El cibercierre de campaña del candidato independiente, Jaime Rodríguez Calderón, parecía un show televisivo. Con coreografía acompañando la sintonía inicial, plató, pantalla gigante, enlaces con las 32 entidades federativas y dos moderadores.

La diferencia es que se transmitió en vivo por redes sociales, y que el invitado/entrevistado era, a su vez, el promotor.

“El Bronco” terminó su campaña en su atril por excelencia: Facebook, Twitter y sus colegas, desde el que respondió a preguntas de internautas y transmitió su discurso lleno de principios generales de gobierno, pero sin ninguna propuesta concreta.

“Tenemos un país rico lleno de pobres. Quien quiere la patria, quiere a su vecino. Todo para el que trabaja, cero para el huevón”, son algunas de las frases que Rodríguez Calderón utilizó para explicar cómo quiere gobernar a una audiencia que llegó a 20,700 participantes y un alcance de más de 3.7 millones de personas en Facebook.

“El Bronco” repitió en varias ocasiones cuál era el objetivo que le llevó a pedir la licencia de la jefatura de Nuevo León para presentarse a la presidencia de la república.

“Decidí buscar una reflexión en México, no sólo es cosa del presidente sino la sociedad tiene que tener un golpe de timón. Quiero que México cambie de actitud, tenemos que decírselo a la gente”, afirmó.

El ingeniero también detalló sus intenciones de “mochar” el miedo de la sociedad, de la policía y del presidente para hacer frente a la violencia y criminalidad del país.

Durante casi tres horas, el candidato culpó al gobierno federal de la falta de financiación de las entidades federativas, a los partidos por ser el mal de México, y a la sociedad mexicana por ser ingrata y por creer que el gobernante le solucionará sus problemas.

En respuesta a una pregunta que hicieron desde Guerrero, «El Bronco» confirmó que será el segundo candidato que no se instalaría en Los Pinos.

Después de Juárez, Rodríguez Calderón se postuló como “presidente itinerante”, empezando por Oaxaca y seguido de Guerrero. “Tenemos que ir a vivir allí para ayudar a los gobiernos locales en vez de que estos vayan a Los Pinos”, dijo.

Pero antes, deberá ganar la elección del 1 de julio, cosa improbable a juzgar por las últimas encuestas, que le dan un máximo del 5% de la intención del voto, casi 10 veces menos que los que prevé recibir el puntero, Andrés Manuel López Obrador.

“Si dicen que no me votarán porque no voy a ganar, ¿para qué votan? Lo mismo decían de México con Alemania”, afirmó, poniendo de relieve que, si gana, los ciudadanos tendrán por primera vez el número de celular de su presidente.

El candidato independiente renunció al millón de pesos de fondos públicos que le correspondía para su campaña electoral y pidió en más de una ocasión durante esta campaña al resto de candidatos que siguieron su ejemplo.

“En las campañas se gastan 12,000 millones de pesos al año, y la gente quiere seguir votando a los mismos partidos. ¡No se apepejen! Llenaron el Estadio Azteca con el dinero de ustedes”, afirmó, aludiendo al cierre de campaña de AMLO.

Durante el cierre cibernético, el gobernador de Nuevo León con licencia recordó los dos atentados a los que sobrevivió y la muerte de un hijo, se rodeó de sus cuatro hijos y esposa, quien también respondió a las preguntas de los moderadores.

Aun con las encuestas en contra “El Bronco” alega que el marcador aún está en ceros. Y si se guía por el destino del Tri, le queda la esperanza de clasificarse, pero no por sus propios goles, sino por la caída del favorito.

 

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