Es el bolso emblemático de la casa francesa, Kim Kardashian, Bethenny Frankel, Lady Gaga, Victoria Beckham y Naomi Campbell tienen uno, tú también puedes.

 

Por Deborah L. Jacobs

 

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Por estatus y calidad, pocos bolsos rivalizan con el Birkin de Hermès. Kim Kardashian, Bethenny Frankel, Lady Gaga, Victoria Beckham y Naomi Campbell son sólo algunas de las famosas que han sido vistas con ellos, y Cate Blanchett portó uno durante toda la última película de Woody Allen, Blue Jasmine, en su papel de Jasmine Francis, quien fue expulsada de la opulenta socialité de Manhattan.

Esa bolsa fue suministrada por el fabricante como parte del stock de bolsos en préstamo que circula entre publicistas y cineastas. Pero en la vida real el Birkin tiene tal demanda que las casas de subastas los ofrecen. Entre ellas se encuentra Heritage Auctions, una casa de subastas con sede en Dallas con 78 de ellas, más de un tercio en perfectas condiciones.

“Los Birkin son los bolsos más buscados en el mundo y lo han sido durante mucho tiempo”, dice Matthew Rubinger, director de accesorios de lujo en Heritage. “Por lo tanto, mantienen su valor” como un objeto de colección. Uno de los Birkins más valiosos incluidos en la última subasta es un bolso de cocodrilo azul eléctrico con piel de cabra color indigo en el interior y hardware de oro en perfecto estado. El precio del bolso es de 125,000 dólares.

La mayoría de la gente que paga tanto dinero por un bolso de mano no tiene la menor  la intención de usarlo e incluso aquellos que sí piensan hacerlo se resisten una vez que lo tienen. Sin embargo, estas bolsas son, de hecho, para ser “usados, vestidos y amados”, dice Rubinger. Aunque pagas por el nombre, también obtienes una calidad superior, e incluso si se hace del Birkin tu bolso de batalla, sigue siendo una buena inversión. Al vender un bolso “usado con cuidado” normalmente se obtiene entre el 80% y el 120% de lo que se pagó por él. En contraste, un bolso de mano con una marca menos lujosa en las mismas condiciones puede ser revendido por sólo alrededor del 10% de lo que el propietario original gastó. “Así que, si te lo puedes permitir, estarás comprando una mejor decisión en términos económicos, ya que se trata de una pieza especial que va a mantener su valor.”

Si compras un Birkin en una subasta, pagarás una prima sobre lo que pagarías en una tienda de Hermès, donde una bolsa como la de cocodrilo debe hacerse bajo pedido, dice Rubinger. Ya que las pieles de avestruz de alta calidad se han vuelto difíciles de encontrar, Hermès ha dejado de hacerlas, y sólo están disponibles en subasta y los compradores también pagan una prima por esos.

Pero si realmente quieres un Birkin que puedas usar y no te importa la idea de que haya sido usado por alguien más la compra en la subasta podría ser una ganga. Por ejemplo, el precio de salida de una bolsa 2006 entre muy buena y excelente condición como la que Cate Blanchett llevaba en Blue Jasmine es de 3,500 dólares. Comprar una versión de 2013 de la bolsa en Hermès costaría alrededor de 11,000 dólares. Un portavoz de Hermès no quiso hacer comentarios al respecto.

En el mercado secundario, los Birkins están disponibles no sólo en una subasta, sino también en tiendas de consignación, y en línea a través de proveedores de lujo como Portero y The RealReal, los cuales emiten garantías de autenticidad, al igual que Heritage. Esa documentación se puede utilizar al momento de asegurar la bolsa, venderla en el futuro o dar como regalo para alguien muy (pero muy) especial.

Contar con la garantía de un vendedor nos da un recurso legal si lo que compramos resulta ser una falsificación, pero aún así es conveniente familiarizarse con los distintivos de la marca. Los bolsos Hermès incluyen costura a mano, pieles finas y un número de serie en cada bolsa.

Tanto es tu primera Birkin o no tienes experiencia en subastas, Rubinger ofrece los siguientes consejos:

Comprueba su estado. Suponiendo que realmente deseas utilizar la bolsa, cómprala en las mejores condiciones posibles que puedas pagar, empezando por la etiqueta “pristine” (es decir, tan nueva como si la compraras en una tienda de Hermès). Una etiqueta “excellent” en el catálogo de la subasta la hará parecer nueva a un metro de distancia, pero no lo está —por ejemplo el plástico de protección ya no recubre las piezas de metal—. “Very good” significa que ha utilizada casualmente, quizá las esquinas están ligeramente gastadas o las asas se han oscurecido. “Good” significa usada.

No confíes sólo en las fotos del catálogo también van en línea. Aunque las descripciones de los catálogos impresos tienden a ser superficiales, cuando un elemento no se encuentra en perfecto estado puedes encontrar una explicación más completa línea para la calificación del subastador. Además, puedes hacer zoom en un detalle para apreciarlo mejor.

Considera el color. Para su primera Birkin la mayoría de las personas quiere algo con lo que pueda viri, que se lleve bien con jeans, un traje o llevar en un avión. Por lo tanto la opción más práctica es un neutro, como el negro, gris, oro o marrón. Si te puedes permitir una segunda bolsa, la opción son los emblemáticos colores vivos de Hermès, como el rojo brillante, azul o el “naranja H”, el color de la firma. El metal, que es una cuestión de preferencia personal, no una cuestión de valor, viene en oro plateado o paladio plateado (de la familia del platino).

Elige piel duradera. Evita la Swift (llamada Gulliver en versiones anteriores), que se raya fácilmente y no mantiene su forma. Las pieles más populares son Clemence y Togo, que tienen textura. (De las dos, Togo mantiene su forma mejor.) Ardenas, descontinuada alrededor de 1999 y Fjord, todavía en uso, también son muy fuertes y duraderas. Las cuatro resisten los arañazos y al agua. Calfbox y Bernia, dos de las pieles más emblemáticas de Hermès, desarrollan una pátina atractiva, pero se rayan y se oscurecen con el tiempo. Pueden consultar una guía completa sobre las pieles aquí.

Decide sobre el precio. Calcula la cantidad máxima que puedes pagar, súmale la prima de 25% que deberás pagar a la casa de subastas. No importa lo mucho que quieras el bolso, no excedas ese número.

Oferta en vivo. No necesariamente tienes que estar en la habitación, la mayoría de las personas no lo están. También puede pujar en directo por teléfono o en línea.

Deja que los demás hagan sus ofertas. Espera una pausa antes de hacer la tuya. Incluso si alguien te supera en la carrera, apégate a tu máximo.

Mantén abiertas las opciones. El mayor error en el que cae la mayoría de la gente sin experiencia en subastas es enamorarse de la bolsa, dice Rubinger. “Cuando tienes el corazón puesto en una bolsa, harás una oferta demasiado alta. “Tener otras opciones te ayudará a apegarte a tu máximo. Si tu primera opción se dispara más allá de lo que estabas dispuesto a gastar, tendrás un respaldo.

Por supuesto, las cosas no pueden entrar en el orden en el que te interesan. La manera de manejar esto es fijar máximos en proporción a la cantidad de artículos de tu interés. Pero arruinar tu presupuesto en una segunda o tercera opción podría dejarte sin fondos cuando tu primera opción aparezca. Tienes que decidir qué pieza quieres más y qué tan lejos llegarás tras de ella.

Por último, recuerda que no es el último Birkin que tendrás oportunidad de comprar. Si no lo consigues en esta oferta, espera a la siguiente.

 

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