Por Rubén Fuentes*

En esta, la Cuarta Revolución Industrial, el impulsor es el acelerado avance tecnológico en materia de software, hardware y de las interfaces entre el mundo virtual y físico y que, en su conjunto, sientan las bases para el cumplimiento de metas estratégicas de importantes empresas. La relevancia sin precedentes de los recursos informáticos de las organizaciones se traduce en la competencia por la vanguardia y el liderazgo en el mercado a través de hacer los productos y servicios asequibles a un cada vez mayor número de consumidores (omnicanalidad), la personalización e inmediatez de la oferta, así como la eficiencia en costos.

Estos recursos tecnológicos incluyen RPA (Robotic Process Automation, por sus siglas en inglés), tecnología que ya significa para el trabajo administrativo lo que la automatización industrial es para la industria manufacturera. RPA es la automatización de procesos repetitivos y predecibles del negocio; son robots que viven en un sistema informático, no el robot humanoide que nos imaginamos como nuestro futuro compañero de trabajo.

Derivado de los beneficios que aporta RPA a las organizaciones, como incremento de la productividad, reducción de errores y optimización de costos de los procesos, son un número cada vez mayor los líderes de organizaciones que ven en RPA el potencial para llevar a sus negocios al siguiente nivel. Para las organizaciones que piensan iniciar su camino hacia la automatización o que ya dieron sus primeros pasos, la práctica en RPA de Deloitte invita a tener en cuenta las siguientes tres consideraciones:

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  1. RPA es un tema de negocio, habilitado por tecnología. Piensa en Grande. Como suelen ser las decisiones estratégicas en los negocios, RPA es un concepto que debe de ser abordado desde la perspectiva del Valor real que aporta a las organizaciones. No cualquier proceso es susceptible de automatización y no cualquier proceso automatizado va necesariamente a generar valor. El enfoque hacia la automatización debe ser el de un portafolios. En Deloitte recomendamos evaluar tantos procesos candidatos a automatizar, como sea posible en un ejercicio que permita identificar individual y colectivamente el valor del portafolios en un caso de negocio. De esta forma, el negocio puede priorizar y enfocar los esfuerzos en aquellas automatizaciones que maximicen el retorno para la compañía.
  2. Inicia pequeño y escala rápidamente. Una vez que el caso de negocio se ha concluido (típicamente entre dos y cuatro semanas), inicia la automatización de un número reducido de procesos – no más de cuatro, idealmente los que en el caso de negocio se identifican como los de mayor aporte de valor – y asegúrate de medir claramente valor que la automatización genera una vez puestos en marcha. Es cuestión de unas pocas semanas para que aquellas automatizaciones exitosas demuestren sus beneficios. Una vez demostrado el valor de RPA, escala en grande la adopción.
  3. Emplea un enfoque ágil para la escalación y establece un gobierno. En Deloitte recomendamos un enfoque de implementación ágil que permita establecer “Olas de Automatización” de corta duración y que permitan materializar beneficios de manera rápida. Ahora bien, cuando una organización ha decidido adoptar una cultura de automatización existen varios aspectos de gobierno que deben ser considerados. Es muy fácil perder de vista que una adopción masiva de robots implica cambios esenciales en la manera en la que humanos y robots interactúan y modifican el modelo de operación, dando paso al ROM (Robotic Operating Model). ¿Qué opciones tengo con relación al personal que anteriormente operaba el proceso ahora automatizado? ¿Dónde empieza y dónde termina la responsabilidad de un humano para dar paso a la de un robot y viceversa? ¿Cómo dar continuidad al seguimiento y cuantificación de beneficios de cada automatización? ¿Cómo evaluar las nuevas solicitudes/oportunidades de automatización que surgen en el día a día? ¿Los robots deben de trabajar de forma indefinida y sin parar, o hay ciertos horarios para unos y otros robots? Los robots requieren de licencias, cuentas de correo y permisos (accesos y privilegios) como cualquier humano, ¿quién y de qué forma se gestionarán esos activos?

El potencial de la tecnología es enorme. Contar con un entendimiento claro sobre cómo capitalizar ese potencial en beneficios tangibles sin perderse en el proceso es fundamental. ¿Está lista tu empresa para la nueva era de la Robótica?

*Socio de Estrategia y Arquitectura Tecnológica en Consultoría, Deloitte México

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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