A 150 años de haber colocado su primer centro de almacenaje de granos, el presidente y CEO de Cargill, David W. MacLennan, comparte con Forbes los planes que tiene la comercializadora de alimentos en Latinoamérica, donde sus “granos de oro” son México, Centroamérica y Brasil.

 

Por Édgar Fonseca

Dice que den­tro de 150 años él ya no estará en este mundo, pero David W. MacLennan, presidente mundial y CEO de Cargill (la multinacional estadounidense de alimen­tos), está seguro que la firma se mantendrá vigente por los “valores empresariales y sociales que la han caracte­rizado a lo largo de sus 150 años de existencia”.

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Fundada por William W. Cargill en 1865, su primera bodega de almacenamiento estuvo en el pequeño poblado de Conover, Iowa; luego pasó a Albert Lea, Minnesota. Hoy, con su sede en Minneapolis, sus operaciones se extienden a 67 países alrededor del mundo con 143,000 empleados.

En 2014, Cargill encabezó la lista Forbes de las empresas privadas más grandes de Estados Unidos. Fue la primera en alcanzar ese puesto en 1985, cuando la revista empezó la selección y lo ha mante­nido por 28 años, con excepción de 2006 y 2007.

La compañía reportó ventas y otros ingresos por 134.9 billones durante el año fiscal 2014. Las ga­nancias netas fueron de 1.87 billo­nes en dicho año, con un descenso de 19% respecto a los 2.31 billones obtenidos en el año fiscal previo.

“Aunque miramos hacia atrás en un año en el que los ingresos queda­ron cortos de las expectativas, nos dimos cuenta de fuertes resultados operativos en varios nego­cios, incluyendo un giro to­tal en nuestras operaciones globales de carne. También progresamos en movimien­tos diseñados a perfeccio­nar la eficiencia y apoyar un crecimiento rentable en el año fiscal 2015 y más allá”, dijo MacLennan al trascen­der aquellos datos.

“Cuanto mayor te haces, más grandes tienen que ser tus inversiones. Es la ley de los grandes números. Cuando se piensa en los países que carecen de una infraestructu­ra, ya sea agrícola o de seguridad alimentaria, es una gran oportuni­dad para nosotros. La intervención del gobierno, la volatilidad social y política seguirán siendo desafíos”, planteó como sus retos cuando se aprestaba a asumir como noveno ceo de Cargill en diciembre de 2013. Así lo reseña el sitio web TwinCities Business.

En una reciente gira por Centroamérica, de visita en Costa Rica, donde tienen inversiones desde 2011, y tras compartir con el presidente de la República sobre los negocios en marcha, MacLennan conversó con Forbes.

De saco negro, camisa a cuadros pequeños, sin corbata, zapatos café, apoyado en un discreto círcu­lo de asistentes, su persona refleja tranquilidad y espontaneidad, muy a tono con esa descripción de persona ecuánime, calmada como se comporta en tiempos de crisis, según dijo en una entrevista con The Economic Times de Nueva Delhi, India. “Cuando los tiempos se llenan de estrés, me muestro muy calmado.”

¿Cómo ve la compañía en 25 años? Sonríe antes de responder y dice: “voy a estar muy viejo”. Pero confirma que continuará expandiéndose a los mercados emergentes. “En las economías mundiales, si ves todas las que son más pequeñas que China, 70% de la población mun­dial vive en ellas. Entonces lugares como China, Indone­sia, Vietnam y Centroamérica son lugares donde seguiremos creciendo. En 25 años, en 2040, vamos a ser más grandes en los mercados emergentes de lo que somos hoy día”, explica.

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¿Qué oportunidades ven en Latinoamérica?

Brasil es uno de los países más grandes para la operación de Cargill fuera de Estados Uni­dos. “Invertimos en la infraestruc­tura brasileña construyendo puertos a lo largo de los ríos para que los brasileños puedan lograr que sus crecientes productos de agricultura puedan ser exportados.” Suramé­rica es una región significativa relativa a las exportaciones a Asia y a Europa, aun así hay trabajo por desarrollar en carreteras, puertos e instalaciones. “Brasil, enfatiza, es un foco significativo para nosotros.”

Los principales focos de atención geográfica en Lati­noamérica, como un todo, son México, Centroamérica y Brasil. Y les llama la atención Colombia. “Estamos mirando y considerando realizar inversiones en Colombia. Estamos intrigados por la esta­bilidad del país, por los cambios que han ocurrido en los últimos 8-9 años y ciertamente por su gran población y su proximidad a Centroamérica, donde tenemos tan buen negocio, ese es otro país que veo en nuestro radar.”

 

150 capítulos…

Cargill cumple 150 años en el mer­cado este 2015. ¿Tres razones cla­ves para que una empresa llegue a tener 150 años de desarrollo? Su presidente y CEO no duda en señalar primero el compromiso ético en los negocios. “Como joven empresario, yo solía creer que el ser ético no era una ventaja competitiva y que tener una serie de principios que te guíen no era algo único, pero conforme me pongo más viejo y estoy más en los negocios, creo que es una ventaja competitiva.”

Como segunda razón mencio­na tener, como empresa privada, una perspectiva a largo plazo, a diferencia de la empresa pública “donde todo es ¿cuánto hizo en este cuatrimestre?, ¿le ganó a las pronósticos? Nosotros podemos ver a un periodo de uno a dos años y múltiples años”.

Y como tercera razón para el éxito empresarial anota contar con un buen sistema de gobernanza y de relación entre los dueños fami­liares y la gerencia.

En su primer año de mandato como ceo de Cargill, la firma ha invertido 3 billones de dólares en diferentes tipos de desarrollo.

“Creemos que hay muchas maneras diferentes como podemos invertir nuestro capital”, dice, y añade: “Estamos en 67 países dis­tintos y con cuatro negocios prin­cipales. Carne, proteína animal, nutrición animal, cadena de sumi­nistro de agricultura, comprando granos y moviéndolos a otro lugar, y luego ingredientes de alimentos. Creemos que la diversidad de lo que hacemos y donde invertimos nos da buenos ingresos sostenibles en el largo plazo.”

 

Han pasado 150 años desde que W. W. Cargill fundó la compañía. ¿Cómo imagina MacLennan a la empresa dentro de 150 años?

(Vuelve a sonreír). “No voy a estar aquí en 150 años, lo puedo decir con certeza. Pero me siento muy confia­do de que Cargill sí va a estar dentro de 150 años. Uno de los aspectos más importantes de mi trabajo como CEO es asegurarme de que tenemos a la gente correcta, la cultura correcta, nuestro compromiso continuo con los negocios éticos, y con eso vamos a garantizar que dentro de 150 años Cargill va a continuar estando acá.”

MacLennan estudia y se preocu­pa por la renovación, el cambio y la mejora de la cultura del liderazgo en la compañía. “El mundo cambia muy rápidamente y uno debe ser capaz de cambiar su compañía, su cultura, su equipo de liderazgo y sus negocios. Busco a líderes en Cargill que estén muy cómodos y que pue­dan liderar el cambio, que tengan un historial de ser exitosos en Cargill y que tengan una visión de futuro de cómo hacer crecer a nuestra compa­ñía y nuestro negocio”, dice.

 

¿Qué consejos brinda a los hombres de negocios para hacer exitosas a compañías en este mundo global?

Mi consejo para hombres y mujeres de negocios sería, primeramente, que no tengan miedo, el cambio muchas veces puede asustar pero es bueno, tengan una visión a largo plazo y nunca olviden que el nego­cio ético es el mejor negocio.

 

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