Los ojos de Frank Rainieri miran hacia el Sur del país. Hace pocas semanas salió a la luz pública que este empresario dominicano vinculado al turismo, más concretamente a la zona Este de la isla, tiene un nuevo proyecto en la playa de Baní, provincia Peravia: Los Corbanitos.

 

Por Amós Azkonaga

 

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Los planes que Frank Rainieri tiene con playa Los Corbanitos son una apuesta fuerte y un nuevo ejemplo de que su visión no tiene límites.

Rainieri es apasionado con lo que hace, lo trans­mite en una charla que se extiende por horas y que salta de un tema a otro. “Las cosas son muy diferentes en pleno siglo XXI, en compara­ción con unas décadas atrás. El empresario es distinto, hay otras prioridades y otras exigencias, además de mayor responsabilidad social y ambiental, deseo de compartir y de crear riqueza. En este panorama nos encontramos todos ahora mismo. Con esa realidad es con la que nos enfrentamos a un nuevo proyecto ubicado en Baní”, sostiene Rainieri.

Como si se tratara de una introducción a todos los temas que nos vienen por delante, el empresario turístico, presidente del Grupo Puntacana, comienza a darnos datos al respecto. Se trata de un proyecto de 15 millones de metros cuadrados, para el cual Rainieri se ha unido a dos socios: las familias Rizek y Selman.

Sin embargo, se encuentran en una fase inicial que consiste en realizar los estudios, las evaluaciones y los levantamientos topográficos necesarios. “Creemos que para algún momento de este verano dará comienzo todo el trabajo verdadero, pero hay que ver con detenimiento los distintos factores, ya que el tema de los permisos se toma su tiempo. A veces es frustrante el hecho de que la gente no comprende que la flexibilidad en algunas normas ayudaría a muchos procesos”, agrega don Frank al momento de incidir en uno de los aspectos que actualmente se encuentra en análisis, discusión y hasta suscitando opiniones encontradas: la circunvalación de Baní.

“En la industria turística hay una norma por la que no se le puede hacer pasar al turista más de una hora y media desde el aeropuerto hasta su lugar de destino. Nuestras recomendaciones en el tema de la circunvalación responden a criterios profesiona­les y a nuestra experiencia, es por el bien del proyecto y del des­tino en general, del desarrollo de aquella zona”, matiza Rainieri.

Avalado en su experiencia y en el éxito de Punta Cana, no solo como destino turístico a nivel internacional, sino como la única marca país que tenemos en República Dominicana, Frank Rai­nieri considera que algo que no deben de olvidar ni confundir las autoridades es que un proyecto de estas características en un lugar como el que se desarrollará será un aliciente para que se creen otros proyectos. “Jamás pondría obstáculos a nadie que venga por detrás y el claro ejemplo es el caso de Punta Cana en los últimos años. Siempre hemos apoyado a otros colegas. En este siglo los monopolios no tienen sentido, más que nunca es necesario que haya más competencia para mejorar los precios y la calidad”.

No duda en afirmar que es un hecho que el desarrollo turístico de la zona vendrá creciendo de a poco, una vez que Los Corbani­tos comience a ser una realidad. Tiene su base certera en lo que afirma, ya que la empresa que preside, tal y como nos comenta, es conocida a nivel internacional por las grandes cadenas hoteleras y los distintos actores económicos turísticos. “Saben de nosotros, de nuestra experiencia y esas serán las bazas a nuestro favor a la hora de que fuera de nuestras fronteras empiece a despertarse el interés por Los Corbanitos y por la zona sur en general”.

De la mano del desarrollo turístico planificado surgen dudas de qué otros aspectos pueden llegar a la zona sur. Rainieri puso en marcha el aeropuerto de Punta Cana, lo ha situado en lo más alto de los estándares de calidad necesarios y en una empresa exitosa económicamente. Sabe de aeropuertos y del manejo de los mismos.

Apunta que no es algo que se planifique para este proyecto del Sur, pues —dice— para abrir un aeropuerto es necesario que haya 5,000 habitaciones hoteleras en la zona, aunque el hecho de que exista un aeropuerto no quiere decir que traiga hoteles y turismo.

“Son temas que deben irse complementando, además de que el transporte aéreo es un tema muy caro. Quizás para el futuro se puede proyectar una pista para avionetas, pero en el primer plazo, con la puesta en marcha de los dos hoteles de 400 habita­ciones cada uno según el plan inicial, todo deberá operarse desde Las Américas”, argumenta Rainieri.

A medida que avanza la conversación surgen nuevos datos que demuestran que debe pensarse hasta el último detalle. Motivo por el cual insiste en que no se pueden dar datos muy concretos. Todo se está estimando, desde el número de habitaciones que se abrirían desde el primer momento, hasta la creación de un ambiente que anime a la gente a acercarse; o lo que es lo mismo, la creación de una Casa Club, de restaurantes, de accesos cómodos y la adecua­ción de las playas. No deja de repetir que cada una de las acciones que se lleven a cabo tendrá repercusión a nivel internacional.

No puede obviarse el hecho de que se unirán dos polos del país tan dispares como el Este con el Sur. Se unirán simbólicamente hablando, pero bajo la batuta de la experiencia del sello Rainieri. En este sentido, adelanta que la idea para Los Corbanitos es que el personal sea de la zona de Baní, que al principio se trasladará a Punta Cana para su formación, ya que los estudios del lugar y del proyecto en sí lo harán los técnicos, pero todo se consulta tanto con el propio Rainieri como con el equipo del Grupo Puntacana.

