Las exportaciones de Latinoamérica y el Caribe (LAC) crecieron 10,6% en el primer trimestre de 2018, pero hubo una desaceleración a comparación de 2017, el cual fue de 11.9%, según un informe emitido por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Este desempeño fue consecuencia de menores ventas externas sudamericanas, a raíz del debilitamiento y volatilidad de los precios de las materias primas, la moderación y reversión de la mejoría en los precios de los productos básicos y por la incertidumbre de políticas arancelarias proteccionistas y que generan bajos precios en las exportaciones.

El porcentaje presentado en 2017 estuvo determinado por la evolución del comercio mundial, que se incrementó 11%. Sin embargo, las exportaciones LAC perdieron impulso durante 2017 y principios de 2018.

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En 2017, Sudamérica registró exportaciones por 14.9%, pero en los tres primeros meses de este año solo reportaron un crecimiento de 10.4% interanual, por la caída de los precios básicos en sus cotizaciones y por los envíos a Estados Unidos y en Asia, los cuales se redujeron.

A pesar de esta caída, las exportaciones que se realizaron en la parte mesoamericana del continente, como México, ayudaron a contrarrestar esta desaceleración.

Los envíos que se realizaron Mesoamérica a otras regiones crecieron 10.8% de enero a marzo 2018 por al aumento de 11.5% de producto mexicanos y de 4.8% de la mercancía centroamericana.

Las ventas externas de México mejoraron a comparación del 2017 que fue de 9.5% y mostraron una desaceleración de Centroamérica que arrojaron 5.8%.

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Los principales destinos a los que llegó el producto de toda LAC fueron Estados Unidos y a la Unión Europea.

El Caribe mostró un incremento de 5.3% en sus exportaciones durante 2017, considerándose el más volátil.

La mayoría de las economías que pertenecen a Latinoamérica y El Caribe registraron tasas positivas expansión en sus exportaciones, excepto Belice, Paraguay y Venezuela.

Sin embargo, en la mitad de los países analizados se evidencia una desaceleración del crecimiento en comparación con la tasa promedio de 2017.

Aunque la mejoría de los precios de algunos productos básicos exportados, impulsaron buena parte de 2017, en el primer trimestre de 2018 no se sostuvo y debilitó a varios mercados de LAC.

En el segundo semestre de 2017 cayeron los precios de algunos bienes agropecuarios (azúcar, café y soja), y del mineral de hierro.

El cobre y del petróleo mantuvieron una tendencia alcista la cual continuó a principios de 2018, lo que refleja la fragilidad de la recuperación, la cual se torna aún más evidente cuando se comparan los precios más recientes con las cotizaciones previas al derrumbe de 2014 y con los máximos históricos.

El precio del azúcar tuvo un comportamiento desfavorable desde finales de 2016. En 2017, el precio se estabilizó, pero regresó una tendencia bajista a inicios de 2018 por la débil demanda.

En 2017 la cotización acumuló una pérdida de 12.7%, a la que se sumó una reducción interanual de 30.7% en el primer cuatrimestre de 2018.

La venta del café fue de 8.9% en 2017, porcentaje que fue superior al 2016, pero registró una tendencia baja en los primeros meses de 2018 ya que, en ese lapso, el precio se situó 16.8% por debajo del nivel del mismo periodo de 2017 a causa de un incremento notable de la oferta principalmente de Vietnam.

El precio de la soja se estancó en 2017 y en 2018, –1.1% y 1.1%, respectivamente, por una fuerte sequía de Argentina, pero compensada por incrementos en los volúmenes comercializados por Brasil.

La cotización en abril de 2018 de la oleaginosa fue 40% menor al máximo histórico alcanzado en 2012 debido a la incertidumbre en torno al impacto de posibles represalias arancelarias de China contra Estados Unidos.

El precio del petróleo creció 24%, entre enero y abril de 2018, un porcentaje parecido al de 2017 que fue de de 22.7%, la cual creció por conflictos en Medio Oriente y la menor producción de Venezuela.

Sin embargo, el precio del petróleo en abril se situó en un nivel casi 50% inferior al máximo histórico alcanzado en julio de 2008.

La cotización del hierro fue de 13,7% en el primer cuatrimestre de 2018, una cifra muy baja ya que en 2017 se reportó 22.4% de crecimiento.

Esto se debió por la reciente caída del precio y la implementación de medidas ambientales en China con efecto restrictivo sobre la demanda y el anuncio de la eventual aplicación de aranceles sobre las importaciones de acero en Estados Unidos.

La cotización del cobre mantuvo en 2017 con 27.7% y en los cuatro primeros meses de 2018 fue de 18.9%.

Las interrupciones de la producción en algunas de las minas más importantes a nivel global presionaron a la baja la oferta mundial, mientras que la demanda china continuó en aumento.

Las importaciones de la región en esta ocasión aumentaron 14.3% en el mismo periodo de tiempo, ya que 2017 ascendieron 9.6%. Este crecimiento superó a las exportaciones de la zona.

 

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