Por Mauricio Hurtado de Mendoza*

Las empresas mexicanas y globales comienzan 2019 en un entorno de incertidumbre, debido a diversos factores externos e internos que pueden afectar el crecimiento de la economía y de los negocios este año. Por un lado, están los temores de desaceleración económica en Estados Unidos y China, además de las consecuencias de la guerra comercial a la que entraron ambas potencias el año pasado. Por otra parte, en México inició una nueva administración gubernamental con una agenda definida de políticas y programas sociales.

De acuerdo con la 22ª edición de nuestra Global CEO Survey, 31% de los directivos mexicanos cree que la economía global mejorará en los próximos 12 meses, contra un 42% de respuestas a nivel global. Un 38% de ejecutivos mexicanos piensa que la economía seguirá igual (29% a nivel global) y 32% cree que declinará (28% a nivel global), de acuerdo con el estudio.

Cuatro de cada diez líderes de empresas expresaron tener “cierta confianza” con respecto al crecimiento de los ingresos de su empresa, mientras que 35% manifestó estar “muy confiado” y 17% respondió no tener mucha confianza.

Los números anteriores no cambian sustancialmente en un periodo mayor, es decir, 44% tiene “cierta confianza” de que sus ingresos crecerán en los próximos tres años; 33% tiene “mucha confianza”, y 16% no muestra mucha confianza.

Las principales acciones de las empresas mexicanas para impulsar su crecimiento este año serán:

  • Implantar eficiencias operacionales (71%)
  • Lanzar un nuevo producto o servicio (60%)
  • Concretar alguna transacción (nueva alianza o joint venture, fusiones y adquisiciones o la venta de un negocio) (56%)
  • Crecer de manera orgánica (56%)

También destaca que nuestro país vuelve a la lista de los diez países preferidos para la inversión extranjera. Después de estar en el lugar 13 el año pasado, avanzó cuatro puestos para ubicarse en la novena posición en esta edición de CEO Survey.

Generar confianza en un entorno de incertidumbre

Para México, en específico hay retos importantes que tienen que ver con el tema de seguir atrayendo inversión. Es una buena noticia que regresemos al grupo de los diez países más importantes para el crecimiento de las organizaciones, aunque una de las razones es porque hay una desaceleración generalizada en economías emergentes, y eso favorece circunstancialmente al país.

Afortunadamente, parece que la Reserva Federal de Estados Unidos va a tener una posición muy estable y no va a aumentar las tasas de interés, lo cual favorece a muchas economías, en particular a México. Esto ha ayudado a que la paridad del peso frente al dólar tenga una tendencia adecuada para algunas actividades económicas en el país. Esperamos que eso ayude en el corto plazo a la estabilidad global.

Por otro lado, se debe decir que el planteamiento en el Paquete Económico 2019 fue bastante razonable, introduciendo un superávit primario y sin aumentar o crear nuevos impuestos durante los primeros años de gobierno. Sin embargo, el nivel de endeudamiento será una cuestión que se monitoreará, pues algunas noticias, como la baja de calificación crediticia a Pemex, no ayudan a la carga financiera a futuro.

Para que las buenas perspectivas que se tienen sobre México sean sustentables con el tiempo, se esperarían que las decisiones tomadas sean cada vez más enfocadas a transmitir claramente el mensaje que queremos como país: recibir esa inversión, respetarla y promoverla.

Creemos que el gobierno actual, junto con todas las empresas, tenemos la obligación de ser embajadores de la tranquilidad y la conveniencia, que promueva la inversión de manera inteligente y redituable en un país con un gran potencial como lo es México.

Hay otros retos que los CEO mexicanos comparten con el resto del mundo. La Inteligencia Artificial y el análisis de datos ya son una realidad en muchos de los negocios, pues las fuerzas del mercado obligan a las organizaciones a hacer más siendo más eficientes. El éxito de estas tecnologías dependerá de contar con el capital humano indicado para implementarlas.

Para todas las personas que tienen en sus responsabilidades la dirección de un negocio, no solamente es necesario adaptarse a los cambios, sino también anticiparse a los mismos. Hay muchas variables, y algunas de ellas ni siquiera controlables en México. Todos debemos estar enfocados en ver cómo esas combinaciones de factores inciden en cada uno de los negocios.

Recomendamos analizar toda la información disponible y, sobre todo, adelantarse a esos cambios que ocurren rápidamente y que, en definitiva, transforman la manera de hacer negocios.

*Mauricio Hurtado de Mendoza es socio director de PwC México.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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