Una empresa en que los empleados están a gusto y altamente comprometidos puede tener una facturación tres veces mayor que una compañía con ambientes de tensión. Invertir en este rubro implica un retorno de 6 dólares a uno gracias al incremento en productividad y la reducción de ausentismo.

 

Cuando se piensa en un clima de trabajo agradable, lo primero que viene a la mente es Google y sus oficinas con toboganes, pero no hay que ir tan lejos. En México, la firma de certificación en arquitectura Revitaliza Consultores ha implementado medidas como un chef para sus empleados, jornadas de trabajo de 35 horas a la semana y juntas fuera de la ciudad. Además analizan con la firma Balance Positivo una terapia auditiva que implica playlist que estimulen la creatividad según la hora del día.

“La salud y el bienestar de los empleados, así como el liderazgo, son cuestiones que suelen quedar fuera de las prioridades de las empresas, pero el nuevo dicho reza: dime cómo se sienten tus empleados y te diré cómo se sienten las ventas”, dice Samy Nader Meljem, director general de Balance Positivo.

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El directivo explica que en México los factores negativos más comunes en el diagnóstico de las empresas son:

Problemas de movilidad y salud. Cuando un empleado tarda más de una hora en llegar a la oficina llega cansado y con una carga de estrés ajena a las funciones de la empresa. Del mismo modo, problemas de sobrepeso o diabetes interfieren con las actividades a realizar.

Rivalidades entre miembros del equipo. Los empleados suelen negar que hay roces; sin embargo, cuando dos o más miembros de un equipo tienen fricciones se refleja en los resultados de la operación.

Falta de comunicación efectiva. Es importante que la empresa tenga claro qué quiere expresar y lo haga de la manera adecuada.

La saturación está bien vista. Si a un empleado le preguntas cómo está y te contesta: “Hasta el full de trabajo”, es una respuesta adecuada, incluso suele ser mal visto el empleado que sale a su hora de la oficina.

Chris Pinc, director de consultoría de la firma de manejo de compensaciones Tower Watson, explica que si bien todas las empresas buscan que sus empleados den un extra, es necesario tener en cuenta que ese extra no se mide en el tiempo que los empleados pasan en el lugar de trabajo.

Indica que “hay tres factores a considerar para que los empleados generen un alto grado de compromiso”:

  • Esfuerzo. Se mide no en tiempo, sino en los resultados del empleado.
  • Respaldo. El empleado debe contar con todo el respaldo tecnológico para hacer su trabajo.
  • Energía. El empleado debe tener un nivel adecuado de estrés en el lugar de trabajo.

 

¿Cuánto cuesta un mal ambiente?

De acuerdo con el estudio Global Workforce, de Tower Watson, las empresas con un ambiente sano de trabajo, que generan alto compromiso y satisfacción en sus empleados, pueden facturar tres veces más que una compañía con problemas de ambiente laboral.

Samy Nader Meljem explica que las inversiones en el rubro de wellness (bienestar laboral) tienen un retorno de 6 a 1 por cada dólar invertido, pues se mejoran los niveles de productividad y se reduce el ausentismo.

“La parte interesante es que las empresas no necesariamente tienen que engrosar el desembolso en salarios. Muchas de las cosas que el empleado busca como parte de una oferta de trabajo están más relacionadas con el plan de carrera, el estilo de liderazgo, el empoderamiento al interior de la organización y la flexibilidad, que con el dinero”, afirma Chris Pinc.

 

¿Qué se puede hacer para mejorar?

Además de Revitaliza Consultores, Balance Positivo trabaja con FEMSA y Pernod Ricard en el diagnóstico, programa estratégico y seguimiento para generar un mayor sentimiento de bienestar en los empleados.

Balance positivo nació en 2013 ante la necesidad cada vez más notoria de mejorar el ambiente laboral al interior de las empresas.

“Simplemente la salud y el bienestar físico tienen un impacto que puede mermar hasta el 17% de la productividad de una empresa. Con las firmas con las que hemos trabajado no hemos identificado una en la que no haya sobrepeso, problemas de hábitos alimenticios y diabetes; es una constante en el país que debe revertirse”, explica Samy Nader.

Entre los primeros pasos está poner orden justo en el tema de salud. Nader indica que el primer paso suele estar ligado a la nutrición. Los programas que se ofrecen van desde asesorías profesionales hasta torneos para perder peso, y la instalación de máquinas de snacks saludables.

Entre los servicios disponibles para implementar destacan los talleres vivenciales, clases de yoga y de artes marciales.

“Además de reducir el estrés y lidiar con el problema de movilidad –los empleados salen después de la hora del tráfico tras tomar una clase, por ejemplo–, los talleres tienen un efecto de regulación en convivencia, pues las dinámicas también están enfocadas en tratar los roces entre los empleados.”

Nader explica que los servicios de bienestar no están limitados; el diágnostico arroja las necesidades de cada empresa.

“Cuando llegamos a este despacho de arquitectos, ellos ya llevaban mucho hecho, y fue como un reto: ¿qué puede mejorar aún más? Ahora analizamos esta audioterapia que podría incentivar a través de música el proceso creativo. No son las mismas soluciones para todas las empresas; eso depende del diagnóstico. Lo que es importante es que la empresa pueda reconocer qué está saliendo mal y esté dispuesta a corregirlo.”

 

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