En su segunda planta en México, con una inversión de 1,000 millones de dólares, la automotriz japonesa implementará procesos innovadores en corte de piezas, estampado, soldadura y pintura.

 

Guanajuato será la primera planta en la que la Toyota implementará su nueva forma de fabricar vehículos.

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Así lo aseguró Mike Bafan, presidente de Manufactura de Toyota México y líder del proyecto para la instalación de la segunda planta de este fabricante japonés en el país.

La semana pasada, Toyota anunció la inversión de 1,000 millones de dólares para la construcción de una planta en ese estado del Bajío para producir su compacto Corolla, la cual comenzará a operar en 2018.

Tanto la línea de producción como distintas áreas del proceso de fabricación y la fábrica misma responderán a parámetros establecidos en el realineamiento de la base de manufactura, que la automotriz japonesa lleva a cabo en Norteamérica como parte de su Nueva Arquitectura Global Toyota (TNGA, por sus siglas en inglés).

Entre las innovaciones está la implantación de tecnología en los procesos de estampado, soldadura y pintura; el uso de acero más resistente, pero más ligero, así como la utilización de láser para hacer cortes de piezas para las puertas y el techo de los autos.

“El nuevo plan de manufactura de Toyota nace en Guanajuato, es parte de una estrategia global”, indicó Bafan en entrevista con Forbes México.

Con esta planta, Toyota reinicia también sus proyectos de expansión de manufactura, después de que se autoimpuso una moratoria de tres años, durante la cual sus ingenieros también trabajaron en la planeación de plataformas comunes entre plantas de una misma región.

 

A toda velocidad

México es hoy un punto estratégico por la necesidad de las automotrices de reducir sus costos de fabricación para atender las exigencias de bajar las emisiones de bióxido de carbono (CO2), lo que implica hacer inversiones en investigación y en nuevas tecnologías, dice Armando Soto, experto automotriz de Kaso y Asociados.

El año pasado, México atrajo inversiones automotrices con valor de 3,400 millones de dólares (mdd) y este año, además de Toyota, también Ford anunció la inversión de 2,500 mdd para ampliar su planta de motores en Chihuahua e instalar una nueva fábrica de suspensiones en el propio Guanajuato.

Con esto, México, donde se estima que los trabajadores automotrices ganan 10% de los 30 dólares por hora que ganan sus similares en Estados Unidos y Canadá, ya se hace cargo de 19% de la producción automotriz de Norteamérica.

“Toyota ha estudiado a México por más de una década. Si la decisión hubiese sido sólo por costos laborales, habría tomado la decisión de una planta hace mucho tiempo”, aclaró Bafan.

Guanajuato compartirá plataforma con Mississippi, del mismo modo que su planta de Baja California (donde produce las pick up Tacoma) trabaja en coordinación con la planta de la compañía en San Antonio, Texas. Sus plantas en Canadá, en una de las cuales se fabricaba el Corolla que llegará a México, y otras cercanas a la frontera norte de Estados Unidos, estarán enfocadas en producir vehículos medianos, lo cual les permitirá ser más eficientes, flexibles y generar sinergias productivas en diseño, control de calidad y relación con proveedores, dijo Bafan.

En la elección de Guanajuato influyó la existencia de proveedores globales, que la compañía complementará con la red de casi 500 compañías que le suministran en Norteamérica. “Si algunas cosas no las podemos producir aquí o no podemos desarrollarlas, usaremos la base de proveedores existente y no se descarta que más adelante puedan incorporarse otros proveedores de la región –señaló Bafan. Recordemos que hacemos el mismo vehículo en Misisipi, así que ya tenemos base de proveedores.”

De acuerdo con el directivo, el realineamiento de la manufactura permitirá a Toyota aumentar la velocidad a la que se produce cada vehículo –si bien no proporcionó indicadores–, reducir el tamaño de la planta, contar con una línea de producción más flexible para poder cambiar de modelo más rápido, fácil y con menores costos.

El consumo de energía también será menor y eso tendrá un impacto positivo en el costo de este insumo, algo muy importante en México, enfatizó el presidente de Manufactura de Toyota México.

 

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