La alimentación rica en conservadores, hormonas y soya predispone al cáncer de mama, al igual que el cigarro, la obesidad y el uso de estrógenos.

 

 

Cande, mi paciente de 56 años de edad, entró justo en una etapa de su vida en que se volvió una prioridad el “me quiero cuidar”. Llega a la consulta con la interrogante que cada día es más frecuente: “Doctora, ¿qué puedo hacer para prevenir enfermedades y llegar a mi vejez lo más dignamente posible?”

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Hay tantas respuestas para esta pregunta, que no se podrían desarrollar en un solo artículo; es por ello que hay que empezar a profundizar. La primera respuesta ante tal cuestionamiento es: “Muchas cosas, mi querida Cande.” “Dime, ¿a qué te refieres? Bueno, sobre todo quisiera saber si hay algo, en la ciencia, que me permita estimar el riesgo que tengo de presentar cáncer y, a su vez, cómo puedo hacer para evitarlo. Mi madre tuvo cáncer de mama y no me gustaría cruzar ese camino, además de disminuir el paso del tiempo haciéndolo más noble sobre mi físico.”

Justo tocó dos de mis temas favoritos: la prevención y sus resultados. Aunque parece que hablamos de dos cosas distintas, una se necesita con la otra. Es muy sencillo: hay que prevenir y no reaccionar. Citando a un sabio que habla de ello desde hace siglos, Nei Jing: “Mantener el orden, en lugar del desorden, es el principio máximo de la sabiduría. Curar la enfermedad después de que ya apareció es como cavar un pozo cuando ya se tiene sed, o forjar un arma después de que la guerra ha comenzado.” Suena muy lógico ¿no? Sin embargo, los médicos no actuamos así; hemos girado la medicina a ver la enfermedad y no el bienestar de nuestros pacientes, y además de ello dejamos de lado que los pacientes piensan que pueden vivir su vida como elijan y que cuando se presente un problema de salud habrá una pastilla mágica que resolverá el problema, sin recordar que los mismos medicamentos también pueden generar otros problemas. Así que esto se vuelve un círculo vicioso muy difícil de sobrellevar. Es por eso que hoy por hoy se retoma lo que es una medicina personalizada, preventiva, predictiva y participativa llamada medicina genómica.

La medicina genómica es una ciencia que hace uso de muchas ciencias y que enfoca a los pacientes con base en su ADN.

Hablando del cáncer de mama, que es la segunda causa de muerte en México, y según estimaciones de la Unión Internacional Contra el Cáncer, México suma cada año 128,000 nuevos casos, y de éstos el 60% son detectados en etapas avanzadas, pudiendo haber sido detectados en estadios tempranos y haber disminuido las muertes por este padecimiento.

Profundizando un poco, el INEGI reporta que en 2009 la mortalidad por esta enfermedad fue de 65 por cada 100,000 habitantes. Es muchísimo si hablamos de una enfermedad que es prevenible y curable. La medicina genómica en este padecimiento no sólo ayuda a la prevención, sino que también ha incorporado avances de nuevas tecnologías de secuenciación y la identificación de múltiples genes que presentan alteraciones en el cáncer. En el ámbito clínico constituye un paso clave en el camino hacia la medicina personalizada, tanto en el campo de la oncología como en otras ramas de la medicina.

En palabras más sencillas, la genómica nos ayuda a predecir el riesgo que tenemos de presentar la enfermedad y con base en nuestro ADN nos orienta a establecer las medidas necesarias para que estos genes no se expresen. Y a su vez, si un paciente ya presenta la enfermedad ayuda a ser certero en el tratamiento. Esta suma se refleja en calidad de vida y disminución de costos de salud.

El cáncer de mama constituye uno de los primeros ejemplos de la traducción de la investigación genómica a las aplicaciones clínicas. A partir de perfiles moleculares se ha conseguido una mejor clasificación de los tumores y el desarrollo de nuevos fármacos, así como nuevos productos que tienen ya una aplicación clínica e instrumentos de evaluación de riesgo y respuesta terapéutica.

Así que, en resumen, Cande, el hacer una prueba de riesgo genómico y un seguimiento médico adecuado nos dará las herramientas para disminuir la posibilidad de que expreses esta enfermedad y muchas más.

Hablando del cáncer de mama, esta patología se ha convertido en un verdadero desafío para el sistema de salud en nuestro país. A partir de 2006 superó al cáncer cérvico-uterino como principal causa de muerte por tumores malignos y se colocó como la segunda causa de muerte.

Aunque no se sabe a ciencia cierta la causa, el cáncer de mama en México se presenta 10 años antes que en países desarrollados teniendo un periodo de aparición alrededor de los 51 años, mientras que en Estados Unidos se maneja un promedio de 64 años. A esto hay que añadir que tenemos un grave retraso en la detección, y sólo un 5 a 10% de los casos de cáncer de mama se detectan en estadios o etapas tempranas.

Como datos importantes y con referencia en American Cancer Society, la probabilidad de sobrevida a cinco años en EU es de un 98% si la enfermedad de detecta in situ fase (0-1) 85% fase (II) 27% fase (III, IV) avanzados.

No está por demás decir que las implicaciones que genera el retraso en el diagnóstico merma de manera importante la sobrevida y su calidad de los pacientes. Mientras más avanzado, más intensivo el tratamiento.

Los avances en el conocimiento sobre la enfermedad, la tecnología médica y la actual disponibilidad de tratamientos son hoy herramientas imprescindibles.

En México, en 2002 el gasto del IMSS en la detección y tratamiento del cáncer fue de un poco más de 1,805 millones de pesos, es decir, 1.7% del presupuesto ejercido por la institución en ese mismo año.

El Sistema de Cuentas Nacionales de México reportó el gasto del IMSS para 2002 de 91 millones de pesos, sumando en el periodo 2002-2006 un total de 541 millones pesos. Estos resultados reportados en estudios corroboran la importancia del diagnóstico temprano (antes de etapa II), ya que representa una enorme diferencia en la trayectoria tanto económica como en el pronóstico de vida.

Existe un gran reto de salud en México en cuanto al cáncer de mama. Hay que desarrollar políticas y programas de tamizaje para detectar la mayor parte de las enfermedades en etapas tempranas.

 

Datos importantes

En este mes nos enfocaremos en el CÁNCER DE MAMA, que ocupa el segundo lugar en prevalencia a nivel nacional y que ataca de manera importantísima a la población femenina económicamente activa de entre 30 y 59 años (datos tomados del INEGI).

 

Tips

No esperes a que la enfermedad se exprese; haz uso de las nuevas herramientas médicas.

La alimentación rica en conservadores, hormonas y soya predispone al cáncer de mama, al igual que el cigarro, la obesidad y el uso de estrógenos. Trata de evitarlos.

 

 

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