La economía estadounidense registró un crecimiento de 3.7% en el segundo trimestre, luego de que en la primera revisión reportara un crecimiento de 2.3%.

 

Reuters

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La economía de Estados Unidos creció en el segundo trimestre a un ritmo más veloz de lo estimado inicialmente gracias a la sólida demanda interna, mostrando un fuerte impulso que aún podría permitir a la Reserva Federal subir las tasas de interés este año.

El Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos se expandió a una tasa anual de 3.7%, en lugar de la tasa del 2.3% reportada el mes pasado, dijo el jueves el Departamento de Comercio en su segunda estimación del PIB.

Economistas consultados en un sondeo de Reuters proyectaban que el crecimiento del PIB del segundo trimestre fuera revisado a una tasa de 3.2%.

El informe del PIB, publicado tras una ola de liquidaciones en los mercados bursátiles mundiales, debería ofrecer garantías tanto para inversores como a los cautos funcionarios de la Fed de que Estados Unidos está en buena forma para soportar las crecientes tensiones de la economía mundial.

Las preocupaciones sobre la desaceleración del crecimiento económico en China hizo que los mercados bursátiles globales se desplomaran la semana pasada, aumentando las dudas de que el banco central estadounidense suba sus tasas de interés a corto plazo el mes próximo.

El miércoles, el presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, William Dudley, dijo que las perspectivas de un “despegue” en septiembre “me parece menos imperioso que hace pocas semanas”.

Las revisiones al alza en el crecimiento del segundo trimestre también reflejaron la acumulación de 121,100 millones de dólares (mdd) en inventarios, más que la estimación anterior de 110,000 mdd.

Eso significa que los inventarios contribuyeron 0.22 puntos porcentuales al PIB en vez de sustraer 0.08 puntos porcentuales reportados el mes pasado.

Una medida de la demanda interna privada, que excluye comercio, inventarios y gastos del Gobierno, aumentó a una tasa del 3.3% en vez del ritmo informado previamente de 2.5%, remarcando los sólidos fundamentos de la economía.

El gasto del consumidor, que responde por más de dos tercios de la actividad económica en Estados Unidos, creció a una tasa de 3.1% en vez del 2.9% informado el mes pasado.

El gasto del consumidor tuvo un sólido inicio en el tercer trimestre, con una fuerte alza de las ventas minoristas en julio.

Un fuerte mercado laboral, la gasolina más barata y precios de viviendas relativamente más altos -que están aumentando la riqueza de los hogares- están ayudando a apuntalar el gasto del consumidor.

El gasto en construcciones residenciales fue revisado a una tasa de 7.8% desde un 6.6%, mientras que el gasto de las empresas no fue tan débil como se pensó inicialmente.

El déficit comercial fue menor a lo informado previamente y agregó 0.23 puntos porcentuales al crecimiento del PIB.

El reporte del PIB también mostró que las ganancias corporativas después de impuestos aumentaron un 1.3% en el segundo trimestre luego de caer un 7.9% en el primer trimestre.

La fortaleza del dólar ha limitado las ganancias de las corporaciones multinacionales.

 

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