Es una era de oro para la televisión, eso no lo puede negar nadie, y nosotros como espectadores somos los principales beneficiados, pero nada dura para siempre…

 

Por Dorothy Pomerantz

 

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Prepárense para más televisión de calidad.

Nadie negará que se trata de una época de oro para la televisión. Con programas como Breaking Bad, Orange is the New Black, The Walking Dead y Scandal, hay más cosas buenas que ver que nunca.

Pero toda esa televisión de calidad tiene un precio y lo pagan las principales empresas de medios de comunicación. De acuerdo con un informe del analista de medios Michael Nathanson, de MoffettNathanson Research, estamos entrando en una era en la que los empresarios de la Tv no están ganando. El público ya no se está expandiendo. Una mirada a los ratings de los últimos 10 años muestra que en su mayor parte menos personas han estado viendo la televisión abierta, mientras que más personas están viendo las cadenas de cable. Pero en los últimos dos años, también hemos visto caer el número de personas que ve cable. En 2013, la audiencia de la televisión abierta se redujo 10.7% y la de cable 1.5%. Eso significa que más cadenas están compitiendo por un grupo cada vez menor de ojos.

Hubo un punto en el que los estudios habrían reaccionado a estos números, haciendo shows más tontos y ordeñando conceptos de realities con la esperanza de apelar al mínimo común denominador. Pero hoy en día, los estudios están tomando el camino contrario. Están luchando para hacer los mejores shows posibles.

Netflix es un gran catalizador de este cambio. El servicio de suscripción, que parecía estar casi muerto hace unos años, está pagando mucho dinero por programas originales de calidad. Así que los estudios están haciendo todo lo posible para crear ideas que serán valiosas para Netflix.

Para competir con Netflix, otros canales de cable están gastando mucho dinero para crear su propia programación original de calidad. Las cadenas como Discovery y como History, una vez conocidas por sus documentales y reality shows, se están subiendo a ese tren. Ahora todo el mundo quiere ser conocido por la calidad de sus programas originales. Los competidores de Netflix como Hulu y Amazon también están ofreciendo ofertas generosas de programas originales.

Nathanson dice que esto proporcionará buenas ganancias para los estudios en el corto plazo, pero les costará más en el largo plazo. El modelo típico para su difusión muestra obras como ésta. Los estudios invierten una gran cantidad de dinero por adelantado en la producción de un programa. Una vez que el programa ha estado al aire el tiempo suficiente, se vende para su sindicación y retransmisión a otras cadenas. Ahí es donde el dinero de verdad entra en juego.

Con los programas de calidad debutando en las cadenas de cable y servicios de suscripción como Netflix, es menos claro cómo el dinero de la sindicación llegará. Según Nathanson:

“A medida que las cadenas de cable encarguen más producciones originales, queda abierta la pregunta de los compradores de las series fuera de las redes de cable. La historia ha demostrado que existe un limitado interés de compra por parte de las cadenas sobre los productos de la competencia”.

Todo esto se traducirá en grandes cosas para el espectador. Tendremos mejores programas de televisión entre los cuales elegir. Pero no esperen que dure. En algún momento Netflix dejará de ofrecer este tipo de grandes ofertas de programas originales, eso ocurrirá cuando el sistema resienta el efecto de todo el proceso. Los estudios tendrán que volver a la mesa de dibujo y encontrar la manera de reducir los costos de producción. Así que disfrutemos todos mientras podamos.

 

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