Elisa Carrillo comenzó a bailar a los 5 años sin saber que 33 años después obtendría la más alta distinción de la danza en el mundo: el premio Benois de la Danse.

 

Siguientes artículos

Coronavirus Hospital Belisario Domínguez Covid-19
Con miedo y valentía, enfermeras mexicanas luchan contra Covid-19
Por

Reuters.- Gisela Hernández, una enfermera que trabaja en un hospital de Ciudad de México, tiene dos meses alejada de sus...