¿Qué quiere Corea del Norte? ¿Evitar una primavera asiática, originada por la hambruna al interior y evitar la inestabilidad del régimen?

 

 

Tras la Segunda Guerra Mundial, el paralelo 38 separó formalmente a la península coreana en dos territorios, Corea del Sur y Corea del Norte, cada uno bajo la influencia ideológica de Estados Unidos y la entonces URSS, respectivamente.

PUBLICIDAD

La pugna territorial los llevó a la guerra de Corea de 1950 y la celebración de un periodo de armisticio o cese de las hostilidades en 1953, que terminó el pasado 11 de marzo, cuando Corea del Norte llamó a sus habitantes para prepararse ante un conflicto bélico o estado de guerra.

La estocada para esta decisión por parte de Corea del Norte, que ha creado inestabilidad y miedo entre muchas naciones que han solicitado a las Coreas la negociación para impedir una guerra, se dio por la Resolución 2094 del 7 de marzo de este año, emitida por el Consejo de Seguridad (CS) de la ONU, por el cual se aprobaron severas sanciones en contra de este estado.

Esta Resolución es la sexta emitida por el CS desde el 2006, y previene una serie de sanciones que agudizan la situación economía del país, que vive al interior una crisis alimentaria arrastrada desde la década de los 90. En 2011, la Coordinación de ONU de Ayuda de Emergencia indicó que el racionamiento de alimentos se redujo al 50%, al pasar de una dotación de 400 a 200 gramos al día por persona, incrementando los costos y capacidad en el sistema de salud. Esto genera sin duda malestar social y le resta popularidad al gobierno que encabeza Kim Jong-Un, exponiéndolo al debilitamiento de su gobierno.

Las sanciones emitidas, entre otras, son:

  • Congelar o bloquear a estados miembros de la ONU cualquier transacción económica o producto financiero
  • Suspender el apoyo económico público al comercio con Corea del Norte
  • Prohibir la apertura de oficinas bancarias norcoreanas en sus territorios o en el de este país
  • Impedir las transferencias de efectivo impactando en las remesas, entre otras sanciones.

Todas estas sanciones en cada caso se impondrán siempre que exista la presunción o convicción de que se realizan para apoyar a los programas armamentísticos prohibidos en materia nuclear o balística en Corea del Norte, o que puedan vulnerar las resoluciones de la ONU.

Llama la atención como parte de esta Resolución 2094, la sanción que impide se vendan a Corea del Norte, joyas, piedras preciosas, yates, autos de lujo y de carreras, bienes todos en el gusto del joven cercano a los 30 años Kim Joung-Un.

Hay un embargo económico con efectos generales y particulares destinados a estrangular al país, para arrinconarlo y forzarlo a desistir de las pruebas nucleares y de misiles que ha realizado en desacato de los llamados de la comunidad internacional a través de la ONU, y que son una amenaza para la paz en la región.

Corea del Norte amenaza ante estas sanciones y sus efectos, con la reactivación de su reactor nuclear y en la explotación de uranio, es decir, insiste y no desiste.

¿Qué quiere Corea del Norte? ¿Evitar una primavera asiática, originada por la hambruna al interior y evitar la inestabilidad del régimen? ¿Quiere asistencia internacional a cambio de desnuclearización? ¿Desea que ONU levante las sanciones económicas a las que apenas sobrevive con base a presiones?

Para muchos, la amenaza no es real. Para mí, caben dos pensamientos: uno de Jesús Reyes Heroles: “Mantén distante la amenaza formal, de su transformación real”, y el del coloquial proverbio de “perro que ladra no muerde…mientras ladra”. Hay que estar atentos y no ignorar ninguna amenaza.

 

 

Contacto:

Twitter: @ilrodrig

e-mail: [email protected]

 

Siguientes artículos

Instagram, el éxito instantáneo de Standford
Por

La compra por parte de Facebook de la aplicación reina de las fotografías en 1,000 millones de dólares, hizo de Kevin Sy...