Una empresa que se asocia con un fondo de capital privado crece a mayor velocidad, se profesionaliza, genera mucho más empleos, tiene acceso a mayor financiamiento, entre muchas otras ventajas, revela un estudio de KPMG México. Entonces, ¿por qué muchas compañías no se animan?

 

México está rezagado en operaciones de capital privado respecto a países como Estados Unidos e Israel, que son líderes en la industria. Incluso, está por detrás de naciones de América Latina, como Brasil y Chile.

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Pese a ello, actualmente en el país operan 125 administradoras de fondos de inversión, que entre 2000 y 2012 levantaron más de 15,000 millones de dólares (mdd), con un crecimiento promedio anual de 42%, según la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap).

Hasta el año pasado, los fondos en México ya representaban flujos comprometido por 25,000 mdd. Este año, la Amexcap espera que el negocio crezca 4,500 mdd, es decir, 12.5% más que en 2014. La meta de la asociación es llegar a activos bajo administración por 40,000 mdd en 2018.

Uno de los mayores impulsos al sector vino hace cinco años, cuando se permitió a las Administradoras de Fondos para el Retiro (afores) participar en ofertas privadas o de capital privado.

Las afores tienen para invertir 25,000 millones de dólares, y sólo han invertido alrededor de 9,000 millones, dice en entrevista Víctor Esquivel, socio líder nacional de Asesoría de la consultoría de negocios KPMG México. Además, agrega, los fondos privados están fondeados y tienen dinero para invertir.

Pese a que sobran recursos para invertir en empresas de todos los sectores, dice Esquivel, faltan proyectos empresariales sustentables. Incluso, asegura, de cada 100 posibles empresas para invertir que un fondo analiza, sólo una logra pasar y cerrar el acuerdo.

También están las otras empresas, que con buenos proyectos y capacidad suficiente para crecer, prefieren no soltar ni un ápice el control accionario, pues ‘casarse’ con un fondo implica ceder parte de las acciones.

“Las organizaciones cerradas no quieren perder el control por cuestiones de tradición, generacional o, muchas veces, por falta de conocimiento”, explica el especialista.

¿Por qué muchas empresas evitan el ‘matrimonio’ con un fondo de capital privado? ¿Por qué otras fracasan en conseguir esa alianza? ¿Existen ventajas tangibles para una empresa que se ‘casa con un fondo? ¿Cuáles son?

Con la finalidad de responder algunas de estas preguntas y dar claridad al mercado mexicano, la Amexcap y KPMG México realizaron el estudio Capital privado como impulsor de las empresas mexicanas: 9 casos de éxito, que se presenta a los medios de comunicación este viernes 15 de mayo. Aquí algunos de los principales resultados.

 

¿Casarme o no casarme?

El capital privado es dinero aportado por inversionistas calificados, que al agruparse constituyen los denominados fondos de capital privado. Su objetivo es invertir en empresas con gran potencial para incrementar su valor y hacerlas más competitivas, tanto en el mercado local como en el internacional.

Un fondo de capital privado provee financiamiento y expertise para acelerar el crecimiento de una empresa, en la cual se queda, por lo común, entre tres y cuatro años, a excepción de los fondos para infraestructura, cuyos proyectos son a más largo plazo.

El estudio de KPMG analiza nueve casos de éxito de empresas que se aliaron con un fondo:

  • 3 casos de empresas ya existentes
  • 3 casos de empresas con capital emprendedor
  • 3 casos de empresas de bienes raíces

Los casos fueron Carrot, en transporte; Crédito Real y Finae, en servicios financieros; IGS (Banco de Tierra) y MRP Fondos I, II y III, en bienes raíces; IMC, en restaurantes; Sae Towers, en manufactura; Screencast, en telecomunicaciones, medios y tecnología, y Mexplux Puertos, en infraestructura.

KPMG logró obtener evidencia de los beneficios de estos ‘matrimonios’ entre empresas y fondos. Las empresas que recibieron capital privado lograron crecer 6.93 veces sus ventas, que representó 58.54% de crecimiento por año en cuatro años, mientras empresas consolidadas y de gran tamaño sólo crecieron 1.49 veces, es decir, 10.55% promedio cada uno de los cuatro años que se tomaron como periodo de estudio.

