El presidente Trump ha sido un empresario acostumbrado a hacer, en el ámbito de sus negocios, lo que ha querido, como lo ha querido y, tal parece, nunca ha tenido límites, los únicos que conoce son los riesgos que le pueden generar pérdidas y, al parecer, le gusta asumirlos. Pero en la política todo es muy diferente, el mercado político no es lo mismo que el mercado de bienes y servicios, y menos siendo el presidente del país más importante del mundo.

Al parecer la realidad del sistema político americano, las leyes, las instituciones, la burocracia, las presiones internas y la cruda realidad de la economía americana, están logrando que el presidente Trump tranquilice sus ímpetus. En la economía y el mercado político, a diferencia del mundo de los negocios, una decisión extrema para un sector puede impactar a otro y tener consecuencias devastadoras.

Un ejemplo real es lo que empieza a pasar con la industria del turismo de Estados Unidos y que, paradójicamente, es uno de los principales negocios de Donald Trump. Hoy en día, surgen voces de especialistas que establecen que algunas de las decisiones que se han tomado en estos primeros días están afectando la imagen turística del país; algunos indicadores muestran que empiezan a bajar los flujos del turismo de placer y de negocios hacia las principales ciudades estadounidenses; el principal turismo, tradicionalmente de latinoamericanos, empieza a bajar; algunos aeropuertos empiezan a notar bajas porcentuales por las presiones de las reglas de migración; y en algunos sectores empieza a haber preocupación. Y esto es natural ¿quién va a querer ir a un país que al momento de cruzar la frontera las autoridades te pueden maltratar, o que en un restaurante te pueden discriminar o atacar? ¿Habrá pensado en estas consecuencias el gobierno de Estados Unidos, o hasta qué nivel de caída de los ingresos se van a dar cuenta? Un dato curioso, de acuerdo con la Agencia de Turismo y Viajes de EU, el año pasado disminuyó en el último semestre el turismo de Canadá y algunos países de Latinoamérica, México se ha mantenido en crecimiento, pero habrá que ver los números en este primer trimestre.

Al turismo le afecta no solamente el tipo de cambio, sino también la imagen del país, la seguridad y hasta las relaciones diplomáticas, el turismo de Alemania, Rusia y de los mismos chinos, representa un ingreso importante. Hoy, el gobierno de Estados Unidos pareciera estarse peleando con todos los países, sólo para querer demostrar la grandeza y el poderío, el problema es que Obama había logrado armonizar a los demás países y bloques económicos con políticas modernas y apoyando las causas que le preocupan a la humanidad, Trump ha echado todo esto para atrás y a pesar de tener reuniones con los diferentes presidentes, vemos que la imagen del país no se está viendo bien.

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El último ejemplo que se dio fue durante la visita de la canciller alemana, Angela Merkel, en días pasados, en donde Trump se mostró molesto y aburrido, llegando hasta a negarse a estrechar la mano a la canciller ante la petición de los fotógrafos, situación que se hizo viral en las redes sociales y los medios mundiales ¿Será que el empresario Donald Trump, ya se está aburriendo de estar en una jaula de oro, en dónde no puede hacer todo lo que él quiere y a lo que ha estado acostumbrado toda la vida?

En política las decisiones mal tomadas y los excesos siempre cobraran las facturas y no sólo es perdida de ganancias.

 

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