Con su nueva estrategia llamada TAG 4.0, Telekom Austria se prepara para tener una sociedad digitalizada de pies a cabeza. ¿Los puntos principales? La ofensiva contra Netflix y 500 millones de euros para la ampliación de la red de banda ancha. Todo, gracias a Slim.

 

Por Hans Weitmayr / Forbes Austria
Traducción: Myriam Fehle Tena

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Proyectémonos al año 2020: para ese momento, 4,000 millones de personas tendrán un teléfono inteligente (o smartphone). En cinco años, el ser humano poblará un mundo que estará directamente conectado con el World Wide Web. Y justamente eso quiere decir, una conexión lo más en línea recta po­sible. Incluso, ya existe un término técnico para describir este fenóme­no: M2B, machine to brain o, dicho de otra manera, alambres, diodos y contactos instalados directamente en la cabeza.

¿Qué es lo que se requiere para este nuevo y bello mundo? Una red de banda ancha. La más grande que sea po­sible y a la mayor brevedad. ¿Quién va a proveerla? Los operadores de las redes. ¿Están capacitados para hacerlo? Ésta es, especialmente en Europa, una pregunta muy acer­tada y un tema que puede sacar de quicio al jefe de Telekom Austria (TA), Hannes Ametsreiter, quien generalmente luce un espíritu calmado: “Teníamos mucha ventaja en el ámbito de las tecnologías de redes. Pero las regulaciones dentro de la Unión Europea nos hicieron retroceder. Ahora tratamos de alcanzar a Estados Unidos”.

También el mercado laboral se ve afectado, porque la cultura estadounidense de regulaciones, que favorece claramente más a las telecomunicaciones, considera sólo a dos empresas: AT&T y Verizon (que son las que generan el mayor número de puestos de trabajo). Ni en Austria ni en Europa la situación es parecida.

Algo es algo: parece que en la política poco a poco se están dando cuenta de la problemática de fondo, al menos en el seno de la Unión Eu­ropea (UE), en donde el comisario encargado de la economía digital, Günter Oettinger, se quejó de que Europa se está quedando cada vez más rezagada en lo que a tecnología de punta se refiere: “Tenemos 28 mercados individuales, 28 legis­laciones relativas a la protección de datos, 28 reguladores…”.

Así fue su discurso durante de la conferencia impartida en torno al Internet DLD, celebrada en Múnich, donde añadió que Europa debe ganar competitividad frente a Esta­dos Unidos para no poner en riesgo a la economía entera de Europa. “¿Quién estará fabricando coches en 10 años, BMW o Google? Estamos hablando de una situación seria y peligrosa”, precisó Oettinger.

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La estrategia TAG 4.0

Si después de escuchar estas pala­bras suponemos que la UE en ver­dad despierta y libera al sector de telecomunicaciones de su control, cabe preguntarse si los proveedores austriacos están listos para lo que viene. La buena noticia es: parece que sí.

Forbes Austria tuvo acceso al documento de la nueva estrategia digital de TA llamada TAG 4.0, la cual alude con toda intención a la “indus­tria 4.0”, la estrategia relativa a la alta tecnología del gobierno alemán.

Esta nueva estrategia se centra en el elemento clave para cualquier desarrollo digital: la conocida línea de telefonía fija. Únicamente a tra­vés de ésta —antes hecha de cobre y actualmente de fibra óptica— po­drá administrarse la cantidad de datos que se espera. En Cisco y Booz & Company calculan que en 2017 se enviarán 120 petabytes (un petabyte son 1015 bytes) de datos por los conductos de Austria, lo que corresponde al volumen de datos de 27 millones de películas HD. El 93% de estos datos se consumirá, por ejemplo, a través de servicios de streaming como Netflix en los hoga­res, es decir, mediante la línea fija.

Y es justo para esta visión de futuro que Telekom Austria se ha preparado con TAG 4.0, explica el jefe de estrategia, Dieter Trimmel, después de turbulencias políticas, escándalos en relación al tráfico de información privilegiada, comisio­nes de investigación que examina­ron el caso y los siempre presentes problemas regulatorios. El direc­tivo de TA por fin observa que se “interrumpió la espiral de la muerte en la dinámica de mercado. Ahora queremos alcanzar una posición de liderazgo en Europa”.

Lo que hace dos años hubiera sonado desmesurado, hoy ya no parece tan descabellado. TAG 4.0 se basa, entre otras cosas, en la inmen­sa red y en el poder económico del accionista mayoritario de América Móvil que, a su vez, pertenece al mexicano multimillonario Carlos Slim. Con el respaldo de este mag­nate, quien según la lista de Forbes ocupa el segundo lugar de los hom­bres más ricos del mundo, con una fortuna estimada de 77,100 millones de dólares (mdd), Telekom pudo realizar un incremento de capital de 1,000 millones de euros (mde), gracias al cual, por una parte, se logró reducir la carga de la deuda y, por otra, invertir en la ampliación de la red (nada menos que 500 mde se inyectarán a este rubro).

