Por María Rosa Casillas*

Un concepto del cual hemos escuchado frecuentemente es la Nube y aunque pareciera que es una tecnología relativamente nueva, ya estaba presente desde principios de los 60s. 

La nube ha permitido nuevos y más rápidos desarrollos para las empresas al lograr una innovación constante en la gestión del negocio debido a su gran flexibilidad. No obstante, si bien ha demostrado tener ventajas convincentes, aún no queda del todo claro para algunos directivos financieros cómo es posible obtener el máximo valor de ella y de qué manera es más sencillo abordarla. 

Por lo anterior, me gustaría compartir cuatro interrogantes alrededor de la nube que, en mi experiencia, son las más comunes entre los tomadores de decisiones, además de cómo es posible implementarla de una manera sencilla y clara:

  1. El CIO tiene pensado implementar la nube en los próximos tres años ¿Ahora es el momento correcto o será mejor esperar a que el mercado madure?
    Actualmente, las compañías tienen algún tipo de iniciativa relacionada con la nube, todos en un estado de madurez diferente: desde aquellos que están iniciando con proyectos pilotos, pequeñas migraciones de ambientes de prueba o producción, hasta algunos más osados con migraciones completas.
    Mientras más rápido se adopte esta tecnología, mayores serán los beneficios a corto plazo, tales como reducir costos y tiempo de lanzamiento de nuevos productos o servicios, generar escalabilidad, flexibilidad, siendo esta un habilitador para impulsar la agilidad y la innovación dentro de la empresa.
  2. Además del ahorro, ¿qué otro valor agregado ofrece la nube?
    Es cierto que la nube suele ser menos costosa de operar que la tecnología on premise; sin embargo, si la implementación se realiza sin asesoría aunado a complejidades como los cambios de colaboradores y de procesos, puede convertirse en un desafío.
    Otro de los beneficios de esta tecnología es el financiamiento, además de que permite la estandarización de las finanzas y la simplificación de procesos que, en vista de los desafíos que nos enfrentamos en algunas compañías, estas capacidades podrían ser invaluables.
  3. Cuesta entender las implicaciones contables y fiscales de migrar hacia la nube ¿Qué están haciendo los demás?
    Los asuntos fiscales alrededor del tratamiento financiero de las inversiones en la nube están en constante evolución. Por lo mismo, es importante asegurarse de que el área de impuestos participe en los planteamientos de su implementación desde el inicio, además de alinear cualquier decisión de tratamiento contable con los auditores.
  4. He oído que los riesgos de seguridad asociados con la nube son diferentes ¿A qué se refiere?
    Se deben considerar las siguientes áreas de riesgo cuando contemple adoptar la nube en su organización:
    Seguridad y privacidad de los datos: Asegúrese de que se establezcan y apliquen los controles apropiados. Haga que las personas de seguridad, legal y de cumplimiento participen desde las primeras etapas, no permita que estas consideraciones se conviertan en obstáculos.
    Proveedores: Dado que la premisa de la nube es el pago por uso, las empresas a menudo suponen que es fácil cambiar de proveedor, pero esto no es necesariamente cierto. Por una parte, migrar las aplicaciones de TI de una plataforma en la nube a otro proveedor puede ser desafiante y costoso. En términos de contratación, terminar anticipadamente la relación laboral con un proveedor puede significar sanciones económicas elevadas e incluso la incapacidad de ajustar los precios si cambian los costos comerciales.
    Cumplimiento y riesgos regulatorios: Los requisitos de cumplimiento relacionados con la nube pueden involucrar una amplia gama de regulaciones. En muchos casos, las compañías pueden estar dando cierto nivel de control a un proveedor, lo que puede ser una situación difícil para los auditores.Es importante tener en mente que los servicios en la nube continúan evolucionando e implican contratos que cambian regularmente para incluir nuevas consideraciones, términos y condiciones. En consecuencia, tanto las habilidades como la conciencia del CFO deberán evolucionar para así mantenerse a la vanguardia y seguir avante en esta era digital.

 

*La autora es Socia de Core Business Operations en Consultoría, Deloitte México.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

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