De 2013 a la fecha, el Fondo Noruego de Inversión para Países en Desarrollo ha invertido más de 10 mdd en la costarricense Desyfin. El objetivo: aprovechar el desarrollo en infraestructura del país tico y su experiencia en proyectos verdes.

 

Por Ángel Martí

Cuando Silvio Lacayo padre decidió, en 1991, incursionar en el sector financiero de Costa Rica con Financiera Desyfin, Silvio Lacayo hijo —actual CEO de la empresa— apenas contaba con 20 años, recién egresado de la Universidad Interamericana de Costa Rica, donde se graduó como licenciado en administración de negocios.

En ese momento, la empresa familiar estaba integrada por ellos dos, un mensajero y una recepcionista. Poco tiempo después se unió al equipo otro de los hermanos: Mauricio Lacayo, quien funge como gerente de Operaciones, y más tarde Manfred Lacayo, actual gerente Financiero.

En 2014, Desyfin fue la entidad financiera en Costa Rica que, a nivel de activos totales y cartera de crédito, más creció —24% en activos y 34% en cartera de créditos—. Comúnmente, el sistema financiero costarricense crece a niveles de entre 10% y 12% interanual. En lo que se refiere a su utilidad neta, aumentó 30%, alcanzando niveles superiores a 2.5 mdd.

Entre las instituciones que han ayudado a Desyfin a apalancar su crecimiento están el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Centroamericano de Integración Económica.

Hace dos años que el gobierno noruego, a través del Fondo Noruego de Inversión para Países en Desarrollo (Norfund), adquirió acciones de Desyfin. Los motivos, los cuentan a Forbes Centroamérica Silvio y Manfred Lacayo, CEO y CFO de la empresa, respectivamente.

grafico_rd

 

Forbes Centroamérica (FCA): ¿Cómo se prepara Desyfin para seguir creciendo en el mediano plazo?

Silvio Lacayo (SL): Para 2016-2017 buscamos estar muy sólidos en patrimonio, mantener un buen sistema de transparencia con los inversionistas, empleados y clientes. Tenemos esa gran fortaleza de que estamos en la organización los tres hermanos, mi padre en la administración y mi madre en el área de Recursos Humanos. Esto es importante para alinear los objetivos de crecimiento pensando en los años que vienen para la empresa.

 

FCA: ¿No temen a un resquebrajamiento de la familia que afecte la organización y con ello los proyectos futuros?

Manfred Lacayo (ML): Lo primero que hemos tratado de anteponer es que somos un equipo. La meta como familia a la que hemos querido llegar es la de ser un banco. También queremos involucrar a personas con conocimientos del sector en la junta directiva de la organización, buscar asesores externos en temas de impuestos, auditorias, regulación bancaria, etcétera. En suma, sabemos que no somos dueños de la verdad y que incorporar miembros externos genera un buen gobierno corporativo.

 

FCA: ¿Cuál es el producto estrella de Desyfin?

SL: Iniciamos con factoring, que sigue siendo nuestro producto estrella. Luego con capital de trabajo, empezando con vehículos, flotillas de raparto, tecnología y servidores. Poco a poco hemos incorporado otros productos, por ejemplo, crédito enfocado a las pymes, apertura de carteras de crédito, banca en línea y aplicaciones móviles.

 

FCA: Dentro del segmento pyme, ¿cuáles son las ramas que más le atraen a la firma?

SL: Sin duda, uno de los más dinámicos en Costa Rica es el sector servicios. Esto nos ha llevado a enfocarnos mucho en el tema de telecomunicaciones, así como en infraestructura, industria y agricultura. Es un país altamente exportador de piña y banano. Por supuesto que hay un gran potencial en la generación de clústers tecnológicos. En resumen, nos interesa desde el comercio y los servicios hasta las empresas tecnológicas.

 

El nuevo banco

El 2014 fue un año clave para Desyfin, pues incursionó en el servicio de banca para personas, sin descuidar el segmento corporativo. Ese año lanzó al mercado la tarjeta de crédito y débito Desyfin Sapphire, los programas de ahorro (en colones y dólares) y planes de inversión. También lanzó un programa crediticio para vivienda urbana.

La decisión de constituirse formalmente como banco, dice Silvio, fue después de ver que sus clientes pymes que hacían factoring, leasing y solicitaban capital de trabajo comenzaron a incrementarse y fueron creciendo con productos de ahorro de inversión.

“Sucede como cuando uno va a la escuela y se gradua. Lo que nos está pasando es que esas empresas ya tienen cierto tamaño, cierto perfil más bancarizado y nos las estaban empezando a robar los bancos tradicionales. Entonces, lo que tuvimos que hacer es ir creciendo con nuestros clientes”, asegura el CEO de la firma financiera.