 

Ofensiva contra Netflix

Otro de los puntos principales de la TAG 4.0 es la interdisciplinarie­dad, lo que significa que, por un lado, se pretende brindar inmensos flujos de datos y, por otro, servicios como Netflix, que requieren de estas cantidades de datos. “Para nosotros, Netflix por el momento es un arma de doble filo”, ex­plica Trimmel. Es verdad que el sitio de películas en línea genera consumo de datos y, por lo tanto, ganancias; pero, por otra parte, Netflix —socio de T-Mobile— compite con servicios de TA para medios de comunicación como la videoteca A1, la cual se queda atrás en cuanto a funcionabilidad en comparación con la competencia estadounidense.

La solución es la siguiente: iniciar el contraataque. “Este año lanzaremos un servicio de strea­ming en Austria parecido a Claro Video & Música que existe en México”, anuncia Ametsreiter, CEO de TA. Este servicio tiene el mismo modelo que Netflix y consiguió en América Latina, después de 18 me­ses, una mayor cuota de mercado que la competencia norteameri­cana. El mercado potencial para contenidos de televisión de paga, en el cual podría penetrar Telekom Austria, asciende a casi 9,000 mde.

Además, TA desea crecer en el área M2B, es decir, en la comu­nicación de máquina a máquina. Esta unidad de negocio ya ha sido incorporada a una compañía filial. Las nuevas ideas en este ámbito se intentan fomentar en el marco de un propio campo de startups. Con estos enfoques diferentes se pretende abarcar toda la cadena de valor. Y el requisito para lograrlo es una red de banda ancha con una cobertura completa.

 

Críticas de la competencia

En este ámbito, TA es predominan­te en Austria. Este hecho —que va de la mano con los subsidios para la ampliación de Internet de banda ancha— no hace feliz a la competencia.

Por lo menos, para la expan­sión de la red de fibra óptica se ha creado un fondo que se planea alimentar con 1,000 mde. Si la com­petencia observa el pasado, podrá vislumbrar nuevos inconvenientes en el horizonte, ya que del progra­ma de apoyo “Banda Ancha Austria 2013”, que alcanzó los 30 millones de euros, el 71% se le adjudicó a Telekom Austria, de acuerdo con los cálculos de la Asociación de Proveedores de Telecomunicacio­nes Alternativos (VAT, por sus siglas en alemán).

Si los 1,000 mde para la ban­da ancha se dividen de la misma manera, la ayuda equivaldría a un “apoyo para restablecer el mono­polio”, en lugar de un apoyo a la infraestructura, advierte el presi­dente de VAT y jefe de Hutchison Drei, Jan Trionow.

“Si se fomenta la ampliación de la red de banda ancha en un área, entonces se debe garantizar el acce­so a la infraestructura sin plazos y con los mismos derechos para todos los competidores”, señaló Trionow, antes de la presentación de las di­rectrices relativas a la concesión del apoyo financiero en febrero.

Tal vez el gobierno haya consi­derado las quejas, según dicen, dado que en la primera presentación a mediados de marzo pasado se dijo que la adjudicación se realizaría de manera neutral. En caso de ser cierto, los operadores de las redes de fibra óptica y telefonía fija tendrían las mismas oportunidades que los proveedores de telefonía móvil. En Hutchison Drei prefieren examinar a detalle las directrices antes de cantar victoria, afirmando que “en los cientos de páginas es en donde se encuentra la verdad”.

 

Quien invierte, gana

En todo caso, Ametsreiter no se ve realmente afectado por este tipo de detalles. Como criterio para la adjudicación de los fondos sugiere el lema “quien invierte, gana”, y mues­tra poca comprensión respecto a las quejas de la competencia.

Con el respaldo de la matriz mexicana, que gracias a sus 911 millones de clientes genera un volumen de negocios anual equiva­lente a 72,600 mdd y un Ebitda que alcanza los 23,700 mdd, no hay por qué perder la calma si uno que otro millón de apoyo económico le cae a la competencia. Basta con entonar la canción “Fiesta Mexicana” y prender la televisión para ver la última telenovela que el servicio de Claro exhibe.

“Si los 1,000 mde para la banda ancha se reparten como las ayudas para la banda ancha 2013, esto equivaldría a un apoyo para restablecer el monopolio”, dice Jan Trionow, presidente de la Asociación de Pro­veedores Alternativos de Telecomu­nicaciones, CEO de Drei.
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