Iniciativas como la inclusión de la discografía de The Beatles en los servicios de streaming musical (ya no sólo a través del crédito tradicional, sino de ‘prepaid cards’), irán convirtiendo al comercio electrónico más como parte de nuestra cotidianeidad y menos un comportamiento de excepción.

 

Este fin de año fui testigo de la emoción que muchos seguidores de The Beatles experimentaron cuando la discografía de esta banda llegó a los servicios de streaming musical más importantes. Para ellos, la disponibilidad de la música del Cuarteto de Liverpool en cualquier momento y en cualquier lugar fue un verdadero regalo de Navidad.

Esto lo demuestran las más de 70 millones de reproducciones a nivel mundial, y más de 673,000 listas de reproducción generadas en los tres primeros días de lanzamiento.

Las cifras, aunque extraordinarias, tienen detrás de sí más que la muestra de la vigencia del grupo y su música. En realidad, muestran cómo cada vez más personas optan por sumarse a los servicios de streaming, ya no sólo a través de sus tarjetas de crédito, sino del prepago.

En un país como México, donde 70% de la población no cuenta con tarjetas de crédito o débito, según datos del Banco Mundial, el acceso a toda la oferta musical de estos servicios sería imposible si no se hubieran desarrollado mecanismos complementarios al crédito tradicional. Estamos hablando de las tarjetas de prepago.

Actualmente, si vamos a cualquier tienda de conveniencia o departamental podremos ver un pequeño mueble donde hay múltiples tarjetas para adquirir diferentes servicios, y la lista es larga y cada vez más variada: los relacionados con música y vídeo, antivirus para computadoras, crédito para juegos digitales –tanto en consola como dentro de redes sociales–, crédito para aplicaciones móviles, suscripciones a revistas…

La inclusión de la obra en conjunto de The Fab Four ha llamado a nuevos seguidores a sumarse a esta tendencia. No sabemos en qué proporción, pero lo que sí es una realidad es que nuevos usuarios que desconocían este tipo de método de pago se aproximen y familiaricen con esta forma de adquirir el producto que desean de una manera 100% segura. Y sin necesidad de contar con una tarjeta de crédito.

Pero esto ¿qué significa en términos de comercio electrónico? A simple vista no mucho, pero la realidad nos muestra que el crecimiento del comercio electrónico tiene ejes muy complejos; esto es, no depende sólo del crecimiento en el número de usuarios, sino de múltiples variables como la mayor riqueza de contenidos disponibles o más familiaridad del usuario.

Iniciativas como la inclusión de la discografía de The Beatles en los servicios de streaming musical estarán volviendo el comercio electrónico una parte más de nuestra cotidianeidad y menos un comportamiento de excepción.

Ahora el reto será no sólo atraer a los nuevos usuarios, sino respaldar su confianza.

 

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