Los seguros no son un lujo, sino una necesidad, y además de protegerte a ti y tu patrimonio, te ayudan a cuidar tus finanzas personales.

 

 

Hace poco me encontraba de gira de trabajo en el puerto de Acapulco, Guerrero, donde tuve el gusto de asistir al Consejo Consultivo Estatal de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de las Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), organismo que en ese estado encabeza el delegado Esteban Sotelo Salgado.

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Dentro del Consejo, el delegado de Condusef expuso la importancia de que los mexicanos tomemos precauciones para proteger nuestro patrimonio ante peligros como inundaciones, huracanes, terremotos, incendios y más. Esto es más cierto en lugares que frecuentemente experimentan este tipo de fenómenos, como son las zonas costeras o aquellas cercanas a ríos.

El patrimonio más importante que todos podemos tener, sin contar a la familia, es nuestra casa. Por ello hay que asegurarla con un seguro contra daños a casa habitación, el cual te protege ante los siguientes riesgos:

 

  • Incendio, rayos y/o explosión de la vivienda.
  • Terremoto o erupción volcánica.
  • Fenómenos hidrometeorológicos (avalanchas de lodo, granizo, heladas, huracán, inundaciones, golpe de mar, marejadas, nevadas y tiempos tempestuosos.
  • Robo y/ o asalto.
  • Responsabilidad civil.

 

La cobertura de responsabilidad civil cubre los daños que tú o tu familia ocasione a terceros derivado de acciones no intencionales, como lo sería que un siniestro en tu propiedad afecte la casa de un vecino.

Como con cualquier producto, puede haber diferencias en cobertura, condiciones y precios. Cabe mencionar que algunas compañías te ofrecen beneficios extra de manera gratuita, como pueden ser servicios de plomería o reparaciones eléctricas.

No se te olvide también asegurar tu automóvil, tu salud (seguro de gastos médicos mayores) y tu vida.

Recuerda que una buena planeación financiera incluye generar un fondo de emergencia que te permita pagar los deducibles y coaseguros de tus seguros, así como la renta provisional de otra vivienda o automóvil mientras el tuyo es reparado.

El deducible es una cantidad fija que se deberá pagar para que la aseguradora indemnice. El coaseguro es un porcentaje a cargo del asegurado que se aplica al monto total de las reclamaciones.

Es vital conocer estos montos, ya que dependiendo de cómo se manejen variará considerablemente el precio de la póliza.

Antes de contratar una póliza de seguro compara y asegúrate que cubra los riesgos que necesites; documenta tus pertenencias y verifica que la información de la póliza sea correcta. Luego guarda la póliza en un lugar seguro pero accesible. Junto a ésta resguarda las escrituras de tu casa y las fotografías del inventario. De preferencia coloca estos documentos en una bolsa de plástico que tenga un cierre a prueba de agua.

Ojo, si tienes un crédito hipotecario o automotriz, contarás con diversos seguros como parte del producto financiero; es importante que leas tu contrato para identificar las coberturas y saber qué hacer en caso de que necesites usarlas.

Recuerda que los seguros no son un lujo, sino una necesidad, y que éstos, además de protegerte a ti y tus bienes, te ayudan a cuidar tus finanzas personales, permitiéndote tener recursos para continuar con el pago de tus créditos y otros compromisos, lo que a su vez te ayudará a mantener un historial crediticio sano y atractivo en Buró de Crédito.

 

 

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