De igual forma, estas empresas lograron crecer su Ebitda 16.37 veces, a un ritmo anual de 94.55%, mientras las empresas tradicionales crecieron en 1.54 veces (11.49% anual) este indicador que representa los beneficios para una compañía antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones.

En empleo, el resultado es también muy positivo, pues las nueve empresas analizadas crecieron este rubro en 11.02 veces a un ritmo anual de 77.07%, mientras el resto de las empresas agrupadas en el índice 500 de Expansión sólo aumentaron en 1.36 veces el empleo a una tasa anual de 7.9%.

Si estas cifras no parecen suficiente argumento para ‘casar’ a tu empresa con un fondo de capital privado, aquí te dejamos 8 razones más por las que debes pensarlo otra vez:

  1. Proceso de institucionalización: Las compañías aceleraron este proceso con la creación de comités y la incorporación de consejeros independientes, y la toma de decisiones se hizo de forma más institucional y ordenada.
  2. Orientación al desempeño y administración de riesgos: Esquemas más robustos para la administración de riesgos, que las volvieron más fuertes para enfrentar catástrofes naturales, riesgos financieros y operativos. Además, en la orientación a resultados, las gerencias son compensadas con base en resultados y cumplimiento de metas.
  3. Mejora en la planeación estratégica: Las compañías toman decisiones más precisas y enfocadas en objetivos específicos de crecimiento en el corto y mediano plazos.
  4. Profesionalización: Las empresas pasaron de trabajar con ejecutivos familiares a tener gerentes profesionales, con acceso a talento que de otra forma no hubiera podido lograr. También se mejoraron los procesos de las empresas, lo que redujo costos.
  5. Mayor acceso a opciones de financiamiento: Plazos, tasas, diversificación de acreedores, vencimientos mejor alineados.
  6. Expansión geográfica y consolidación de mercados: Muchas empresas salieron de su región a una escala nacional o internacional, lo que les ayudó a exportar conocimientos y procesos.
  7. Responsabilidad corporativa y sustentabilidad: Las empresas establecieron mecanismos para mejorar la responsabilidad con las comunidades donde se encuentran, y disminuyeron la huella de carbono.
  8. Formalidad y transparencia fiscal: Las empresas migraron a esquemas de mayor formalidad y transparencia en beneficio de aportación de impuestos y la creación de empleo formal.

 

Pon ‘guapa’ a tu empresa

Si ya te animaste a unir a tu empresa a un fondo de capital privado y no quieres fracasar, debes tomar en cuenta que se necesita que todos los socios tengan las mismas ansias de crecimiento y que logren alinear sus intereses, pues la llegada del fondo implicará cambios radicales y veloces en la operación de la compañía.

“A veces no hay una separación entre los intereses y objetivos personales y familiares de los accionistas de los objetivos e intereses corporativos. A veces, al haber una mezcla de estos intereses y no haber una claridad se frena el crecimiento de la empresa, porque el crecimiento implica, muchas veces, reinversión de utilidades y tomar decisiones difíciles, como remover a un administrador que no está funcionando bien, aunque sea accionista”, explica Víctor Esquivel.

Sin duda, al decidir ‘casarte’ con un fondo debes tener claro que ni tú ni tus socios tendrán ya el control completo de las decisiones importantes. Toma en cuenta que los fondos estarán contigo cuatro o cinco años en busca de utilidades, de hacer negocio.

“Los fondos tienen un objetivo, que es invertir hoy una cantidad y que en algún tiempo obtengan los retornos atractivos que buscan, para lo que deben asegurarse el control de ciertas decisiones clave de la empresa, tengan o no la mayoría accionaría”, dice el especialista de KPMG.

Por eso, para que tu empresa sea atractiva para un fondo de capital privado debe tener las siguientes características:

  • Capacidad de crecimiento. Un fondo difícilmente invierte en una industria saturada o en decrecimiento.
  • Diferenciador del mercado. ¿Qué hace tu empresa que no hacen las demás del sector?
  • Capacidad de ejecución. Los socios deben demostrar la capacidad de llevar la empresa de un punto A al punto B.
  • Alineación de intereses. Esto, entre los socios de la empresa y el fondo de capital privado.

Si estos elementos no se dan, advierte Esquivel, la relación entre el fondo y la empresa sólo “va a ser un matrimonio fallido”.

 

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