En un evento al que asistieron representantes técnicos de los partidos políticos y público general, el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) presentó los desafíos fiscales a los que se enfrentarán los ganadores de las elecciones de 2019.

En el caso del déficit fiscal, el instituto resaltó que Guatemala redujo esta cifra durante el periodo 2010-2016, pasando del 3.3% al 1.1% del Producto Interno Bruto (PIB), tendencia decreciente que se revirtió al registrar 1.3% en 2017 1.8% en 2018, en tanto que el presupuesto vigente para 2019 contempla 2.4%.

Según el Icefi, aunque este déficit fiscal es bajo al compararlo con el del resto de Centroamérica, la tendencia creciente desde 2017 se refleja en algunos rasgos de insostenibilidad fiscal al realizar un análisis cuantitativo de la deuda pública.

En ese sentido, aunque el saldo de la deuda pública de Guatemala continúa bajo al compararlo con el del resto de países de Centroamérica, que fue de 24.3% del PIB en 2018, existen varios signos de preocupación.

Entre ellos se encuentra la tendencia creciente leve en años recientes, ya que la deuda pública interna pasó de ser el 26.7% del total en 2002 al 53.8% del total en 2017, y con un costo elevado, con una tasa de interés implícita en 2018 de 6.5%, superior al 3.0% de Nicaragua y al 4.9% de Panamá, e inferior al 7.6% de Costa Rica, al 7.2% de El Salvador y al 6.6% de Honduras.

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“Esta combinación de factores incide en que las calificaciones de riesgo país de Guatemala en general son buenas, pero no muestran tendencia a mejorar. Sin una política fiscal adecuada, el nuevo gobierno podría enfrentar deterioro adicional en estos indicadores relativos al crédito público”, indicó la institución a través de un comunicado.

En el caso del sistema tributario, el instituto señaló que entre las fallas que este tiene se encuentra una insuficiencia para financiar el gasto público, crea problemas financieros como la acumulación de devoluciones del crédito fiscal pendiente de pago y dificulta el combate contra los flujos ilícitos de capitales.

“Es injusto en el sentido que tiene una estructura regresiva (quienes tienen menores ingresos pagan más que proporcionalmente más impuestos que quienes tienen más ingresos)”, indicó el instituto.

En ese sentido destacó que el gasto publico actual es el más bajo de Centroamérica, por lo que es insuficiente para atender las demandas de la población.

Por lo que Icefi invitó a los partidos políticos a privilegiar el bien común en el diseño de la política fiscal que implementarían en caso ganaran las elecciones. Recomendó realizar estimaciones técnicas del gasto público que requeriría cumplir el precepto constitucional del bien común, así como desarrollar herramientas técnicas para medirlo.

Además, determinar si el nivel de gasto público actual es suficiente para cumplir sus promesas electorales, así como determinar las fuentes de financiamiento que serán necesarias, identificando si se requerirán aumentos en los ingresos tributarios o en el endeudamiento público.

Concluyó reflexionando en el hecho de que ningún partido político logrará mejorar las condiciones de vida en Guatemala, si no logra cambios en el ámbito fiscal.

 

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