El sector de la construcción, que se había visto frenado desde hace más de un año por la caída en las inversiones y las obras, enfrenta ahora el desafío de mantener operaciones ante una posible cuarentena obligatoria, por lo que seguirán trabajando hasta que la autoridad sanitaria solicite lo contrario, aseguró Edurado Ramírez Leal, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).

Una industria que ya tenía un decrecimiento muy severo, muy, muy golpeada, no solo políticas públicas sino un ambiente complejo, sobre todo con certidumbre para la inversión privada. Hoy la industria de la construcción no está detenida, generamos inmediatamente un protocolo de actuación para la contención”, explicó.

En entrevista con Forbes, el líder empresarial destacó que de las más de 12,000 empresas que agrupa, el 96% son micro, pequeñas y medianas, por lo que se pondría en riesgo su viabilidad en caso de tener que parar por una cuarentena.

No obstante, la cámara anunció medidas para que los trabajadores administrativos, ejecutivos y técnicos trabajen desde casa, a la par que al personal in situ se le revise la temperatura para tener un control sobre su estado de salud.

“De nuestra cámara, tratar con estos protocolos de actuación, de contención de nuestros trabajadores en las obras, que estén informados permanentemente, que de manera responsable, si algún empresario cree que en algún lugar donde estén trabajando tiene mucho aglomeramiento de personal, pueden acudir a hacerlo escalonado o en turnos donde estén trabajando tan cerca, pintores, herreros”, señaló.

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A estas medidas también sumarán el uso de cubrebocas y gel antibacterial en las zonas de trabajo, mantener la distancia entre trabajadores en espera de que se dé alguna indicación oficial por parte de la Secretaría de Salud, que hasta ahora no ha limitado los trabajos en ninguna entidad.

Ramírez Leal consideró que medidas como el escalonamiento y la eventual suspensión de labores podrían retrasar la entrega de algunos proyectos, por lo que se planteó que hablarán con los clientes públicos y privados para pedir prórrogas en ese sentido.

“Esto va a deteriorar mucho el que sea productiva una empresa y seguramente tendrá que haber reclamos por la contingencia, entonces vamos a tener que trabajar mucho con nuestros clientes públicos y privados pues para que no se afecten principalmente las micro, pequeñas y medianas empresas”, acotó.

A diciembre pasado, el valor de la construcción en el país registró una caída de 11.99% anual en relación con el mismo mes de 2018, mientras que el personal ocupado llegó a su segundo mínimo histórico de 502.3 mil trabajadores, apenas por encima del registrado en agosto de 2019.

 

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