En la actualidad, Desyfin cuenta con ochos sucursales bancarias en Costa Rica y oficinas en Sabanilla, Rohrmoser, Heredia, Grecia, Guápiles, Liberia y Santa Ana.

 

FCA: ¿Fue suficiente el capital con que contaba la familia para convertirse en banco?

SL: Había un gran problema en un inicio, y era tener el patrimonio necesario para poder convertirnos en banco. Hicimos una capitalización importante por parte de la familia, pero necesitábamos un socio capitalista que viniera a darnos ese empuje. Lo buscamos por más de tres años.

Los hermanos Lacayo aseguran que buscaron un socio que no sólo contara con el apalancamiento requerido, sino también con el que se pudiera mantener una relación de negocios de largo plazo, diferentes modelos de negocio y buenas prácticas a nivel mundial. Lo buscaron en Estados Unidos y Europa. Silvio recorrió Alemania, Holanda, Suiza y Francia por varias semanas, pero fue Noruega el país en el que la familia Lacayo llegó a un consenso para venderle acciones de la empresa a su gobierno.

Los Lacayo valoraron aspectos de Noruega como el hecho de ser uno de los principales productores de petróleo y gas, así como el hecho de tener un fondo soberano que maneja 95% de fondos de capital para invertir en el resto del mundo, sobre todo en energía renovable, sector financiero y negocios agrícolas; temas afines al país centroamericano.

“Desyfin vio un modelo de negocios muy importante en el futuro con ellos en temas de energías renovables; también invierte mucho (el Fondo Noruego de Inversión para Países en Desarrollo) en hidroeléctricas, donde Costa Rica tiene muchos proyectos. Por ello, nos inclinamos por hacerlos nuestros socios. Ahora estamos listos para convertirnos en un banco fuerte”, dice Silvio.

 

FCA: ¿Qué ventajas como entidad financiera te da un proyecto bancario como éste?

SL: El rol bancario te permite hacer transacciones muy seguras. Como compañía te da una amplia visión financiera y a nivel usuario desde una computadora puedes ir detallando cuenta por cuenta. Puedes hacer una gran variedad de cubos para tomar decisiones de costos y de ahí en adelante intentar generar módulos, unidades de costo, de productos, etc. Nos permite desarrollar una estrategia técnica en nuevos proyectos y nuevos sistemas. En los últimos 10 o 15 años hemos generado crecimientos de 30% o 35% al año a nivel de activos, de cartera; eso hace que como banco los clientes confíen en nosotros.

 

FCA: En la actualidad ya hay muchos bancos en Costa Rica y en la región. ¿Qué de diferente puede ofrecer Desyfin?

SL: La ventaja competitiva que tenemos con respecto a los bancos regionales que han venido a Costa Rica es el tema del conocimiento que tenemos del mercado. Tenemos una capacidad para solucionar un problema en 48 horas máximo, eso no lo pueden hacer los bancos grandes porque tienen procesos estrictos a nivel global, por ejemplo, para una aprobación de crédito a uno o dos meses tardan mucho tiempo en dar respuesta.

 

FCA: ¿Hay planes de expansión en el Istmo?

ML: Es un plan a cinco años. Creemos que hay todavía mucho potencial en Costa Rica, pero también vemos una oportunidad en el resto de la región. Nos llama mucho la atención Nicaragua, es el país donde estamos viendo más crecimiento del sistema financiero y la rentabilidad después de la crisis mundial de 2008 anda en 11%, Guatemala en 18%. Panamá también nos gusta.

 

FCA: ¿Hay algún segmento en el que a la empresa le gustaría incursionar?

SL: La construcción nos encanta.

El CEO de la compañía financiera, Silvio Lacayo Beeche, considera que la banca móvil que impulsa la compañía en Costa Rica posibilita que más pymes se sumen a su cartera de clientes. De hecho nosotros financiamos mucho desarrollador de proyectos de vivienda (casas). Nosotros, la familia, desde hace tres o cuatro años decidimos crear una empresa inmobiliaria. Ahora estamos desarrollando un proyecto de condominios en Santa Ana, en el lado oeste de la ciudad. Está dirigido para la clase media, los jóvenes que se acaban de casar. Es un nicho muy fresco para generar negocios.

Pero el foco de Desyfin en el corto plazo está en las pymes. En Costa Rica se cuentan cerca de 45,000, de los cuales la empresa que dirige Silvio da a tención a 5,000. “Creemos que en un par de años podemos seguir creciendo a través de crédito y productos de inversión”, concluye el CFO, Manfred Lacayo.

 

Siguientes artículos

Gastos de salud empobrecen a más de 2 millones de personas: BM
Por

El costo de los medicamentos es el factor que más empobrece a las personas en países de América Latina como México, Bras...