cintillo

Sí, hay que ser formal y llegar preparado, pero también hay que sacudirse los nervios. Un experimentado entrevistador nos cuenta los secretos del departamento de Recursos Humanos.

 

Por Susan Adams

 

PUBLICIDAD

Probablemente te pones un poco nervioso antes de ir a una entrevista de trabajo. Incluso si te has preparado con todo cuidado, puede darte la impresión de que la entrevistadora tienes todas las cartas. Ella sabe todo acerca de su compañía y el trabajo que tú quieres, y ella tiene en mente una imagen del empleado perfecto, una que quizá luzca un poco diferente de ti.

Pero no es así, dice David Couper, un coach de carrera de Los Ángeles y autor de Outsiders on the Inside: How to Create a Winning Career… Even When You Don’t Fit In. En realidad, la mayoría de los entrevistadores no están preparados y son muy distraídos, afirma. “Por lo general, sólo improvisan con base en su propia experiencia.”

Antes de convertirse en un consultor y entrenador, Couper trabajó en recursos humanos y capacitación en varias grandes empresas en Chicago y Los Ángeles. Él se ha sentado en la silla del entrevistador muchísimas veces.

En una entrevista de un potencial empleado de ventas, Couper fue llamado a última hora debido a que otro gerente de recursos humanos había cancelado y se requerían tres entrevistadores. “Yo no había visto su currículum”, recuerda. “Ni siquiera sabía cuál era el puesto que quería.”

En otra ocasión, Couper estaba en la silla del postulante, y pensaba que el director de recursos humanos parecía un poco extraño, sobre todo cuando dijo: “Veo que estudiaste en Cleveland.” Couper notó entonces que el entrevistador estaba viendo el currículum de otra persona.

Incluso cuando saben quién eres, los entrevistadores rara vez hacen buenas preguntas, dice Couper. La más frecuente —háblame de ti— está entre las más tontas, señala, porque es demasiado general. “Los entrevistadores están buscando a alguien que pueda hacer el trabajo, adaptarse a la cultura y que no cause problemas”, dice. “Si puedes demostrar que puede hacer eso, conseguirás el trabajo.” Su consejo: No le hables al entrevistador acerca de ti. Habla acerca de lo que podrías hacer en el puesto que quieres e ilústralo con tus éxitos pasados.

Los entrevistadores se sienten obligados a ofrecer a los solicitantes de trabajo algo de beber, pero Couper dice que en realidad no quieren que digas que sí a esa taza de café. Couper recuerda que un entrevistado aceptó su ofrecimiento de una taza de té. “Tuve que buscar la taza, hallar un sobre de té, perdí como media hora y al final estaba muy muy molesto”, recuerda. “A menos que haya una botella de agua frente a ti, y te la ofrezcan, simplemente di ‘No, gracias, estoy bien.’”

La mayoría de los manuales de carrera aconsejan a los postulantes hacer sus respuestas concisas. Couper dice que ésa no es necesariamente una estrategia ganadora. Como la mayoría de los entrevistadores no ha pensado qué preguntarte, puedes dejar una impresión favorable si enumeras las razones convincentes de porqué serías una buena contratación. “Si les das la información que necesitan saber, entonces los harás felices”, dice Couper.

Quizás el mito más grande de la entrevista, de acuerdo con Couper, es que el solicitante más calificado hace el trabajo. Con frecuencia es el candidato que está recomendado a partir de una fuente interna o una conexión personal, como cuando el cuñado del jefe es contratado y no el candidato más inteligente o más completo. La decisión final también puede caer sobre la personalidad en lugar de sus capacidades.

Couper recuerda una vez en que tenía que contratar a actores para actuar en videos de entrenamiento para una gran empresa. No siempre contratan a los candidatos más calificados. “Había actores que hicieron un gran trabajo interpretando, pero se notaba que sería difícil trabajar con ellos”, dice. “Te dices a ti mismo ‘parece muy talentoso, pero voy a tener que trabajar con él.’” Couper dice que con frecuencia se inclinó por un candidato con menos talento pero más amable.

Éstos son los 10 mitos sobre la entrevista de trabajo:

1. El entrevistador está bien preparado. Es muy probable que la persona que te entrevista esté agobiada con las entrevistas y tenga exceso de trabajo porque debe contratar a alguien. También es posible que apenas haya tenido tiempo de ver tu currículum y no haya tenido tiempo de pensar en tus cualidades.

2. El entrevistador hace buenas preguntas. Muchos entrevistadores se preparan sin preguntas por adelantado más allá del “Háblame de ti”. “Por lo general, sólo improvisan”, dice Couper.

3. Quieren que aceptes una bebida. Los entrevistadores se sienten obligados a ser amables y te ofrecerán una bebida, pero en realidad no quieren conseguirte esa taza de té.

4. El entrevistador quiere material adicional como referencia. A menos que seas diseñador o escritor, el entrevistador no quiere que le des informes o materiales de referencia.

5. No hay una respuesta correcta a la pregunta de un entrevistador. Cuando hace una pregunta difícil, el entrevistador está generalmente más interesado ​​en ver cómo te manejas bajo presión que en lo que digas al respecto.

6. Debes ser breve en tus respuestas. El entrevistador no quiere tener que pensar en otra pregunta que hacerte. “Si le das la información que necesita lo harás feliz”, dice Couper.

7. Los directores de recursos humanos valoran los conocimientos sobre el atractivo físico. Eeeeehm, hay una gran cantidad de investigaciones que demuestran que la apariencia es importante, dice Couper. ¿Qué debe hacer una persona poco atractiva que busca trabajo? “Tener paciencia”, responde lastimosamente.

8. Cuando te pregunten en dónde quieres estar en cinco años, demuestra ambición. Lo que realmente quieren: tu voluntad de mantenerte en el mismo trabajo con alegría y de forma indefinida.

9. Si te invitan a una entrevista, el trabajo todavía está disponible. Con frecuencia, los encargados de Recursos Humanos sólo hacen entrevistas, pero ya han elegido a alguien dentro de la empresa  o alguien con una conexión personal dentro de la compañía.

10. La persona más calificada se queda con el trabajo. El mismo Couper dice que contrató a solicitantes menos calificados pero más amigables, en vez de a personas con talento pero que podrían resultar difíciles de tratar.

 

Siguientes artículos

unam
Las 10 mejores universidades de América Latina
Por

México ocupa dos lugares en el top 10;  el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores Monterrey , quien arrebató el sé...