Por Catalina Valencia Peña

Siempre recordaremos a esos jefes, compañeros y personas que nos impulsaron a crecer y creer en nosotros mismos, también recordaremos a aquellos que nos hicieron sentir que no tenemos las capacidades.

Vamos a la universidad, nos preocupamos por licenciaturas, maestrías y ¿cuándo vamos a aprender de sentimientos? Somos seres humanos, sentimos, tenemos emociones y actuamos por medio de ellas.

La cuarta revolución industrial presenta todos los procesos de automatización, internet de las cosas y robótica para absorber procesos que hoy hacen humanos. Algunas carreras que hoy conocemos, dejarán de existir pero el abrazo, la mirada, la mano, las palabras espontáneas, eso no se podrá reemplazar.

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Por eso transformar la forma en la que nos comunicamos hace la diferencia y puede llevar a la organización a niveles superiores de productividad y eficiencia.

Alguno tan rutinario como dar retroalimentación a los colaboradores es una práctica transformadora porque es humana, impulsa, evita el retrabajo y nos da aprendizaje. En la medida en la que el equipo sepa lo que no se debe hacer y lo que sí, la organización podrá avanzar más rápido y de manera más eficiente.

Pero no se trata solo de corregir sino también de agradecer. Cuando tu equipo logra los objetivos y tiene un desempeño superior ¿le reconoces ese logro o simplemente asumes que es parte de su trabajo y no es necesario?

El proceso de dar retroalimentación es esencial para construir confianza, es información que nos indica cómo somos percibidos y esto es vital para alinear los intereses individuales con los objetivos del equipo o empresa. Por eso es importante dar feedback tanto para corregir como para agradecer.

Uno de los feedbacks más frecuentes que recibo durante mis talleres es precisamente sobre el tema de dar feedback, siempre me escriben que desean profundizar más en técnicas sobre cómo dar retroalimentación en escenarios positivos y negativos.

Acá te comparto algunos tips para dar retroalimentación efectiva en tu empresa.

  1. Prepárate para lo que vas a decir: piensa cómo vas a conectar y generar empatía, revisa datos, historiales, procesos y objetivos.
  2. Cómo y dónde dar el feedback: es importante encontrar el dónde y el cómo dar ese feedback, algunas personas prefieren una conversación, otras un correo con los detalles ó un espacio privado.
  3. Aprende a escuchar: la retroalimentación no es un monólogo, no se trata solo de decir, se trata de preguntar y entender qué fue lo que pasó.
  4. Enfócate en los hechos específicos: evita suponer y juzgar que esto solo hará el proceso más difícil y desgastante. Se empático, recuerda que somos humanos y nos equivocamos.
  5. Asegúrate de que el mensaje quedó claro: es importante comprobar que el colaborador entendió y está claro con lo que se espera que haga y lo que no.

Como líder frente a la cuarta revolución industrial tienes la responsabilidad de que tu equipo alcance los objetivos de la organización pero también dejar huella y convertirte en ese alguien que se recuerde como sinónimo de crecimiento.

Crea el momentun para que las cosas que quieres pasen, tú puedes hacerlo ahora.

* La autora es conferencista facilitadora coach.

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*Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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