Víctor Calderón fundó ArCcanto, una banca de inversión para medianas empresas en México, y tras vencer los retos de negocio comparte cómo ha logrado alternar el rol de papá con el de emprendedor.  

 

 

 

Cuando Víctor Calderón tuvo entre sus brazos por primera vez a su hijo Víctor supo que a partir de ese momento su vida estaría regida por su mayor pasión: su familia. Cuando recibió a Emilio, dos años y medio más tarde comprendió que ser papá y emprendedor no sería una tarea sencilla.

El papá emprendedor ha tomado decisiones que lo han llevado a concretar sus metas, que hoy se ven reflejadas en su vida personal y familiar. En 2004 decidió dejar un puesto como ejecutivo de cuentas millonarias en Scotiabank Inverlat México, para ir detrás de su sueño: emprender.

Fue entonces que tras un periodo de prueba y error, fundó ArCcanto en compañía de su socio Arturo Merino, una banca de inversión para medianas empresas. Entonces no contaban con más infraestructura que un departamento con dos computadoras, cuatro manos y dos mentes.

«Nos dimos cuenta de que en el mercado había una necesidad muy grande de apoyar a las empresas medianas. Hay muy buenas compañías que otorgan créditos a las grandes, pero nadie miraba hacia el sector al que nosotros nos dirigimos. Al brindarles un financiamiento, les estamos dando la oportunidad de crecer; de ahí la importancia de nuestro emprendimiento», cuenta en entrevista Víctor Calderón, director general y socio fundador de ArCcanto.

 

Un brazo financiero silencioso

A 10 años de la fundación de ArCcanto, la firma cuenta con más de 90 fuentes de fondeo nacionales e internacionales, así como acceso a más de 130 fondos de capital privado, principalmente en Washington y Nueva York.

El proceso para otorgar un financiamiento comienza con un diagnóstico financiero gratuito, con el que se determina cuánto necesita la empresa para poder crecer, y a partir de eso dar pie a la originación del crédito.

Los financiamientos de su empresa están dirigidos a compañías que generan ventas anuales de entre 50 y 500 millones de pesos (mdp). El crédito promedio que ArCcanto concede es de 35 mdp.

Una década después de la creación de esta banca de inversión, los emprendedores cuentan con 80 clientes activos y más de 25 colaboradores. A la fecha han otorgado créditos por más de 5,000 mdp y atendido a más de 900 empresas, con un ritmo de crecimiento de entre 40 y 80% anual.

Las operaciones de ArCcanto abarcan el Distrito Federal y área metropolitana, pero ya planean llevar el negocio a Guadalajara y Monterrey con socios locales.

«El arranque fue muy complicado. Hubo ocasiones en que no teníamos para pagar nuestros gastos. Después de tres años, un día mi mamá me preguntó: ‘Víctor, ¿cuándo vas a regresar a trabajar?’ Mis papás no creían cómo alguien que estudió en las mejores universidades, con los mejores promedios, y que tenía el trabajo soñado, había dejado todo eso para comenzar de cero», comparte Calderón.

 

Un papá con mucho corazón

Víctor comenta que ser papá y emprendedor al mismo tiempo no ha sido una tarea sencilla, pues conciliar horarios laborales con familiares en ocasiones resulta complicado. A veces desearía estar más presente en las actividades de sus pequeños de cinco y dos años y medio, pero siempre busca generar un equilibrio entre sus mundos.

«La familia te da paz y es un refugio al que siempre puedes acudir. En todos estos años he aprendido una lección valiosa: darme cuenta que todo el esfuerzo y sacrificios que hago en la oficina valen la pena cuando al llegar a casa mis hijos me reciben felices, jugando y creciendo», señala.

El emprendedor asegura que lo que más le gusta de ser papá es verse reflejado en sus hijos, y por ello procura establecer horarios con ellos. Aunque son pequeños, desde ahora considera relevante fomentarles valores y enseñarles la importancia de ayudar a los demás, a través de pequeñas acciones y en la medida de sus posibilidades.

El emprendedor cuenta que en los cinco años que ha sido papá ha aprendido cosas que nunca imaginó, pero lo que más disfruta de sus pequeños es que cada día le enseñan algo nuevo.

A continuación, 10 consejos que Víctor comparte para ser un buen papá y emprendedor.

1.- Identifica tus debilidades. En el momento en que logres detectar cuáles son tus debilidades como papá y emprendedor, y comiences a trabajar en ellas para convertirlas en fortalezas, estarás más cerca del éxito.

2.- Quita la palabra ‘no’ de tu vocabulario. Convierte los ‘no puedo y ‘no quiero’, por un ‘sí’; eso te ayudará a realizar todo lo que te propones, además de motivar a tus hijos y empleados.

3.- Elimina pretextos y asume responsabilidades. Como líder de familia y de una empresa, siempre debes asumir las responsabilidades de lo que pase. Lo que hace la diferencia entre una persona exitosa y una que no, es la capacidad de resolver los conflictos de una manera inteligente.

4.- El éxito es el peor cáncer. Como emprendedor, creer que estás en la cima y has logrado el éxito es un gran error. En esta vida nunca vas a dejar de aprender. Todo ser humano está en un proceso de transformación.

5.- Mitiga riesgos. Siempre que vayas a tomar una decisión, toma en cuenta las consecuencias que traerá esa acción. Esto es muy importante para ambos mundos: ser papá implica mucha responsabilidad, pues las personas que estás educando son tus hijos, y para el caso de la empresa, son personas que responden a tus solicitudes.

6.- Siempre piensa en tu gente. Hay una gran diferencia entre ser emprendedor y empresario. Creo que el emprendedor está más cerca de su gente, factor que ayuda a tener una relación más directa con su equipo.

7.- Deja que choquen, pero que no se maten. Este consejo aplica más para los papás, ya que la mejor forma de que tus hijos aprendan es dejar que choquen, que se caigan y se levanten.

8.- Aprende a escuchar.  Dales tiempo y reúnete con ellos; esto te ayudará a saber cómo piensan, qué les sucede en la escuela o qué sienten. Crear vínculos desde que son pequeños les dará mayor seguridad en la vida.

9.- Todos tus hijos son diferentes. Debes entender que todos tus hijos son diferentes, y que es un error muy grave exigirles lo mismo. Llévalos al límite de maneras distintas para sacar lo mejor de ellos, pero sin que se frustren.

10.- Motívalos. Enséñales que la vida no es fácil, que se tienen que ganar todo, pero que las cosas que más trabajo cuestan son las que más valen la pena.

El emprendedor da un último consejo a todos los papás y emprendedores:

«No tengan miedo a tener hijos. El ser humano está hecho para estar en familia. Si tú tienes una familia equilibrada y con valores, serás feliz.»

 

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