Con el Foro Corona de fondo, WeWork celebró la primera edición de sus Creators Awards este 2018, un certamen que premia a los creativos más destacados en 9 ciudades del mundo.

Los galardonados se dividen en tres categorías. La primera, llamada Encubate, incluye a aquellos proyectos que necesitan ayuda para comenzar a desarrollarse.

Aquí había seis candidatos y la organización decidió nombrar vencedores a los seis, dándoles 335,000 pesos. Las empresas premiadas ocupan ámbitos como educación y literatura.

La segunda categoría, llamada Launch, abarca a compañías que ya están en funcionamiento pero necesitan un impulso para seguir creciendo. Aquí encontramos tres finalistas, Hola Code, Blooders y Ecoplazo.

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Todas ellas tuvieron 45 segundos para exponer su pitch a un jurado formado por líderes de la industria y así optar a los 3.4 millones de pesos que conformaban el premio.

La vencedora fue Blooders, una aplicación que pretende acercar y poner en contacto a donantes de sangre con aquellos que lo necesitan. Sus fundadores explicaron que con el premio seguirá  invirtiendo para crear consciencia y mantener el crecimiento.

Finalmente se entregó el premio de la noche en la categoría Escale, en la cual se dieron 6.7 millones de pesos para ayudar a las empresas a dar un salto cualitativo.

Los finalistas fueron Someone Somewhere, Pixza y Tak Tak Tak by Inoma. La ganadora en esta categoría fue Someone Somewhere, dedicada a ayudar a productores textiles mexicanos a elaborar y comercializar productos de calidad. Con este dinero obtenido buscaran entrar en el mercado estadounidense.

Los ganadores de estas dos categorías lograron además el pase a la final mundial que se llevará a cabo en Nueva York.

Además de esos premios la audiencia dio su reconocimiento a Tak Tak Tak by Inoma, empresa que pretende dar educación básica a todos los niños de México a través de los videojuegos.

Se otorgaron también  dos premios Community Giver Award para reconocer la labor altruista de dos creativos mexicanos con 35,000 pesos.

El evento cerró con Camilo Lara, compositor de la música de Coco, ofreciendo una sesión de DJ.