Derechos de Propiedad Intelectual de American Chamber/Mexico y Asociada del Despacho Jurídico Olivares.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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