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Nueva generaciones

Frank Rainieri está completamente entusiasmado ante el nuevo reto que representa Los Corbanitos, consciente de que él no verá los frutos en muchos años. Es más, entra en el terreno de lo anecdótico cuando comenta que en las otras dos familias de socios también han sido los miembros más jóvenes, las nuevas generaciones, quienes han lle­vado la voz cantante al acercarse a los Rainieri.

A lo largo de nuestra conversación ha salido, en varios momen­tos, el tema familiar. Es uno de los conceptos que Frank Rai­nieri defiende como un abanderado del mismo. Lo aplica a su experiencia y lo pone por encima de cualquier otro detalle, en cualquier nueva aventura en la que toma parte. Por tal motivo, asegura que su filosofía es familiar y que la dignidad del hombre debe asentarse en pilares tan fundamentales como el trabajo, la educación, la salud y la vivienda. Ese es el secreto que lo ha mantenido en estas cuatro décadas de funcionamiento, que se va transmitiendo a cada uno de los proyectos nuevos en los que se embarca. Y sale el nombre de doña Haydée Kuret: pieza clave, timón, esposa y equilibrio.

Está seguro de que las nuevas generaciones deben asumir ciertas riendas. Ese es uno de los detalles que le tienen con más arrojo y entrega. Son sus tres hijos los que están de lleno en todo el proceso, “el mérito será de ellos”, sostiene.

El propio Frank Rainieri expresa una pequeña pincelada de cada uno de ellos, una característica fundamental de su carácter. “Frank Elías es el visionario, como yo. Franchesca es como su madre de metódica. Y el papel que le corresponde a Paola es el de armonizar. Es un equipo completo que se entiende muy bien.”

 

 

Punta Cana, más activa que nunca

Para noviembre próximo, el aeropuerto de Punta Cana estrenará una nueva terminal a medio kilómetro de las instalaciones cen­trales, que primero ayudará a agilizar el tránsito, pero luego se unirá e integrará, ya que el crecimiento del número de pasajeros va en aumento.

“Decidimos lanzarnos a este proyecto porque sabemos lo que tenemos entre manos”, afirma Rainieri, al tiempo que reflexiona sobre el momento personal en el que se encuentra. “En esta etapa de mi vida, me veo más desempeñando un papel de guía, ya que mi actividad va a descender poco a poco. Y ese rol de guía es lógico por los más de 40 años de experiencia profesional que tengo a mis espaldas”.

Se afianza a la palabra “cautela” al retomar el tema de la nueva terminal del aeropuerto. “Yo creo en hacer las cosas. El que habla de números, lo que busca es prensa”. Y cautela es lo que impone a sus trabajadores, equipos y proyectos, ya que no pierde el norte, ese norte que le demuestra a diario la confianza y la buena repu­tación del Grupo Puntacana.

“La nueva terminal nos traerá 5,000 nuevos metros cuadra­dos de carga aérea y estamos enfocados a fomentar esa parte en nuestras operaciones. También será una de las cinco terminales más grandes del Caribe”. Por ejemplo, una de las novedades será la exportación de productos dominicanos a todo el mundo, habrá un laboratorio agrícola y todo lo necesario para que se cumpla la cadena de frío que precisan estos productos. Y reitera que no es amigo de dar cifras, pues estas siempre se disparan, aunque para la primera etapa se invertirán US$2 millones.

Según sus propias palabras, no quiere transmitir el hecho de que la gente piense que todos los esfuerzos están concentrados en Los Corbanitos, ni que hay riesgo de que entre los dos polos se genere competencia. Por un lado, el turista que se recibe en Punta Cana es de un poder adquisitivo alto, mientras que en

Baní se comenzará con el concepto todo incluido enfocado en una clase media. Es más, surgen en la entrevista muchos datos novedosos que se concentran en el Este del país. Punta Cana está más activa que nunca y de la mano de la nueva terminal del aero­puerto, vienen proyectos de todo tipo.

Aunque no sea en un plazo inmediato, solamente en el área de Playa Blanca hay tres lotes que serán convertidos en sendos hote­les. Desde ya se está en conversaciones con distintas franquicias importantes del mundo y se puede adelantar que serán hoteles de categoría alta.

Y las cosas no quedan ahí, aunque no se haya mencionado nada al respecto, Playa Serena (cerca de la Casa Club) es otro de los planes que ya están en carpeta listos para tomar forma. Un desarrollo que combinará la parte hotelera con el “real state” de lujo. Ya hay plena confianza en el mismo y una vez diseñada la infraestructura se comenzará. “Será un éxito”, reflexiona en voz alta Rainieri, como visualizando todo el proyecto completo y disfrutando del mismo. Y sabiendo —como confiesa— que ya hay demanda por parte de particulares y empresas.

También hay otra fecha marcada en la agenda de Punta Cana. Será el próximo 1 de julio cuando inicien las obras de construc­ción de Blue Mall. Un centro comercial junto al grupo Velutini que constará de 26,000 metros cuadrados de tiendas y que se pla­nifica que esté en funcionamiento en otoño de 2015.

“Es el momento de tener socios y de unir experiencias. Blue Mall tendrá de todo, después de cuatro años con la intención y las conversaciones para darle forma, ha llegado la hora idónea. Así como en todo lo que emprendemos desde el Grupo, esto será algo que se desarrolle por etapas y que desde el primer momento está diseñado para seguir creciendo”.

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