La economía mundial ya no está en terapia intensiva. El esfuerzo de regreso a la normalidad ya ha iniciado, sólo que posiblemente se tratará de una nuevo tipo de normalidad.

 

 

 

El mundo no funciona como solía hacerlo previo a la Gran Contracción económica de 2009. Tal circunstancia nos colocó en un territorio sin cartografía en más de un sentido y transformó nuestra realidad. La economía mundial ya no está en terapia intensiva desde hace unos años pero es reciente que algunos se animan a comenzar a separarla del apoyo artificial. No obstante, el mundo ya ha emprendido cambios en su funcionamiento y parece que ya no somos los mismos. Así, el esfuerzo de regreso a la normalidad ya ha iniciado, solo que posiblemente se tratará de una nuevo tipo de normalidad.

 

Las curiosidades de un “Nuevo Normal”

Fue en 2009, en pleno desarrollo de la crisis financiera y económica mundial más grave desde la posguerra, cuando se acuñó el término “nuevo normal” para describir la forma en que el mundo iba a funcionar tras esa grave crisis.

Básicamente, ese “nuevo normal” se encontraba planteado como un periodo de muy bajo crecimiento económico, en el cual los gobiernos iban a jugar un papel preponderante en términos de déficits públicos e impulso a nuevas regulaciones financieras, así como también un mayor control sobre las economías.

En el camino, las circunstancias llevaron a las principales autoridades monetarias alrededor del mundo a emprender medidas nunca antes utilizadas, una vez agotadas las vías tradicionales, con la esperanza de estimular la recuperación económica.

De manera similar, se emprendieron sendos programas de restricción fiscal y de estabilización de deuda en el mundo desarrollado. Lo anterior bajo la idea de que por arriba de un cierto nivel de endeudamiento gubernamental las economías no podrían crecer. Concepto que ha sido desmentido en el contexto de una fuerte polémica académica y política.

En el camino, los grandes consensos económicos fueron criticados y hasta derribados y la escuela de pensamiento basada en el comportamiento irracional de los agentes económicos/financieros y de los “espíritus animales” se han abierto paso.

 

¿Vamos hacia un nuevo “Nuevo Normal”?

Quizás ya hemos comenzado a dirigirnos hacia allá, hacia la nueva normalidad, aunque nos ubicamos en una fase muy incipiente. El hecho es que el mundo ya no es el mismo que en el contexto previo a la recesión global del 2009.

La reserva federal de EUA ya ha comenzado a disminuir el ritmo al que compra bonos en el mercado, su principal medida heterodoxa tras la crisis. Su plan parece incluir suspender totalmente dichas compras este mismo otoño para después, posiblemente en el verano de 2015, comenzar a elevar su tasa de interés de referencia en reconocimiento de que la economía podría comenzar a dar pasos por su propio pie.

En contraste, Europa se recupera de manera muy pausada y se debate la necesidad de mayor estímulo monetario ante el riesgo de un proceso deflacionario, mientras que Japón ya se encuentra dentro de un experimento de apoyo monetario sin referencia histórica para tratar de salir del estancamiento económico y de un largo proceso de deflación.

Al mismo tiempo, China se encuentra en un proceso de transformación en un contexto donde el avance anual de su economía ya no es de dos dígitos desde 2007 y ahora parece estabilizarse entre 7 y 8%.

En esta misma línea, la recuperación económica en EUA se presenta al tiempo que ocurre una revolución energética en ese país, proceso que ya ha abaratado sustancialmente la energía que consume,  y que parece ser uno de los motores de un proceso de reindustrialización en esa misma economía.

Así, basta unos cuantos ejemplos para reconocer que el mundo parece dar sus primeros pasos en el desmantelamiento de apoyos cruciales en el contexto post-crisis, al tiempo que algunos de los principales ejes de crecimiento mundial se transforman en más de un sentido. El mundo ya no es el mismo que el previo a la recesión global del 2009 y posiblemente no lo será una vez retirados los apoyos artificiales.

 

 

Contacto:

Twitter: @joelvirgen

 

 

*Subdirector de estudios macroeconómicos en la Dirección de Estudios Económicos y Comunicación de Banamex. Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex.  

 

 

 

 

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