Belén Sanz Luque*

En septiembre de 2015, las y los líderes de los 193 países que conforman la ONU adoptaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Esta Agenda consiste en una serie de objetivos y metas, que deben alcanzar los países en menos de 15 años, para sociedades más justas, democráticas, prósperas y sostenibles. Esta agenda marca la ruta para un mundo que nos conviene a todas y todos.

Si bien la participación de las mujeres en el mercado laboral se ha incrementado en los últimos años, aún existen disparidades; de hecho, si prevalecen las tendencias actuales, se necesitarán más de 70 años para terminar con la brecha salarial por motivo de género. Tan sólo en la región de América Latina esta brecha salarial es del 15%, y en México las mujeres ganan en promedio 16.5% menos que los hombres.

Por tal motivo, la Agenda 2030 reconoce la necesidad de afrontar los problemas del desarrollo a través de una acción conjunta entre los gobiernos, la sociedad civil, academia y el sector privado. Un nuevo planteamiento del desarrollo que otorga un papel fundamental a las empresas, desde los micro negocios y las cooperativas, hasta las grandes multinacionales.

PUBLICIDAD

Las empresas deben asumir responsabilidad en la eliminación de los obstáculos que impiden la participación económica de las mujeres. En otras palabras, el sector privado empresarial puede y debe ser un agente de cambio para alcanzar el desarrollo sostenible, en particular para la igualdad entre mujeres y hombres, y el empoderamiento económico de las mujeres. Además, es un hecho que la igualdad es un factor  que propicia el liderazgo empresarial y la competitividad a nivel global y en México.

Para contribuir al cumplimiento de los ODS, ONU Mujeres y el Pacto Global de las Naciones Unidas desarrollaron la publicación Principios para el Empoderamiento de las Mujeres en las Empresas. Estos principios ofrecen una óptica con perspectiva de género que permite a las empresas medir y analizar sus iniciativas en curso, así como sus prácticas de evaluación en el ámbito del empoderamiento, el progreso y la inversión en las mujeres.

Estos principios constituyen una estrategia integral para lograr el crecimiento y el desarrollo de las empresas con un enfoque con perspectiva de género. En la actualidad, cerca de 1,300 empresas de 67 países se han adherido a estos Principios para el Empoderamiento a través de diferentes compromisos.

Entre las acciones específicas que mencionan los Principios de Empoderamiento están:

  1. Fijar objetivos y resultados a nivel empresarial para la igualdad de género e incluir la evaluación de progreso entre los factores de rendimiento de los y las gerentes empresariales.
  2. Ofrecer la misma remuneración y los mismos beneficios por trabajo de igual valor y garantizar un salario mínimo vital a todos los hombres y mujeres.
  3. Invertir en políticas y programas de actuación en el lugar. de trabajo que favorezcan el avance de las mujeres a todos los niveles y en todos los sectores económicos.

Otra manera en que las empresas están comenzando a comprometerse con la igualdad de género es a través del movimiento solidario para la igualdad de género de ONU Mujeres, HeForShe.  Actualmente en México ya son 55 instituciones públicas y privadas que se han adherido a la campaña y de manera individual el país cuenta con más de 120 mil adhesiones a través de la plataforma heforshe.org.

A nivel global, empresas como Electronic Arts, PWC, Schneider Electric y Unilever, se han comprometido con la igualdad de género a través de HeForShe. En México, Tupperware Brands México, Schneider Electric, AeroMéxico, Sony Music México, y recientemente Grupo Danone a través de Bonafont México, son ejemplos de que el sector privado se está comprometiendo con la igualdad entre hombres y mujeres.

Ejemplo de este compromiso, es la reciente alianza entre ONU Mujeres y Grupo Danone, que tendrá sus primeras acciones en México, a través de la marca Bonafont, y que contemplará un plan de acción a tres años que aporte a la transformación de la realidad que viven las mujeres mexicanas y concientice acerca de la igualdad de oportunidades laborales entre hombres y mujeres.

El primer eje está centrado en la sensibilización sobre la igualdad de oportunidades laborales entre hombres y mujeres, la cual es vital para impulsar el desarrollo de nuestro país. El segundo eje de la alianza es un programa de empoderamiento económico de mujeres en donde ONU Mujeres y Bonafont se enfocarán en comunidades afectadas por los sismos ocurridos en septiembre de 2017, en la Ciudad de México y Juchitán de Zaragoza en Oaxaca. Y finalmente, el último y tercer eje denominado Transformación Interna, se enfocará en garantizar que todas las mujeres en Grupo Danone en México tengan las mismas oportunidades laborales que los hombres.

Falta camino por recorrer: en México la tasa de participación económica de las mujeres es de 43% (78% para los hombres), lo que la coloca dentro de las más bajas de América Latina. Las mujeres en México se enfrentan a una de las cargas más altas del trabajo doméstico no remunerado en los países de la OCDE, con casi el 77% de todas las tareas domésticas no remuneradas y la atención infantil en sus hogares.

La comunidad empresarial está cada vez más consciente de que un mundo seguro, sostenible e igualitario es sinónimo de empresas más fuertes y mercados más prósperos. Invertir en el empoderamiento económico de las mujeres contribuye directamente a la igualdad de género, a la erradicación de la pobreza y al crecimiento económico inclusivo.

*Representante de ONU Mujeres en México

 

Siguientes artículos

La brecha financiera de género cuesta 100,000 mdd al mundo
Por

La mayoría de los emprendimientos de mujeres están enfocados en industrias que implican un desafío y desarrollo tecnológ...