Alonso Ancira, presidente de la Consejo de Administración de Altos Hornos de México (AHMSA), se encuentra hoy detenido en España acusado de haber vendido a sobreprecio una planta de fertilizantes a Pemex, sin embargo no es la primera vez que se ve en medio de problemas con las autoridades.

El empresario mexicano con doble nacionalidad estadounidense y nacido en 1952 se convirtió en 1991 en director general de la siderúrgica AHMSA, compañía que debido a malas decisiones de negocios y a un contexto adverso, cayó en suspensión de pagos a sus acreedores en 1999.

Se apegó a la Ley de Pagos y se mantuvo en esa situación por casi 17 años, hasta 2016, cuando un juez de Coahuila decretó el término de la suspensión luego de una asamblea de acreedores aceptó los términos de un acuerdo.

Durante algunos años de ese periodo, Ancira fue perseguido por la Secretaría de Hacienda, la cual lo acusó de fraude fiscal; por ello, el empresario huyó a Israel a principios de la décadas de los 2000.

Ahí, un día mientras iba de Tel Aviv a Eilat, un destino de playa, vio las minas de cobre de Timna, las cuales había operado una paraestatal cerrada ocho años atrás.

“¿Y esas que están al lado?”, preguntó Ancira al chofer del auto en el que iba.

“Ah, esas son las minas del rey Salomón”, obtuvo el empresario por respuesta, según contó a la periodista Bárbara Anderson para un reportaje publicado en la revista Expansión en septiembre de 2008.

Esas minas del Valle de Arava fueron las primeras minas de cobre de la historia, explotadas por los egipcios hace 8,000 años, señaló Anderson.

Pese a estar en problemas financieros en México, Ancira logró emprender negocios en Medio Oriente, fundó AHMSA Steel Israel, consiguió el permiso del gobierno local para volver a explotar cobre en las minas históricas y hasta consiguió el permiso del vecino país Jordania para extender sus operaciones en el desierto de Arava.

Para arrancar los trabajos, el mexicano consiguió que el gobierno israelí aportara 50 millones de dólares en efectivo y el 60% del capital requerido para rehabilitar una planta de ácido sulfúrico.

En 2007, el entonces presidente de Israel, Shimon Peres, visitó personalmente la planta y firmó la primera placa de cobre que salió de Timna con la leyenda “Del Rey Salomón, al Rey Alonso”, de acuerdo con Anderson.

Ancira consideraba que fue un perseguido del gobierno de Vicente Fox y tras el término de éste, retornó a México, donde poco a poco echó a andar de nuevo AHMSA, respaldado en filiales de la compañía que nunca dejaron de operar.

Para 2008, el empresario estaba de lleno metido en un proyecto al que denominó Fénix; “como el ave fénix, que renace de sus cenizas”, dijo a Anderson.

Hoy en día, AHMSA es una de las mayores siderúrgicas del país, cuenta con miles de trabajadores y recientemente informó que obtuvo un financiamiento por 575 millones de dólares de la estadounidense Cargill Financial Services International para cumplir con obligaciones financieras derivadas del levantamiento de la suspensión de pagos de 2016, y para capital de trabajo.

Reconocido en el mundo empresarial como un hombre talentoso aunque poco ético, Ancira ahora deberá aclarar la venta que hizo AHMSA de una planta de fertilizantes a Pemex en 2014.

Lee también: AHMSA garantiza pago a acreedores tras congelamiento de cuentas

La transacción fue por cerca de 500 millones de dólares, pero según diversas investigaciones, la planta era “chatarra” y valía apenas unos 50 millones de dólares.

Por ello, la Fiscalía General de al República lo acusa de delitos de lavado de dinero y corrupción.

No te pierdas:

Juez español dicta prisión preventiva a dueño de AHMSA por riesgo de fuga

 

Siguientes artículos

Altos Hornos de México confirma la liberación de sus cuentas bancarias
Por

Eso le permitirá retomar la normalidad en sus operaciones financieras con proveedores y clientes, a la vez que se asegur...